Yo no quiero más luz...
Yo no quiero más luz…
Ahmed
Mgara (Tetuán, embrujo andalusí. 1997)

Todo parecía decir que iba a pasar por donde
la madrugada iba a darme luz… deseé que ella fuese el sol.
Amaneció, por fin. Mis dedos seguían
apoyados en espera de la luz que no llegaba. La dulce niña estaría estirada aún
entre su sábana de florecillas, soñando con algún príncipe azul que tardaría en
llegar.
Deseé ser rocío y asomar por su ventana
para estar cerca de sus frágiles miradas; para latir con el aire que la
entornaba. Deseé ser aire para posar el alma del rocío sobre esa cara de adelfa
paradisíaca, pero ella seguía sin arar el eco de mi visión, en sacra e hiriente
ausencia.
Olía a rosal herido, recordándome la ninfa
que un día se fue a volandas de un nardo que en mi Andalus soñado yo tenía
sembrado. Ella me devolvió al pasado que creía cicatrizado.
Una cama abandonada me invitaba a compartir
mi soledad y alejar de mi frente la espera de una entraña que manaba en mi
condena. Nada me interesaba si ella a mi lado mi estaba alumbrando el yugo que
me pesa sobre el alma.
A sus espaldas mi voz HERNANDIANA gritó
desde Orihuela:
“Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el
mío…”
Comentarios