23 octubre 2006

Lorca, cuestionado

"ACERCA DEL ARTÍCULO DE LUIS GARCÍA MONTERO “LORCA ERA FASCISTA”

El pasado 14 de octubre de 2006 el escritor Luis García Montero publicaba un artículo en su periódico en el que insultaba (“perturbado”, lo llama) y ponía en entredicho la labor investigadora y crítica (“lleva años lanzando disparates sobre los alumnos”, decía) del profesor de la Universidad de Granada José Antonio Fortes. Apelaba, para justificar sus palabras, a la salvación (decía) de la libertad de expresión.
En su artículo, García Montero sólo caricaturiza y tergiversa las tesis que Fortes viene planteando, desde hace años, en diferentes artículos y libros de manera suficientemente documentada.
Luis García Montero es colaborador habitual de su periódico y de otros medios de comunicación donde puede expresarse con completa libertad, sin ser interpretado, directamente. José Antonio Fortes trabaja en un medio académico hostil a la metodología marxista que orienta sus estudios, y no tiene acceso a esos medios de comunicación.
Dado que con su artículo García Montero ha difamado a José Antonio Fortes y ha denigrado su trabajo, entendemos que el profesor Fortes tiene derecho a una réplica de, al menos, la misma extensión que el artículo publicado por García Montero, en la que pueda expresar sus puntos de vista y contestar; o bien, que se edite en ese mismo periódico una rectificación y disculpas públicas de García Montero.
Como dice este escritor, la defensa de todo tipo de libertad de expresión “obliga a dar la cara y a ser muy tajante de vez en cuando”. Los firmantes de esta carta esperamos eso mismo de la dirección de su periódico ante un artículo que pretende desacreditar una labor investigadora de hace años sin discutirla y tergiversándola.

10 octubre 2006

HISPANISMO MARROQUí

Teniendo en cuenta que la literatura marroquí expresada en español supone una minoría dentro de la literatura marroquí, cabe preguntarse hasta qué punto decisorio puede influír en las convicciones de los lectores marroquíes respecto a la visión adquirida sobre España y todo lo esspañol.
Evidentemente, nuestra aportación es multicultural. Los hispanistas marroquíes somos todos políglotas, y la mayoría podemos escribir, publicar y disertar en varios idiomas aunque acabamos eligiendo, siempre, el español; más bien para dar a conocer nuestra producción, embadurnada de detalles y afinidades que acaban dando a conocer nuestra visión de lo hispano através, incluso de lo marroquí.
Es una literatura- fusión. Hay dos fuentes de raíces enredadas en un solo enjambre que engalana a nuestra literatura de atabismos y de altivez. Y digo que es fusión por suponer una doble posibilidad, que conozcamos al otro, y que éste también acabe conociéndonos un poco... y, todo ello, por medio de la lectura de nuestras sensaciones más afectivas e intencionadas.
Hay que preguntarse, por tanto, si realmente existe “el otro” o somos nosotros mismos parte de ese otro por ser, de raíz, una continuidad de una arraigada raza arábigoandalusí que conserva aún sus ritos y ritmos de vida como legado, y, lo que es crucial, por suponer una extención multidimensional de las dos literaturas:
De la española porque somos defensores incondicionales de la expresión española en contra de muchas corrientes.
Y de la marroquí por suponer una minoría que posee más peso y renombre que muchos nombres consagrados a nivel nacional, pero apagados e improductivos por falta de creatividad o por ser repetitivos hasta el aburrimiento.
No gozamos, casi, de ningún apoyo salvo rarísimas excepciones... pero hacemos mucho para que se nos conozca en la otra orilla y que conozcan, nuestros lectores, lo que representa España y todo lo español para nosotros.
Somos vínculo entre dos culturas, unimos lo que separó el Estrecho con nuestra voz y con nuestra rima. Buscamos la armonía y la comprensión de todos hacia todos.
Ahmed Mgara

02 octubre 2006

A mi triciclo.

A mi triciclo.

Juntos compartimos duros golpes y sublimes caídas.
Aún recuerdo las arrugadas manos de mi padre y sus surcados dedos posándose sobre mis hombros cuando tú y yo emprendíamos aquellos fantasiosos viajes de escasos metros en el pasillo de mi casa o sobre los auricos adoquines de la Plaza de la Iglesia de Río Martín.
Sobre tí, mis sueños sobrevolaban las nubes a grupa de veloces alegrías y, me daba la impresión que solo en tus pedales mis pies hallaban la plena libertad
Y tus ruedas de espuma volaban sobre los versos de mi niñez, ya lejana.

Ahmed Mohamed Mgara