31 enero 2008

Tres Culturas


COLOQUIO INTERNACIONAL:

“DIÁLOGO INTERCULTURAL:

ENTRE MITO Y REALIDAD”Fundación Tres Culturas, Sevilla.

4, 5 y 6 de febrero de 2008


Lunes 4 de febrero de 2008
19:00h - Apertura oficial
D. Enrique Ojeda Vila, Director-Gerente, Fundación Tres Culturas, Sevilla.
Da. Aviva Dorón, Catedrática de la Universidad de Haifa.
D. Louis Lemkow, Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona
D. Carlos Alvar, Catedrático de las Universidades de Ginebra y de Alcalá.
D. Abdellatif Limami, Catedrático de la Universidad Mohamed V Agdal, Rabat.
Da. Rosa Guerreiro, División de Políticas Culturales y Diálogo Intercultural, UNESCO.
D. Germinal Gil, Fundación Tres Culturas, Sevilla.
Conferencia Inaugural: “El Desafío de la tensión de Identidad en el Diálogo Intercultural”
D. Doudou Diene, Special Repporteur sobre formas contemporáneas de Racismo,
Discriminación Racial, Xenofobia e Intolerancia, Oficina del Alto Comisionado de Derechos
Humanos, Naciones Unidas.


Martes 5 de febrero de 200810:00h - 14:00h - Primera mesa redonda
El otro: Mitos literarios e históricos
Modera: Carlos Carrete Parrondo, Catedrático de la Universidad de Salamanca.
Ponentes:
Carlos Alvar, Catedrático de las Universidades de Ginebra y de Alcalá.
Aviva Dorón, Poeta y Catedrática de la Universidad de Haifa.
Mourad Wahba, Catedrático de la Universidad Ein Shams, Cairo.
Eleazar Gutwirth, Catedrático de la Universidad de Tel-Aviv.
Mohamed Rekab, Catedrático de la Universidad de Tetuán.
Basilio Rodríguez Cañada, escritor y editor, Presidente del PEN club de España.
Miron Izakson, poeta, Tel-Aviv.
Mohamed Akalay, Catedrático de la Universidad de Tánger.
Debate general


16:00h -19:30 - Segunda mesa redonda
Mitos y estereotipos: Judíos, musulmanes y cristianos
Modera: Mona Abousenna, Catedrática de la Universidad Ein-Shams, Cairo
Ponentes:
Nicasio Salvador Miguel, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.
Naim Araidi, Poeta y Catedrático, Haifa.
Abdellatif Limami, Catedrático de la Universidad Mohamed V Agdal, Rabat.
Fanny Rubio, Escritora y Catedrática de la Universidad Complutense, Madrid.
Ziva Shamir, Catedrática de la Universidad de Tel Aviv.
María José Cano Pérez, Catedrática de la Universidad de Granada.
Aziz Tazi, Catedrático de la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez.
Debate general


Miércoles 6 de febrero de 200810:30h -13:30h - Tercera mesa redonda
Las culturas hebrea y árabe en los estudios y la enseñanza
Modera: Abdellatif Limami, Catedrático de la Universidad Mohamed V Agdal, Rabat.
Ponentes:
Carlos Carrete Parrondo, Catedrático de la Universidad de Salamanca.
Ángel Gómez Moreno, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.
Yolanda Moreno Koch, Catedrática de la Universidad de Salamanca.
Ma. Fuencisla García Casar, Catedrática de la Universidad de Salamanca.
Ricardo Muñoz Solla, Catedrático de la Universidad de Salamanca.
Debate general


15:30h - 19:00h - Cuarta mesa redonda
El mito como factor de influencia en los procesos de resolución de conflictos
Modera: D. Enrique Ojeda Vila, Director-Gerente, Fundación Tres Culturas, Sevilla.
Ponentes:
Embajador D. Shmuel Hadas, Jerusalén.
Yaacov Bar-Siman-Tov, Catedrático de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Rosa Guerreiro, UNESCO.
Mona Abousenna, Catedrática de la Universidad Ein-Shams, Cairo.
General Mansour Abu Rashid, Centro de Paz y Desarrollo, Amman, Jordania.
Ahmed Mgara, hispanista, Tetuán.
Jaime Contreras, Catedrático de la Universidad de Alcalá.
Debate general

19:00h - Clausura
D. Enrique Ojeda Vila, Director-Gerente, Fundación Tres Culturas, Sevilla.
Embajador D. Shmuel Hadas, Jerusalén.
D. Louis Lemkow, Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona.
D. Jaime Contreras, Catedrático de la Universidad de Alcalá.
D. Abdellatif Limami, Catedrático de la Universidad Mohamed V Agdal, Rabat.
Da. Aviva Dorón, Poeta y Catedrática de la Universidad de Haifa. 

Conferencia en tres culturas –  Jornadas por la Paz- Universidad de Haifa. Sevilla
 
  Cuando se me propuso la idea de participar en éstas interesantes jornadas no dudé en pensar en el estatus real de nuestras relaciones y, de manera muy especial, en la realidad de la visión que a ambos lados del estrecho poseemos, cada cual a su manera y convicción. No todos los marroquíes vemos a todos los españoles por igual. Ni todos los españoles nos ven a todos los marroquíes con iguales patrones de medida, si bien, hay unos prejuicios que estandarizan “esa visión” y que son, desgraciadamente, los que más abundan. Al respecto puedo decir que los últimos siglos de nuestra historia común son fiel reflejo de esos prejuicios, dejando de lado la coexistencia, la convivencia y la fraternidad que nos unen por encima de diferencias étnicas, de nacionalidad, de usos, costumbres, credos, religiones y otros estatus sociales que configuran la personalidad de unos y de otros.
Reconozco que he estado varias semanas recordando y reavivando el recuerdo de mi infancia y juventud cuando en Río Martín y en Tetuán convivíamos con respeto y afecto los que formábamos la sociedad de aquél entonces en esas dos bellas localidades. Teníamos las puertas abiertas de par en par tanto los españoles como los marroquíes, sefardíes de ambas nacionalidades incluidos, así como ciudadanos que confesaban otras religiones y que eran de origen hindú, pakistaní y de otros lugares del mundo. 
Tetuán nos enseñó lo que era la convivencia y cómo había que administrar el respeto hacia los demás sin perder el propio “yo”. Por eso no me costó conseguir la amistad de muchos españoles u occidentales como los amigos aquí exponentes, José Sarriá, Rodolfo Gil, Juan José Sánchez Sandoval, Salvador López Becerra o Cristian Ricci, ni a ellos tampoco, por supuesto.
Tras éste preámbulo, necesario para dejar bien claro el paraninfo desde el cual voy y visualizar la obra de José María Rodríguez Méndez “pudriéndome con los árabes”, libro editado por Península, Barcelona, en 190 páginas, en 1974, por primera vez. 
El autor nació en 1925 en el Madrid castizo, estudió Derecho en Barcelona y en Zaragoza. Carrera que ejercería en su etapa militar en Melilla y en Chafarinas para dedicarse plenamente al teatro en sus múltiples facetas. Publicó más de 50 obras dramáticas desde 1954
El autor llegó a Marruecos lleno de esos prejuicios que le habían enseñado y de los cuales había oído hablar desde temprana edad. Y llega atravesando el Estrecho de Gibraltar de Algeciras a Ceuta y de allí hacia Tetuán. Un trayecto soñoliento que da siempre tiempo para alguna reflexión madura:
 En aquel atardecer  caluroso de julio, mientras me acercaba a Tetuán, capital del Protectorado Español, me encontraba lleno de absurdas ideas que me habían embutido mis maestros. De modo que pensaba que los “moros” era una gente muy inferior, una raza miserable, traidora, sucia, salvaje y de la que había que guardarse”.
Términos éstos referidos por nuestro amigo Sidi Mohamed Chakor en su monografía sobre los siglos de prejuicios hacia el “moro, y a los que aludimos en nuestra obra bibliográfica sobre “el cine español y Marruecos” aplicados al celuloide, con motivo del centenario del cine español y Marruecos.
Y dice posteriormente, después de conocer un poco lo que era Tetuán y sus habitantes nativos:
Y en aquel momento, se derrumbó en mi interior toda la absurda escenografía  idiota que me habían enseñado los maestros y mostrado en muchos libros. El pueblo enemigo, salvaje, sucio, traicionero y miserable, resultaba que era un pueblo pacífico, suave, simpático, indolente y de apariencia despreocupada.
Los arrabales que unen Ceuta con Tetuán no le llaman excesivamente la atención. Dedica ese tiempo a contemplar las caras y las expresiones de quienes montaban “La Valenciana”, compañía de transportes que cubría  toda la zona sumisa al protectorado español y que acabaría llamándose Líneas Nacionales antes de  fusionarse con la CTM.
El escritor referido estaba sorprendido de lo que veía por encontrar una disparidad entre lo que se esperaba y lo que realmente estaba viviendo. Afirma, cómo veía a los moritos, palabra empleada como diminutivo afectivo aunque, muchas veces, podía llevar un sentido despectivo y peyorativo:
Todos esos colonizadores hablaban despectivamente de los “moros”, como designaban a los musulmanes y como ya en la escuela les habían enseñado a denominarlos. A veces en lugar de “moros” les llamaban los “moritos” con un aire paternalista que quería ser cariñoso.
 Incluso había en el autocar un almeriense que decía a su hijo, que iban a Tetuán por vez primera:
“Cuando lleguemos a Tetuán verás cuántos moritos…”Por supuesto que el tostado almeriense no se preocupaba de la presencia de los dos muchachos musulmanes a quienes habían de herir sus palabras. Para él los “moritos” eran como animales carentes de sensibilidad…
De todo lo anterior se pueden sacar varias conclusiones como la mezcla o desconocimiento de lo que es ser árabe, musulmán o marroquí, empleando las tres palabras en diferentes casos sin diferenciar entre ellas cuando, realmente un marroquí, por ejemplo, puede no ser árabe, como los beréberes. Y puede no ser tampoco musulmán, como un sefardí… y así varias combinaciones de contraste.
Y llegando a Tetuán, pocos españoles llegan a adentrarse en la ciudad andalusí. La medina.
Aún en nuestros días hay españoles que, después de treinta años viviendo en la ciudad no han cruzado nunca los límites de lo que es la ciudad Ensanche o las típicas calles del comercio que van del Feddan a Bab Okla O Guersa Quebira, menos de un Km. De recorrido.
Rodríguez Méndez se hacía eco de éste hecho al decir:
Muchos entraban en el barrio moro de Tetuán más bien por obligación, como visita turística obligada, pero se les notaba el miedo que les embargaba durante el corto trayecto, a través de la calle principal del zoco, y el nerviosismo con que se movían. Cuando salían, al fin, del laberinto y respiraban el aire de la Plaza de España o de la calle de la Luneta se sentían como liberados, como si hubieran estado durante largo tiempo cautivos del Gran Turco….
Para decir, al hablar de la medina o ciudad andalusí y lo que representaba para los españoles de la época pasearse en sus calles:
Me zambullí en el llamado “barrio moro” al día siguiente de llegar a Tetuán. Aunque parezca mentira, internarse en las callejas de la morería” tetuaní, llenas de gentes abigarradas, que tropezaban unas con otras, pobladas de vendedores de verduras, especias, baratijas, transitadas por borriquillos morunos, salmodiadas de pregones y cantilenas de mendigos, internarse por aquellas callejas estrechas no dejaba de ser una aventura para el recién llegado de la Península. Más tarde supe que incluso muchos de los que llevaban años viviendo en Tetuán –militares o civiles- jamás habían traspasado la puerta que conducía a la ciudad musulmana…
Lo que confirma lo sabido y aplicable, aún en nuestros días, a gran parte de los funcionarios españoles residentes en la ciudad del Dersa..
Para decir con posterioridad:
Y yo pongo al Dios Clemente y Poderoso por testigo de que en esos zocos y en esos barrios huele a hierbabuena, a especias, a cal húmeda y todo está impregnado de una cálida humanidad.
Y se hace eco de esa convivencia y coexistencia entre etnias y ciudadanos de diferentes credos y dispares puntos de la tierra de la que hice referencia en la introducción:
Yo me pasé por entonces ya horas y horas callejeando… sin que jamás tuviera el más leve tropiezo, sino al contrario, constantes muestras de afecto y simpatía, pese a vestir muchas veces el uniforme caqui de la potencia colonizadora. Hasta en las mezquitas metí mis narices, sin que nadie me molestara para nada.
Nuestro escritor, con la sensibilidad del dramaturgo que lleva dentro de su inspiración, trata Tetuán desde diferentes aspectos sociológicos y antropológicos vigentes, muchos de ellos, durante décadas y siglos por el desconocimiento o por el miedo al nativo- indígena como se llamaba al marroquí administrativamente-, lo que transformaba esas desconsideraciones y esos prejuicios en auténtica fobia cuando ese mismo moro/indígena iba a España por el simple hecho de pasearse con su chilaba, turbante u otras vestimentas que formaban su identidad y que, para los españoles, le delataban como “moro” y, por tanto, había que tener cuidado con él. Pero, todo hay que reconocerlo, el autor ha tratado Tetuán según el estado anímico en que podía hallarse a la hora de deletrear sus párrafos ya que se le notaba un desequilibrio en sus adjetivos o calificativos al valorar la ciudad de Tetuán.
Yo no he visto todavía en país alguno, dice el autor, rasgos tan serenos, equilibrados y espirituales como los encontrados en las medinas musulmanas. Y Tetuán era un hermoso muestrario, porque además se advertía cierto rasgo español en aquellos rostros musulmanes, cierta simpatía andaluza, cierta presencia señorial que entre nosotros ya por entonces había dejado de existir… Por encima de cualquier rasgo pintoresco lo que triunfaba era una sensación de quietud, de equilibrio, de desprendimiento. Era, en fin, la paz. La paz que precede a la muerte.
Las mujeres, sus rasgos faciales y su vestimenta le resultaban llamativos al decir que:
Grupos de muchachas, envueltas en sus velos, paseaban cogidas del brazo como otras muchachas andaluzas dejándose admirar por jóvenes tostados y ansiosos.
Los paseos por aquella Plaza de España, aquél Feddán de nuestros amores donde edificábamos nubes de ilusión y espuma para hacer realidad nuestros sueños, que nunca llegaban a materializarse eran para nuestro escritor:
Los “moros”, los “moritos” invadiéndolo todo con sus movimientos nerviosos, haciendo ondular sus chilabas, las borlas negras de sus rojos talbúes. Paseaban por la Plaza de España, se sentaban en los jardines llevando a sus pequeñuelos de la mano, movían los brazos alegremente, reían.
Y dice en otro párrafo de la misma Plaza de España o Feddán:
El colorido de la plaza era inenarrable. Talbúes, turbantes blancos, chilabas variopintas, ojos chispeantes, risas, movimientos nerviosos, chicuelos corriendo entre las mesas y los bancos de los jardines, viejas parlanchinas envueltas en gasas negras o moradas, mendigos, limpiabotas, vendedores de golosinas.
Y dice  después:
El talbús rojo y el turbante blanco se movían al compás del paso cadencioso de las muchachas
Pero, la impresión que le causa la ciudad de Tetuán queda plasmada de una manera clara y tajante al reivindicar el ancestro andalucista de la capital del Dersa:
Parecía una ciudad andaluza, pero más auténtica aún. Olía a cacto y palmera, a naranjo, a agua limpia. Era ya de noche cuando entramos en la hermosísima Tetuán, iluminada ya en aquel año de 1951 por poderosas luces fluorescentes. ¡Qué borrachera de luz y de color en medio de la noche estrellada!
La Medina árabe, la morería, con sus encantos y contrastes era para Méndez:
Jardines con palmeras, casas blancas, torres de mezquitas, calles deslumbrantes, y, a través de todo ello, la población indígena
Una imagen sinóptica y muy de tarjeta postal, común en todos los que llegan por vez primera a una ciudad marroquí para caer inmersos en sus encantos y, consecuentemente, enamorarse de ellos aún sin perder los orígenes y el amor a los encantos de la tierra propia y de la que se procede.
Por lógica no podían faltar ni el té ni el kifii de los testimonios de Rodríguez Méndez, y dice, trasladándonos a imágenes que vivimos en esa edénica plaza y que, da la impresión hoy, que sueños son:
¡ …El aroma del té con hierbabuena que es el olor que te anuncia siempre Marruecos, olor agrio y penetrante, rezumando salud vegetal, que se mezcla al no menos insinuante aroma del Kifi surgido de las miles de pipas largas y estilizadas puestas sobre los labios musulmanes!
Otro tópico al que se refiere Rodríguez Méndez es el de la suciedad tantas veces mencionada en ciertos sectores sociales españoles en las primeras décadas del protectorado:
¿Quién había hablado de suciedad? Aquellas chilabas blancas e impolutas, aquellas otras azul celeste, los talbués reluciendo como la sangre; el olor a hierbabuena y kifii, a verduras. El olor a cal blanca. Hasta la miseria de los mendigos quedaba amortiguada ante tanta pureza de color.
Del libro se pueden destacar varias escenas muy llevadas al cine español al tratar el tema de Marruecos. Puede destacarse  el párrafo en que dice:
Junto a las puertas del Alto Comisariado, centinelas negros, vestidos de aparatosas sedas blancas y guarnecidos de alfanjes y espingardas, formaban parte de ese decorado teatral que había visto desde mi infancia, en que los soldados indígenas acaban traicionando al amo blanco… 
Para concluir, un testimonio muy expresivo y locuaz respecto a la mofa, falta de respeto a la intimidad de los marroquíes y la risa de las costumbres marroquíes por parte de muchos colonos:
Hay que volver a repetir que el gobierno español no cayó jamás en tales desafueros. Respetó, siguiendo la tradición tolerante de nuestra época musulmana, religión y formas de vida: construyó mezquitas, escuelas coránicas y dio facilidad para todos los cultos… El racismo, ausente a nivel gubernamental, reaparecía en las capas ínfimas de la sociedad. Cualquier legionario, cualquier campesino andaluz, convertido en capataz agrícola, podía considerarse superior al indígena.
Ciertamente y con la mano en el corazón, me he de hacer y rehacer la pregunta de si realmente hubo tanta coexistencia y tanta convivencia como se nos hace creer. Personalmente, confieso haber vivido, en España y en Marruecos muchas de esas separaciones entre “el bueno y el malo”. La última de ellas en la Semana Cultural Española en Tetuán cuando, en la Casa de la Cultura, se abrió la puerta de acceso a las seis y media a los españoles sola y exclusivamente mientras que los marroquíes teníamos que estar en la ventolera de la calle hasta las siete de la tarde haciéndoles el “paseíllo” a los señoriítos. Los periodistas allí presentes, acordamos entrar al acto, salir nada más empezar el mismo y no cubrir periodísticamente ese acto que, al parecer, estaba organizado por el Instituto Cervantes de Tetuán, lo que hicimos como señal de protesta por la xenófoba postura de alguien hacia los marroquíes y por considerarnos espectadores de tercer grado y merecedores sólo del “gallinero”. Desacierto de la inmadurez.
Muchas gracias. 


 

28 enero 2008

La alianza de civilizaciones.

LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES:

UNA CONJUNCIÓN DE CULTURAS

CON BUENOS PRECEDENTES HISTÓRICOS

Rodolfo Gil Benumeya Grimau



La sociedad de la Península Ibérica ha sido siempre una sociedad atípica, que ha necesitado de fórmulas atípicas al estilo de las que empezaron a formarse en la época de Al-Andalus, en algunos de los reinos cristianos posteriores o ahora mismo. En Al-Andalus prevaleció la idea de un estado integrador común a todos los hispanos que había entonces, musulmanes, cristianos y judíos, con sus personalidades y sus culturas a cuestas.
Al-Andalus fue el producto de una dialéctica; pero también lo fueron en buena parte los reinos cristianos coetáneos y posteriores. Tenemos tendencia a imaginarnos este conjunto como un fenómeno histórico particular, más o menos admirable según sus periodos y según la visión de quien lo contemple de entre nosotros, pero casi siempre diferente a los otros fenómenos históricos interétnicos o intersociales conocidos. Es un fenómeno distinto a los comunes. Es, o parece ser, una edad dorada. Lo cual suscita un repaso de ideas y una pregunta, que ya he propuesto en otros trabajos: ¿Si, de verdad, ese fenómeno histórico tuvo algo de edad dorada y de modelo, a qué se debió, cuál fue la causa, qué especificidad hubo en todo ello?
A mi juicio, la respuesta a este repaso de ideas y a esta pregunta está en una cohesión dinámica de intereses y en el diálogo. En Al-Andalus hubo una cohesión interna que fue dinámica, que supo conjugar las fuerzas dispares y tal vez los intereses dispares que lo componían. Esa conjunción histórica fue el resultado de una ligazón activa, laboriosa, comprensiva con el Otro, solícita y contrastada; es decir, el resultado de una mezcla cultural convecina. Si algo tuvo Al-Andalus -y con él los otros componentes del conjunto- de época ejemplar y de modelo, obedeció sin duda a su mestizaje cultural, a la conjunción de sus diferencias. Fue un producto híbrido.
Como también he dicho otras veces, duró lo que duró y su ejemplo, no solamente su recuerdo, nos sigue ocupando y sirviendo como modelo, o como acicate, para entender que se puede llegar a modelos parecidos y a comportamientos equivalentes.
Ahora, en contra de lo que se quiera pretender con un supuesto y forzado ‘choque de civilizaciones’, inducido y presentado por los intereses económicos expansivos de algunas Administraciones estatales y de algunas religiones, se levanta una idea basada en aquellos principios, la Alianza de Civilizaciones. La comprensión. El conocimiento mutuo del Uno y del Otro. Los comportamientos basados en los viejos modelos que dieron resultados y que crearon la civilización moderna, la actual.
Creo que la Humanidad ha empezado en estos últimos tiempos a ser consciente de que es Humanidad, un conjunto, un todo interactuado donde todo se interfiere y complementa. Con un origen común y una finalidad inteligente común. Evidentemente la rapidez y facilidad de los desplazamientos, la información en la mayor parte de los casos simultánea, la inter-comunicación a todos los niveles, la ingente masa de conocimientos acumulada, la informática y la apertura de una inmensa proporción de mentes humanas abiertas a todas las posibilidades y a todas las creaciones imaginables, la nueva medicina, hacen que hayamos entrado en una unificación de percepciones, de necesidades universales y de soluciones de igual forma universales.
En estas circunstancias eminentemente interactivas es difícil hablar de choque de civilizaciones, tanto más cuanto que las ‘civilizaciones’ están interconectadas y mutuamente penetradas, no solamente ahora sino desde siempre de manera progresiva. De lo que sí puede hablarse es de la búsqueda de poder o de control parcialmente mundiales por parte de algunas sociedades humanas de corte político, económico o ideológico.
Con el ‘choque de civilizaciones’ Toynbee y luego Huntington imaginan el proceso como el de un "contacto espacial entre civilizaciones" en el que, de desafíos y respuestas en cadena, una de ellas termina derrotada y paralizada. No parece ser así si contemplamos el devenir histórico a todos los niveles y épocas; desde las ciudades-estado de los sumerios frente a la civilización semita hasta la Unión Soviética de cara a los Estados Unidos, pasando por los grandes imperios antiguos, medievales y modernos. Los resultados finales han sido los del mestizaje de culturas y de gentes, la transmisión de normas, de ideas y de saberes y la formación de nuevas civilizaciones de alguna manera intermedias. Las migraciones, como las que actualmente empiezan, han sido y son asimismo un factor periódico y determinante.
Ejemplos hay de esto, decisivos en el devenir del mundo, como lo ha sido el helenismo, que es la base de lo que llamamos “occidente”, siendo a su vez el producto del enfrentamiento pasajero y de la unión perdurable de la civilización persa y de la civilización griega. O el mismo florecimiento árabe islámico, consecuencia en sí de la fusión de la cultura árabe preislámica en expansión con la civilización persa-sasánida, de un lado, y la romano-bizantina de otro, que traslada a Europa sus conocimientos a través de Al- Andalus.
Según el planteamiento del ‘choque de civilizaciones’, los estados-nación actuales van a seguir siendo los protagonistas más pujantes internacionalmente, si bien las principales pugnas se producirán entre las diferentes civilizaciones enfrentadas a las que esos estados-nación pertenecen. Sin embargo. independientemente de que cada día que pasa hay menos civilizaciones que sean diferentes en sus rasgos constitutivos legislativos, políticos, económicos y de hábitos sociales, lo cierto es que esos estados-nación –empezando por los europeos, incluida la antigua Unión Soviética- se van fragmentando o tienen tendencia a hacerlo en sus unidades de origen, étnicas y culturales.
Éste es un hecho evolutivo natural, porque aquellos estados-nación han significado a favor de sus centralismos el menoscabo de las regiones naturales, sus etnias y sus culturas. El mundo global en el que estamos entrando no es el de los estados-nación ni el de los grandes enfrentamientos de unas civilizaciones que no se conocen o no se entienden las unas a las otras, sino el mundo de las regiones naturales federadas o confederadas, vecinas, compatibles, casa una con sus características propias y con otra buena parte de su civilización común.
Ningún ser humano puede sentirse “ciudadano mundial” o “ciudadano universal” si no tiene una raíz, raíz que sienta como propia con todos sus inconscientes colectivos anejos.
Lo que sí está en el aire –después del ocaso del comunismo y el desgaste del liberalismo- es la fuerza y en cierto modo la puesta en marcha de las grandes religiones politizadas. O más bien , a mi juicio, de grupos y posturas humanas, dentro de esas religiones, con vocación puritana e interés de dominio ecuménico que incluye lo político, lo científico y lo económico. Todos difieren más o menos entre sí y todos pueden eventualmente chocar y enfrentarse, pero todos coinciden en un mismo o fin esencial que es la teocracia.
La Alianza de Civilizaciones, la alianza de culturas dentro de una misma civilización global si bien sea todavía externa y rudimentaria, la aproximación o la comprensión en beneficio del Hombre de los pensamientos religiosos, el buen uso racional de los recursos, es el freno legítimo de este mismo Hombre a cualquier intento de cuartear sus equilibrios y a cualquier teoría desestabilizadora.

27 enero 2008

Presencias

PRESENCIAS, de Ahmed Mohamed Mgara
Editado por la Asociación Ingenieros para el Medio Ambiente y el Desarollo, se acaba de editar un nuevo libro del escritor hispanista tetuaní Ahmed Mohamed Mgara con un soporte incondicional de la Casa de la Cultura de Tetuán y de la Dirección Regional Tánge Tetuán de Cultura.

21 enero 2008


ASOCIACIÓN ANDALUZA
DE ESCRITORES Y
CRÍTICOS LITERARIOS



NOTA DE PRENSA
XIV PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA


Los próximos días 1, 2 y 3 de febrero se reúnen, como cada año, en Arcos de la Frontera (Cádiz) el Jurado de narrativa y el de poesía del Premio Andalucía de la Crítica (correspondiente a textos del año 2007), para el fallo de su decimocuarta edición, que lleva a cabo la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios. En años anteriores este premio lo han obtenido, entre otros, los escritores Pablo García Baena, Antonio Muñoz Rojas, María Victoria Atencia, Antonio Soler, Antonio Prieto, Jenaro Talens, Carlos Edmundo de Ory, Eduardo Menducutti, Manuel Mantero, Rafael Escuredo, Rafael Guillén o Salvador Compán.

El Jurado está formado por más de veinte escritores, profesores de universidad, críticos literarios y periodistas andaluces. Los finalistas, en las diversas modalidades, de la presente edición, y de donde saldrán los ganadores, son los siguientes:


NARRATIVA:

- EL PEDESTAL DE LAS ESTATUAS, de Antonio Gala
- EL MAR INVISIBLE, de Juan Cobos Wilkins
- CUÍDATE DE LOS POEMAS DE AMOR, de Salvador Compán
- LOS DEMONIOS DEL LUGAR, de Ángel Oleoso
- LA CASA DE LOS CRISANTEMOS, de José-Reyes Fernández
EL ERMITAÑO DEL REY, de Julio Manuel de la Rosa

POESÍA:

- DINERO, de Pablo García Casado
- DÍAS PRECARIOS, de Migue García Posada
- LA EDAD LIGERA, de José Lupiáñez
- HILOS, de Chantal Maillard
- LAS CAPITULACIONES, de José Antonio Sáez
- INUSITADA LUZ, de María de Valle
- EL LOCO DE LEPANTO, de Jean Moreau
- LOS PUENTES DEBILITADOS, de Carlos Benítez Villodres


El día 3 de febrero, en un acto solemne en el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, se anunciará oficialmente el nombre de las ganadoras o ganadores de la presente edición.



FRANCISCO MORALES LOMAS
Presidente de la AAEC
Móvil: 635.60.03.36

JOSÉ F. RUIZ MATA
Secretario de la AAEC
609.50.45.94

JOSÉ SARRIA
Responsable de Medios de Comunicación de la AAEC
Móvil: 639.21.11.49

11 enero 2008

Experiencias de mujer



Antonio Moreno Ayora

VEINTICUATRO RETRATOS DE MUJER
Paloma FERNÁNDEZ GOMÁ

Fundación Municipal de Cultura José Luis Cano, Algeciras, 2007, 141 págs.


Paloma Fernández Gomá, escritora que irradia su creación desde la cálida ciudad de Algeciras, que tiene ya en su haber más de una docena de obras editadas, que ha sido incluida en numerosas antologías (como Ellas también cuentan o Final de entrega. Antología de poetas contra la violencia de género, coordinada por Balbina Prior) y que en los últimos años dirige la excelente revista de creación y crítica Tres orillas, presenta ahora esta nueva edición de Veinticuatro retratos de mujer. Es esta una obra donde se aglutinan un conjunto de breves relatos hilvanados en torno a diferentes vivencias que tienen al alma femenina como protagonista y al solar hispano de tiempos remotos o actuales como condicionante del argumento.
El primero de estos relatos, “Neyka”, de evidente raigambre mítica, se centra en la llegada a Cádiz de una nave de guerreros acaudillados por Ulises, inquieto por descubrir el amor de las sirenas. En el siguiente, “Tulia”, ambientado en época romana, se teje la historia de un amor frustrado por la soledad y el hastío. Más adelante, “Benanzaina”, símbolo de la infelicidad impuesta, o “Zuleima”, víctima del amor que arrasa la tragedia, representan todo el encanto y la crudeza del mundo árabe. Los argumentos de otras historias, como “Sara”, “La Perla” o “Paulina”, ahondarán, respectivamente, en el dolor y la tragedia, en la pasión y los celos, en el engaño y la frustración. Aunque no todos, la mayoría de estos relatos describen los estados de infelicidad de unas protagonistas que viven su soledad y sus cambios de fortuna (“Antonia Gómez”), la ruptura entre sus sueños y la realidad (“Elvira”), o que se presentan como ejemplos de esfuerzo y superación (“Dorotea”) o como seres perjudicados por la adversidad y el destino (“Tessy”).
La acción, con frecuencia, transcurre en ciudades andaluzas como Ronda, Antequera, Benamejí, Sevilla… En aguas de Tarifa, precisamente, se ambienta la acción del último relato, “Rabea”, la trágica y enternecedora historia de una inmigrante que hasta el último momento luchó por que su hijo naciera “en la orilla de la libertad”. De esta manera, el libro de Fernández Gomá no solo conjunta experiencias y avatares de mujeres de distintas épocas históricas, sino también una alta calidad literaria que proviene de la descripción de personas y paisajes. Las sensaciones del paisaje, frecuentemente marino (“En lo más alto de las olas se columpiaba una gaviota”) se alían a la par con las emociones del amor (“se miraban a los ojos como si quisieran coger estrellas”), y al fin acaban aunándose en una misma palpitación anímica: “Qué más puede desear una mujer: el amor y el mar”.

09 enero 2008

De Papel Literario

ÁNGELES DEL DESIERTO

José Sarria

ÁNGELES DEL DESIERTO
Paloma FERNÁNDEZ GOMÁ
Colección Ancha del Carmen
Ayuntamiento de Málaga, 2007

Tres citas me llegaron a la memoria después de haber leído los poemas de Paloma Fernández Gomá, incluidos en su más reciente poemario ÁNGELES DE DESIERTO (publicado por la Colección Ancha del Carmen, que dirige José García Pérez, en Málaga). “La Diosa Razón: ramera de la poesía" (Carlos Edmundo de Ory), “Poesía es el arte de la elipsis y la sugerencia” (José Luis García Martín), y la poesía es “El testimonio del autor elevado a categoría de símbolo plenamente estético, perdurable y universal, pues el poeta es quien, más que mira, ve y, más que ver, elabora lo que mira” (Antonio Enrique).

ÁNGELES DEL DESIERTO es un texto de honda belleza metafórica. Paloma Fernández Gomá ha querido mirar, ver y descubrir (y con ello fundar, desde la palabra) otro mundo posible más allá de los límites peninsulares. En su empeño, de larga trayectoria, por tender puentes y acercar las dos orillas, medita y reflexiona, en sus poemas, para reconstruir aquello que nos separa de los vecinos del sur “hasta hacer brotar el manantial de la razón … / … donde habite una luminaria de paz, / un Estrecho de esperanza / donde haya de germinar la vida”.

Sus poemas son mucho más que meras actas notariales. A pesar de hablarnos (con un lirismo reflexivo, de gran carga simbólica) de lugares tan sugerentes como las rutas del Magreb, Tánger (desde la antigua Tingis), Tetuán, los olivos del Rif, Alcazarquivir, la Avenida de las palmeras de Larache o la desembocadura del río Lucus, no hace mera descripción de hechos cotidianos, ni es el suyo un simple libro de viajes. No espere el lector encontrar aquí una recreación romántica de un itinerario exótico, pues el texto, tomando como pretexto emplazamientos o estancias conocidas, se desliza desde la sugerencia y el misterio, hacia un mensaje de profundización, a través de concepciones luminarias de un mundo cuya llama es perceptible gracias a la visión del poeta. Los versos de ÁNGELES DEL DESIERTO se convierten en arquitectura poliédrica, en lenguaje de la interiorización, en voz poética del conocimiento, y los lugares geográficos meros elementos donde se sustenta la figuración literaria para transmitir un mensaje de enorme calado como es la denuncia del desarraigo social, de la muerte real que existe en la zona subsahariana, de las peligrosas las rutas del Estrecho o de las dificultades por sobrevivir en cualquier ciudad del Magreb (“En la periferia pernoctan ángeles / a la sombra de los limbos; / allí la derrota de sus alas / quedará expuesta a la penuria / de los ocasos”). Desde sus primeros textos, en Paloma Fernández Gomá, se vislumbraba, tal y como decía Rafael Soto Vergés "una mirada abierta a lo invisible", una decidida apuesta por indagar desde los espacios naturales conocidos, otros mundos mucho más profundos que los ofrecidos por la inmediatez de nuestros conocimientos más cercanos. Y así vuelve a ocurrir con esta nueva entrega literaria.

Los ángeles, personajes mitológicos, seres oníricos, entelequias del inconsciente, van tomando cuerpo, se adueñan del poemario, se transmutan (por el milagro de la palabra) en náufragos del Estrecho, en una pequeña vendedora de soles, en comerciantes de la medina de Arcila, en los hombres sin esperanza que beben té en el Café Central de Larache o en aquellos otros que miran desde Tetuán hacia la ausencia. Así, poco a poco, los ángeles del desierto, llegan a ser, se convierten, sobre las murallas de sus ciudades antiguas, con el rezo de sus mezquitas, desde las dársenas de sus puertos, sentados en el brocal de sus pozos sin agua o caminando por la estrechez de sus medinas, en protagonistas que van a denunciar, a través de los poemas, el “sacro silencio” con que nuestro tiempo trata de acallar la muerte que se concita en la otra ribera.

Y éste será también el empeño de Fernández Gomá, quien (como ya es habitual en su propuesta estética) desde un discurso arriesgado, con una poesía cargada de simbolismos, que denota en algunos momentos matices surrealistas, va a desarrollar toda una iconografía de la otra orilla con el deseo de que “tendamos la palabra / para estrechar horizontes

Paloma habla de Djbilou

RECORDANDO A ABDELLAH DJBILOU

En el año 2001 en Algeciras tuve la enorme satisfacción de conocer a Abdellah Djbilou.
Colaboró en TRES ORILLAS en el número 1 con un artículo titulado: Cien años de la visita de Pío Baroja y Ruben Darío a Tánger ( 1909 - 2003 ). Artículo que me envió escrito a mano y el cual yo misma pasé a ordenador. También me envió unos poemas , como él decía " de su juventud ", para quizás una posible publicación; y que decidí guardar para una mejor ocasión.
Fue un hombre afable, colaborador y amante de la cultura.
Él se encontraba muy unido a la tierra de la orilla de donde yo vengo hoy, para sumarme a este sencillo homenaje.
Quedaron muchos proyectos pendientes .
Hoy deseo hacer público mi respeto y admiración por su obra y su persona .
Dentro de estos proyectos , a los que aludía, estaba el hacer en TRES ORILLAS un homenaje dedicado a la trayectoria literaria y ensayística de Abdellah Djbilou, en el cual pensaba publicar aquellos " poemas de juventud " llenos de frescura y emoción; desgraciadamente este proyecto se ha visto truncado.
Creo que hoy es el día adecuado para poder leer algunos de sus poemas de juventud y así dejar señal de su calidad humana y del gran sentir que encerraba su única personalidad: profesor, ensayista, escritor y hombre cordial que viajó llevando sus enseñanzas hasta Arabia Saudita. Hispanista que siempre estuvo cerca de la otra orilla que une el estrecho de Gibraltar ; estudioso de la cultura española y árabe, atento, sincero, traductor.
Se fue en el mejor momento.

Paloma Fernández Gomá

POEMAS DE JUVENTUD

Soledades


Las nubes abrazan a los montes,
las novias a los amantes
y yo a mis soledades y penas
de ahora y de antes.

" Un corazón solitario no es corazón "
-dijo el buen Machado.
Pues desde que te has marchado,
mi soledad crece como la hiedra
y en vez del corazón tengo una piedra.

Mendigo el beso y la piedra.
Mas mi soledad de horrible espectro
me sale al encuentro
y como un perro me asusta y me ladra.
Ya no hay llave que abra
el "Sésamo " de mis labios.
Ida tú, surcos de desconsuelo
eva mi juventud el tiempo labra.


Abdellah Djbilou

PRESENTACION EN TETUAN DEL LIBRO CON LOS RELATOS GANADORES DEL CONCURSO LITERARIO DEL INSTITUTO ESPAÑOL “JUAN DE LA CIERVA “DE TETUAN.

El próximo miércoles 16 de Enero a las doce y media de la mañana, tendrá lugar en el Instituto Español “Juan de la Cierva” de Tetuán, la presentación del libro que contiene los relatos ganadores del Concurso Literario que organiza este Centro.

Este libro ha sido patrocinado por la Oficina de Cooperación con el Norte de Marruecos-Junta de Andalucía cuyo responsable es Patricio González.
La publicación de estos relatos viene como consecuencia de la conferencia que el escritor y periodista tetuaní, Ahmed Mgara ofreció en este Instituto el pasado 22 de Febrero con motivo de la entrega de premios de este Concurso y a la que asistió Patricio González quien se comprometió a la publicación de los mismos.
Bajo el título de CONCURSO LITERARIO Y MEJORES CARTAS DE AMOR 2007, se recogen los relatos y cartas de Sofía Bouayad, Rabib Aitmadi , Hajar Lachkar , Ismael El Hamduni , Ismail Kabou , Bouchara Kechkouch , Yussef El Idrissi , Taoufik Chuiakh , Imad Alami , Yassin Safi, Aicha Mari Abdelhakin El Amrani , Fátima Ohra , Karima Abdelkrim , Hassan Bouchta y Soufiane Meshah.

Precisamente, el relato de Ismail kabou (Tierra prometida) , se ha incluido también como texto en el catálogo de la exposición TERRITORIO ESTRECHO , LA OTRA MIRADA que se inaugura el día 10 en el Edificio Kursaal de Algeciras.
El acto contará con la presencia del Director del Instituto, Francisco Salado, Ahmed Mgara(Antiguo alumno del Instituto y autor del prólogo del libro ) y Patricio González, Responsable de Cooperación con el Norte de Marruecos-Junta de Andalucía , que patrocina la publicación . La foto que se acompaña pertenece a la conferencia que llevó a cabo Mgara en el Instituto el pasado 22 de febrero.
Algeciras a 9 de Enero de 2008

08 enero 2008

Concurso literario




PRIMER CERTAMEN INTERNACIONAL DE RELATOS CORTOS “CUENTOS DEL ESTRECHO”

BASES:

1.-Podrán concurrir todas las personas que lo deseen , cualquiera que fuera su nacionalidad , siempre que sus obras sean escritas en castellano.

2.-Se establece un único premio de 2000 euros (Dos mil) y la publicación del relato en una edición de mil ejemplares que será presentado en Andalucía y Norte de Marruecos .
Igualmente , este premio conllevará la distribución del libro a través de diferentes librerías de España y Marruecos.

3.-Los trabajos deberán ser inéditos y no haber obtenido premio en ningún certamen literario. La temática deberá estar relacionada , de alguna forma , con las dos orillas del Estrecho y con una extensión no inferior a 25 folios ni superior a 30.

4.-Se presentarán tres originales mecanografiados a doble espacio y por una sola cara , firmados con nombre supuesto y acompañados de un sobre cerrado , dentro del cual figurará el nombre completo real del autor ó autora , así como su dirección y teléfono de contacto.

5.-Los originales serán remitidos al CENTRO DE COOPERACIÓN PERMANENTE CON EL MAGREB-EDIFICIO KURSAAL, AVENIDA VILLANUEVA Nº2, 11207 ALGECIRAS, indicando en el sobre PRIMER CERTAMEN INTERNACIONAL DE RELATOS CORTOS “CUENTOS DEL ESTRECHO”.

6.-El plazo de entrega de originales quedará cerrado el 28 de Marzo de 2008.

7.-El fallo del Jurado se hará público el día 23 de Abril, estando prevista su publicación para las ferias del Libro de Algeciras y Tetuán.

8.-El ganador ó ganadora , no podrá volver a presentarse , hasta pasados tres años.

PATROCINA:
OFICINA DE COOPERACIÓN DE LA JUNTA DE ANDALUCIA CON EL NORTE DE MARRUECOS.
DIPUTACIÓN DE CADIZ

Algeciras a 26 de Diciembre de 2007

Patricio González
Responsable de Cooperación con el Norte de Marruecos-Junta de Andalucía