30 agosto 2007

Divagación


No sé si debo escribir.
No sé lo que debo escribir.
No sé qué profunda emoción me hace volver a escribir.
Mi lacrimal, empapado, me provoca nublaciones al mirar el teclado o la pantalla que tengo enfrente.
No sé a quién escribo lo que malamente estoy escribiendo. Sólo sé que en mi soledad puedo oír mi interior latir en discordia con el tic tac del reloj de mi Kais. Mi cuerpo se desvanece y se pierde en sincronizados mareos de los que no quiero que nadie se de cuenta. Me pesa el corazón.
Vuelvo, tampoco sé porqué, a mis años de niñez. A los recuerdos de mi padre alentándome; al primer partido de baloncesto oficial que jugué; a aquél beso robado en la tenue luz de un atardecer brilloso; a aquellos paseos en la Alameda y en Carranque, a los paseos hacia la Farola desde la Maestranza... hacia la gloria.
Vuelvo a Torremolinos, a Alora y a Campanillas. A la Cruz de Humilladero y a Radio Popular- a los diálogos con Reme, Nacho y Antonio Guadamuro.
Vuelvo a ver a los grises en la Aduana, comisaría, insultando mi dignidad por escribir prensa.
Siento el don de la salud sin apenas poder disfrutar la que aún me queda, vuelvo a recordar lo que le dije en el puerto de Tánger a un amigo al preguntarme por mi estado de salud: "...delante de tí tienes a un ser inútil...".
No sé porqué escribo. Ni si debo, pero algo he de hacer en ésta noche en que recuerdo a todos mis amigos de la infancia, de la juventud y de la "decadencia". Siento la soledad hundirme entre sus garras de desesperación... y en el horizonte, la mano de mi Kais invitándome a cogerla... para contarle el cuento del lobo feroz que se quizo comer a su amiga Caperucita, o el cuento del cocodrilo que se quería comer al hipopótamo del río...
No se si debo escribir ni sé si alguna vez se leerán estas desperdigadas líneas de fichero falto de trascendencia.
Vuelvo a recordar boleros bailados y rancheras cantadas, fandangos repicados en la punta de mi lengua y la piel de gallina en que transformaban mi dermis.
Todo en silencio, sin más música que la de los recuerdos de ayeres olvidados o por olvidar.
Río Martín, Málaga, Tetuán y mi ultima morada se me confunden en el alma. Ni siquiera sé si aún recuerdan mi paso por sus sendas y por los versos escritos en el hojaldre de su historia más lúcida.
Escribo en la perdición de la inconciencia. Dentro del baúl de Karina, el de los recuerdos, encuentro mi momento de lucidez.
Y recuerdo a mi padre anunciándome la llegada de un nuevo curso para no defraudar...
y dejo de escribir porque ya no poseen mis dedos fuerzas para seguir en el milagro de esta noche que me ha devuelto algo de mis musas para escribir no sé que cosas y sin saber para quién las he escrito.
Una noche de este agosto que me ha maltratado.
ahmed mgara

23 agosto 2007

Chico dijo.

Por: JOSÉ SARRIA CUEVAS

email: pepesarria@hotmail.com



Declaraciones de Chico Buarque *

No todos los días un brasileño le da una buena y educadísima bofetada a los estadounidenses. Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, en julio 2007, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO "CHICO" BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia ? Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño. Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque: "Realmente,como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia , puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonia , desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.
También, antes que la Amazonia , me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer sólo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.
No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.
Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia...cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.
Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia , para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.
En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merece los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad , no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir. Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia , sea nuestra. ¡Solamente nuestra!"

*OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, **WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN.

**En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado. Ayúdenos a divulgarlo.

05 agosto 2007

Toro de Osborne




TORITO NEGRO


Carlos BENÍTEZ VILLODRES
Málaga.


Leamos, antes de entrar en materia, las tres primeras y las tres últimas estrofas del bellísimo poema “Tus cinco toritos negros”, creado por mi muy querido y genial poeta granadino Manuel Benítez Carrasco, q.e.p.d., (Granada, 1922-Granada, 1999). “Contra mis cinco sentíos,/ tus cinco toritos negros:/ torito negro tus ojos,/ torito negro tu pelo…,/ torito negro tu boca,/ torito negro tu beso,/ y el más negro de los cinco/ tu cuerpo, torito negro.// Barreras puse a mis ojos,/ tus ojos me las rompieron./ Barreras puse a mi boca,/ tu boca las hizo leño./ Puse mi beso en barreras,/ tu beso las prendió fuego./ Barreras puse a mis manos,/ las hizo sombra tu pelo./ y puse barreras duras/ de zarzamora a mi cuerpo,/ y saltó sobre las zarzas/ el tuyo, torito negro.// ¡Deja, que no quiero verte!/ ¡Déjame, que no te quiero!// (…) ¡Te quise siempre! ¡Te quise!/ ¡Te quiero siempre! ¡Te quiero!// Aunque no puedo quererte,/ ¡te quiero!/ Aunque no debo quererte,/ ¡te quiero!/ Aunque en cunas de tu casa/ se está meciendo un almendro,/ ¡te quiero!/ Aunque yo tengo dos lirios/ que se me cuelgan del cuello,/ ¡te quiero!// y aunque ponga mis barreras/ de zarzamora y sarmiento/ para que nunca la salten/ tus cinco toritos negros:/ torito negro tus ojos,/ torito negro tu pelo,/ torito negro tu boca,/ torito negro tu beso,/ y el más negro de los cinco/ tu cuerpo, torito negro./ ¡Te quise siempre! ¡Te quise!/ ¡Te quiero siempre! ¡Te quiero!”.//
La bellísima y fecunda, enriquecedora y mágica… Cataluña fue escenario, dentro del término municipal de El Bruc (Barcelona), de un acto de barbarie por parte de un grupo fundamentalista político, que se autodenomina “La bandera negra”. Estos bárbaros no tuvieron que invadir Cataluña porque viven en esta parte de España.
La acción de estos zafios independentistas consistió en derribar la estructura del único “toro de Osborne”, conocidísimo por todos los españoles, que queda en Cataluña, ubicado en una finca privada cerca del kilómetro 576 de la A-2, dentro de la municipalidad ya citada.
El toro de Osborne derribado es uno de los 90 que hay repartidos por toda la geografía española. Dicha estructura había sido reemplazada hacía sólo una semana, puesto que no es la primera vez que los independentistas la destruyen.
Tras la salvajada, que se produjo sobre las 6 horas del pasado 3 de agosto, los barbarotes de extrema izquierda que la realizaron, enviaron un comunicado a las distintas agencias como autores materiales de tal desbarre: “El toro de Osborne (de El Bruc) ha caído y, después, ha sido pisado, ultrajado y humillado por los patriotas que lo han vencido, mientras por el horizonte salía un sol de justicia”…
Además, en dicho texto, esta plebe de intolerantes afirma que “no toleraremos que ningún símbolo español ensucie nuestra sagrada patria. A continuación, conminan a quienes son partidarios de que se vuelva a instalar la figura, diciendo que “será abatida sin contemplaciones por los patriotas catalanes”. El 1 de julio de 2003 un grupo de delincuentes la derribó por ver primera. La segunda, el 31 de diciembre del mismo año… Y cada vez que se ha colocado de nuevo…, ha sido destrozada.
La notificación difundida finaliza con estas palabras: “Hoy se ha hecho justicia y los patriotas catalanes hemos limpiado la silueta de la sagrada montaña de Montserrat de aquella inmundicia cornuda española que pretendía ensuciarla”.
Las Bodegas Osborne se fundaron a finales del S. XVIII por Thomas Osborne Mann. Osborne es una de las firmas más antiguas y con mayor proyección internacional del marco de Jerez.
Compañía española y familiar, dirigida en nuestros días por la sexta generación, recoge la tradición de dos siglos de experiencia en la elaboración de vinos y brandy.
La sede social se ubica en El Puerto de Sta. María, que junto a Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda configuran la Denominación de Origen “Jerez-Xèrés-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar”, y la Denominación específica “Brandy de Jerez”.
Osborne está formado por un importante grupo de empresas bajo el símbolo del Toro Negro, que se ha convertido en un icono universal de autenticidad, tradición y pasión.
En 1956, el consejo de administración de las Bodegas Osborne encargó a la agencia publicitaria “Azor” el diseño de un “símbolo” que representara al coñac “Veterano” -actualmente brandy-. Tras varias reuniones entre representantes de las Bodegas y de la agencia, se decide que el mismo sea un toro bravo, y encargan su autoría a Manuel Prieto, artista creativo de dicha agencia.
Las siluetas del “toro de Osborne”, que miden 14 metros de alto y pesan varias toneladas, se colocaron estratégicamente en colinas de toda España y se pueden ver con claridad desde las autovías y carreteras.
A mediados de la década de los 90 estuvo a punto desaparecer de la geografía española al ser aplicada una reciente ley que obligaba a retirar las vallas publicitarias visibles desde autopistas, autovías y carreteras nacionales.
Pero, como ya en esos años, la mayoría de la sociedad española consideraba al “toro de Osborne” un elemento estético y cultural más que como un mero signo publicitario, se unió una serie de organismos e instituciones oficiales, públicas y privadas, consiguiendo ésta una sentencia de indulto al “toro de Osborne”, pues se le adjudicó ese valor estético y cultural al que he hecho alusión. A pesar de esa sentencia favorable, hubo que eliminarle, según la misma, la inscripción “Osborne” (palabra escrita en blanco sobre el “cuerpo” del susodicho símbolo).
Aunque continúa siendo una marca comercial, no deja de ser curioso el hecho de haberse convertido, con el tiempo, el “toro de Osborne” en “patrimonio cultural y artístico de los pueblos y campos de España”, según afirma una sentencia reciente sobre la propiedad industrial del mencionado logo, ya que se ha extendido el uso de su imagen a camisetas, figuras, pegatinas, postales, banderas, etc., etc.