10 octubre 2011

PRESENCIAS, un libro de afectos y amor a Tetuán y a sus gentes.

09 septiembre 2011

17 agosto 2011


FEDERICO

Detrás de todas las desilusiones y del frío que se acumula en los pasajes de la propia lucidez y el conocimiento, siempre queda un lugar, aunque sea remoto, para la adolescencia. La propia capacidad de conmoverse con un poema ó el milagro de seguir aferrado a una inquietud social, ó por una fotografía que nos permite seguir siendo adolescente. Irónicos, malditos, pero con un resto de adolescencia, la dosis mínima para seguir con vida.

Federico García Lorca significa la adolescencia perpetua, la enorme capacidad de concederle una dignidad literaria extrema a las nostalgias, a la propia ingenuidad, a los mitos frágiles de la pureza, a esos castillos de arena que rompe el mar y que sólo llegan a salvarse en la perfección deslumbrante de un verso.

Cuando la vanguardia española de los años veinte del pasado siglo se esforzaba por conseguir un pacto con la tradición, una lectura vitalista y modernizadora del pasado, Federico García Lorca vio la oportunidad de escribir la literatura romántica que faltaba en la memoria española. La reflexión profunda sobre la crisis de las promesas modernas, la mirada angustiosa ante una civilización que pierde el norte y se vuelve contra si misma, y muerde el corazón de sus habitantes con los colmillos cargados de veneno.

Los insectos nocturnos, los jinetes soñadores, los amantes malditos, los negros humillados por los rascacielos de Nueva York y los niños perseguidos por el agua de los pozos o por la enfermedad, son los protagonistas de una historia romántica, el deseo que apuesta por la libertad aunque conozca y tenga miedo a las aristas del mundo, a los pueblos irrespirables, a las ciudades fracasadas, ó a los propios salones de estar llenos de odio.

García Lorca, con un precioso vocabulario enriquecido por la juventud y la noche, con una voluntad infatigable de imágenes, con la enorme capacidad de encerrar la tragedia o el amor en una sola palabra, consigue invocar a todos los aventureros, llega a escribir la historia del pecho adolescente en la realidad contemporánea.

Por todo ello y porque las metáforas y los versos forman parte de la vida, de la realidad, cada vez que necesito encontrar un sentimiento puro, cada vez que necesito un escalofrío original, intento volver con mi pensamiento a mi propio pasado adolescente y mezclo la vida con la literatura y leo a Lorca. Es un pañuelo blanco sacado de una chistera hechizada y melancólica. Es algo que no se explica del todo y que cautiva por medios que yo, al menos, no sabría precisar porque hay algo que hace que las palabras estén vivas dejando una estela de inquietud en el corazón: la música y su enigma.

Algeciras a 17 de Agosto de 2011

Patricio González

20 julio 2011


Conferencia pronunciada por Ahmed Mgara el 19 de julio 2011 para los matriculados en los XXXI Cursos de Verano de San Roque de la Universidad de Cádiz en el Palacio de los Gobernadores. El acto fue presidido por don Patricio González García, coordinador de los cursos, y acompañado por 190 diapositivas del Tetuán Andalusí.
El patrocinio estuvo a cargo de REALIA

Es difícil desenrejar y descifrar el entramado de la vida de los descendientes moriscos que vivimos actualmente en Marruecos, musulmanes andalusíes, españoles por decreto natural y exiliados por destino terrenal. Un destino paradójico que pervive en nuestra incertitud con toda viveza. Por eso, me resulta complicado, siempre, bosquejar en ese terreno. Hay mucho dolor encerrado y mucha tristeza enterrada que influyen a la hora de escribir al respecto.
Para conseguir algún acercamiento a éste estudio, resulta imprescindible repasar algunos trances históricos que se vivieron en ambas orillas del Estrecho por los dos contendientes, vencedores y vencidos, todos perdedores y sin compensación de ningún tipo, al fin y al cabo. Es obvio afirmar que la verdadera y objetiva historia de los moriscos no está aún escrita, en espera de mejor aprovechamiento de los manuscritos guardados en grandes bibliotecas públicas y privadas, incluso los que están guardados cuidadosa y sigilosamente por familias de descendientes de moriscos.
Hay mucho legado enterrado, y a flor de piel, a la vez. Cicatrices aún sin solidificarse y sin borrarse. La interrogante del porqué se negó la sugerencia de tolerancia y coexistencia de Hernando de Talavera y, en cambio, porqué sí se adoptó la norma del Cardenal Francisco de Cisneros hacia los no cristianos, pese a su severa crudeza, también se conservó durante más de tres siglos, empezando por el reinado de los reyes Católicos seguido por la casa de los Austria y sucesores; que tuvo como contrapartida esa hostilidad constante desde las costas norte y sur del Mediterráneo andalusí, tanto desde Tetuán, refundada por los primeros granadinos huidos masivamente, como desde Rabat y Salé, fundada por moriscos de Hornachos, con posterioridad en lo que concierne el lado morisco; como desde la Península en relación con la parte cristiana.
Aquella “Santa Inquisición” iba a ser la primera ley de extranjería decretada en la historia de la humanidad.

Los moriscos se dispersaron desesperadamente por la ribera mediterránea, tanto en Europa como en el norte de África y en algunas zonas asiáticas como Siria e Irak, pero fue en Marruecos donde más se establecieron debido a la cercanía geográfica y a los lazos que unían a los pueblos de ambas riberas como el comercio, el parentesco familiar, la tolerancia étnica y religiosa, las afinidades y similitudes en la vida cotidiana. No hay que olvidar que el Estrecho de Gibraltar ha tenido siempre, por misión y destino, enlazar culturas y civilizaciones, difuminar y disolver diferencias entre humanos, en definitiva.
Pero, realmente ¿Cómo fue la llegada de los moriscos a Marruecos?
Y ¿Cómo llegaron a constituir en el siglo XVII dentro del mismo Imperio Cherifiano de Marruecos, con sede en Fez, otros dos sistemas de gobierno, el de Tetuán y el de los extremeños de Hornachos en Rabat y Salé?
Y hay que preguntarse también ¿Hasta qué grado se benefició Marruecos de la masiva llegada de los moriscos en lo que concierne lo social, científico, literario, musical, artesanal, agrario, militar y económico?
Con certeza, muchos, para no decir la mayoría de esos moriscos, atravesaron el Estrecho pasando por éstas mismas tierras benditas donde nos encontramos ahora. Desde ésta costa pasaron a las orillas de enfrente con la incertidumbre por equipaje y el dolor como único compañero de viaje. Desde aquí abrazaron la furia de las olas de la Mar de la Tinieblas, algunos, y del Mare Nostrum, otros. Otros moriscos embarcaron desde las costas almerienses y valencianas, sobre todo aquellos que se fueron a Argelia o a la zona conocida actualmente por el Rif Marroquí. Iban buscando la salvación de sus vidas, renunciando a sus pertenencias todas tras su fragmentación familiar.
La llegada de los primeros moriscos al norte de África en los inicios del éxodo fue de cordial y efusiva bienvenida, tanto en Marruecos como en Argelia. Los marroquíes recibían a sus huéspedes con los brazos abiertos, generalmente. Al fin y al cabo, se solidarizaban con gente oprimida y perseguida, pero, con el paso del tiempo y de las décadas, se fueron dando cuenta de que los nuevos huéspedes venían a Marruecos tras cristianizarse y volverse a convertir al Islam, lo que era embarazoso por no saber a qué atenerse ante la dualidad moral y espiritual de los llegados. Las dudas empezaron a hacer mella acentuadas por la gran cantidad de espías o informadores que, enviados por la Iglesia, se mezclaban con los moriscos. Todo ello hizo efectivas ciertas reticencias que dieron lugar a que muchas familias y comunidades moriscas decidiesen instalarse lejos de las urbes, en las periferias o en montañas de difícil accesibilidad, por necesidad. Aún existen esas pequeñas aglomeraciones llamándose Dar o Aduar, y sus habitantes conservan sus costumbres y sus peculiaridades, muy notorias, pese a las limitaciones y la dureza del entorno.
A nivel personal, recientemente me preguntó una amiga por mis orígenes, a lo que contesté casi textualmente: “Desciendo de una familia morisca de Almería que se estableció en Marrakech hasta 1812 en que un bisabuelo se estableció en Tetuán”. Pero, a algunos de los presentes no les agradó la manera de decirlo y me la criticaron, por lo que entramos en discusiones de las que se vienen repitiendo desde siglos entre quienes son moriscos y quienes no lo son.

Tal vez, los moriscos que más padecieron la no aceptación en Marruecos fueron los expulsados por Felipe III entre 1609 y 1613, superando los cuarenta mil expulsados, de los cuales, se asegura que más de diez mil se establecieron en la ciudad de Tetuán, ciudad andalusí por antonomasia pese a que las ciudades de Chauen, Rabat y Fez también recibieron grandes cantidades de moriscos en diferentes épocas. Dicho sea de paso, la ciudad de Chauen conoció el reinado de una mujer andalusí de Granada, Saida Al Horra, primera y única mujer que reinó en la historia de Marruecos.
Después de siglos de destierro nos encontramos que entre los legados primordiales que hemos heredado de generación a otra, está el apego a la tierra de nuestros antepasados; como se suele decir, los moriscos somos fruto de un árbol con raíces perennes en Andalucía y cuyas ramas se expanden sobre otras tierras lejanas y extrañas, donde fructifican. Hemos ido conservando el amor a la tierra de origen, Almería, en mi caso particular; los usos y las costumbres andalusíes siguen en vigor en nuestra vida social y marcan la diferencia entre los descendientes de los moriscos y demás etnias que cohabitan Marruecos. Nos consideramos diferentes, refinados, incluso un poco especiales por el estatus social que nos distingue… sin olvidar que somos apátridas desde siglos atrás, desde la diáspora injustificada, producto del levantamiento del Albaicín de 1499 y del decreto de conversión al cristianismo de 1502, sin dejar de recordar el ruego de la Iglesia de 1526 a Carlos V, de expulsar a todos los musulmanes, sin excepción, de sus dominios; o la solicitud de la Iglesia a la Cortes Españolas en los mismos términos de persecución y expulsión. El sacerdocio sabía de los valores morales y espirituales de los moriscos por sus propias deducciones y por las de los nobles de la época que tenían a su servicio a moriscos como esclavos y servidores, quienes aseguraban que, con tener a esos esclavos a su servicio, tenían “al oro y al moro de un solo golpe”. Se vanagloriaban de ello.
Los señores cristianos de la época, conscientes del nivel intelectual de los perseguidos, concedían a algunos de sus esclavos moriscos la misión de educar a sus propios hijos y de enseñarles las artes los conocimientos de la época así como las artes de la guerra, en algunos casos. Esto a cambio de un trato menos duro que el acostumbrado hacia los esclavos de la época.

Se tuvo presente en la memoria de los moriscos durante largo tiempo, el acto del Conde de Liria, fiel colaborador del Cardenal Cisneros, por destruir una mezquita en las Alpujarras con gente rezando dentro, degollando a los hombres y haciendo esclavas a las mujeres y a los niños. Aún se menciona popularmente en Marruecos ese hecho cuando se derrumba una mezquita, por los años o inclemencias naturales, diciendo que: “Cisneros no fue”.

En muchas referencias se asegura que muchos de los remeros de la expedición de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo eran esclavos musulmanes y judíos andalusíes. En los típicos cuentos heredados aún se habla en nuestros días de esos aventureros y de las penurias sufridas, no exentos de imaginaciones agregadas.

Los altos estamentos de la Iglesia, en esa época, sabiendo de los valores intelectuales de los moriscos, se encargaron de requisar los manuscritos de los musulmanes y de los judíos manteniéndolos ocultos, aunque bien protegidos, en sus propios archivos sin permitir el acceso a ellos a los investigadores e interesados durante siglos de mutismo. Algunos manuscritos que sí llegaron a ser trasladados desde la Península en diferentes épocas suponen referencias de vital importancia para los investigadores actuales en Marruecos, aunque nunca serán suficientes para describir un acercamiento a la realidad histórica de los hechos. También, el hecho de que algunos archivos fueran explorados por investigadores ha colaborado en despertar gran interés por la temática morisca, quedando mucho por explorar y por publicar.
El mismo Julio Caro Baroja, en su obra “Los Moriscos del Reino de Granada” asegura que el Reino de Castilla se portó brutalmente con los moriscos tras la caída del Reino de Granada así como con todo el norte de África, donde se habían exiliado la mayoría de los expulsados. Resalta que durante el siglo XVII, Almería conoció un retroceso en todos los niveles comerciales y artesanales debido a la constante persecución del Reino de Castilla a los moriscos. Ello resulta lógico porque los Reyes Católicos habían sustituido a los andaluces autóctonos por los nuevos “colonos” traídos de Castilla y de algunas otras regiones que no estaban acostumbrados a la labranza y a otros trabajos que requerían maestría y resistencia, por lo que no podían suplir la maestría de los habitantes autóctonos que habían hecho del Ándalus la civilización más omnipresente a todos los niveles del conocimiento del mundo de entonces. Esos mismos labriegos plantaron en Marruecos los sistemas de regadío que siguen aplicándose hasta nuestros días aunque con ciertos ribetes de modernización. El reparto de las aguas subterráneas en Tetuán sigue circulando por el casco urbano de la medina andalusí con el sistema de tejas. Curiosamente, canal que se toca ahora, es canal que deja de funcionar… no se sabe cómo volverlo a hacer funcionar.
Muchos historiadores aseguran que los moriscos musulmanes ejercían los ritos del Islam a escondidas por temor a ser descubiertos como falsos cristianos; que inculcaban a sus descendientes las normas y los usos de su religión a escondidas; también guardaban el Ramadán, pero tenían dificultades a la hora de distribuir la Zakat, que es un impuesto del 2,50 % sobre los bienes disfrutados durante un año, y que se debe repartir entre los necesitados. Al contrario, los prisioneros guardaban todas las obligaciones de su religión sin temor a las represalias puesto que era por esa misma religión por lo que estaban encarcelados, entre trabajos forzosos no remunerados y habitáculos dedicados al encierro masivo. Aún en nuestros días, la voz popular menciona estas circunstancias sin desprenderse de su recuerdo.

Se prohibió el baño árabe cerrando o destruyendo casi la totalidad de los que había en el Ándalus a excepción de la zona de Almería, donde siguieron funcionando algunos de ellos. También se prohibió el uso de la Al Henna, que es una planta molida que, mezclada con agua resulta ser terapéutica para algunas afecciones de la piel, simplemente por ser empleada como adorno en festejos y celebraciones en algunas costumbres judías y árabes. En Tetuán, tras ser refundada y reconstruida la ciudad por el granadino Ali Mandari, se precipitó a construir un baño árabe, Hammam (que aún sigue funcionando), una mezquita y una capilla para los prisioneros cristianos apresados en la mar (actualmente, se quiere reabrir la mazmorra- cárcel que da nombre a la Barriada de la medina andalusí de Metamar) pese al deterioro que conoce.

Los nuevos cristianos del Ándalus, venidos de Castilla, procuraban no mezclarse con los viejos cristianos, judíos y musulmanes, verdaderos dueños de la tierra, al fin y al cabo). Llegó el caso de que los nuevos ricachones afincados en el nuevo Ándalus, desheredaban a sus herederos si se casaban o tenían algunos tratos con los moriscos. Durante siglos, en Marruecos se intentó una fusión con los bereberes marroquíes creando una nueva civilización en el norte de África. La malamente llamada “caída del Ándalus” dio lugar al resurgimiento del mismo gracias a la expansión de las profesiones, usos, costumbre y tradiciones andalusíes, pero en tierras algo lejanas, aunque el Ándalus llegó a estancarse en un ambiente de decadencia y retroceso, teniendo que amoldarse a un nuevo estatus, lleno de hostilidades e inseguridad.
Los moriscos convertidos eran considerados como cristianos de segundo grado. Incluso en las actas notariales se tenían que reseñar los orígenes de su cristiandad, si era por conversión. El morisco cristianizado estaba obligado a descubrirse como convertido, y si no lo declaraba, la ley le obligaba a pagar una compensación al cristiano de origen con el cual había efectuado la transacción. Una vez en Marruecos, recuperaron su nombre original, pero sin renunciar, todos ellos, a ese nombre adquirido forzosamente... para quedarse en su tierra.
Comportamientos que no ayudaban en nada los consejos del Cardenal Talavera que aconsejaba la convivencia y la tolerancia entre todos en el bien de todos, en contra de lo que había dictado Cisneros. Talavera sabía que esos comportamientos separatistas y triviales no podían conducir más que a la consolidación de las convicciones de los verdaderos andalusíes de que no debían sumirse ni a los “invasores” ni a los dictámenes clasistas de la Iglesia imperante. De ahí que, tras establecerse los moriscos en Marruecos, los cristianos tenían libertad y derecho a ejercer sus cultos para evitar más fragmentaciones innecesarias. Todos eran iguales en esa nueva sociedad donde reinaba la concordia y el entendimiento… hasta que empezaron algunas hostilidades por la gran cantidad de gente de dudosas convicciones e intenciones que llegaba al norte de África tras atravesar el Estrecho de Gibraltar.
Los matrimonios entre moriscos no parecen haberse efectuado por los ritos eclesiásticos pese a que estaban, los novios, cristianizados, al menos, eso es lo que se deduce de los escritos y tratados históricos de relevancia al no haber referencias al respecto en los archivos de las Iglesias de la época, con nombres de procedencia árabe al menos. Recordemos que en las actas notariales oficiales se les exigía a los moriscos identificarse como tales para que constase en los escritos. Todo lo contrario, existen algunas actas traídas al exilio de Adules o notarios musulmanes que certificaban los casamientos entre musulmanes, pero que nunca se supo si eran públicas o se escribían fuera de la ley imperante. Algunas referencias aseguran que los moriscos se casaban leyendo la Fatiha del Corán en presencia de doce testigos para evitar ir a una iglesia.
De los manuscritos hallados se constata que los novios se vestían a la usanza tradicional en sus bodas hasta que la Reina doña Juana, en 1511, prohibió el ejercicio de la sastrería a usanza morisca. Dos años después, se prohibía el uso del velo por parte de la mujer, lo que fue ratificado por Carlos V en 1526.

En este sentido, Mármol Carvajal afirma que los moriscos, ante tales injusticias, se apiñaban y reunían en comunidades cuyos dueños eran convertidos, pero trabajaban como libres y dejando de ser esclavos, lejos de los nuevos aires separatistas que imperaban en el Ándalus. Esos grupos empezaban a adquirir nombres nuevos, agregando Ben o Ibn al apellido de origen, lo que han mantenido en gran parte al exiliarse hacia el norte de África y demás partes mediterráneas hasta nuestros días. Algunos moriscos tuvieron, aparte de su nombre original, una referencia a su protector cristiano (si el morisco se llamaba, por ejemplo Ahmed Ben Zaidún, pasaba a llamarse Ahmed Ben Zaidún de Guzmán, en referencia a su amo o protector cristiano) lo que se mantuvo hasta el exilio final hacia el norte de África. Esto queda patente y palpable en los documentos de transacciones comerciales y notariales de la época a los que se tuvo acceso posteriormente. Esto pervive en nuestros días.

“Cristianos de Castilla”, se les llamaba en Marruecos a los moriscos, por haber vivido un siglo bajo el dominio cristiano de España antes de ser expulsados, por lo que eran, para los marroquíes (andalusíes establecidos y bereberes autóctonos), musulmanes de segundo grado por haber soportado la sumisión a la Santa Inquisición… que, para ellos, no era tan “santa”.

Curiosamente, los moriscos mediterráneos hemos heredado la contemplación ante la mar, como lo hacían nuestros abuelos andalusíes, el amor a la naturaleza y a las beldades mundanales que nos rodean… mirando las olas pasar y penetrando el horizonte con miradas llenas de sueños, de interrogantes y poéticos lamentos, a veces hasta profanos y que desgranan nuestras nostalgias. Ello, sin perder ni la moralidad ni los credos religiosos. Hemos heredado separar lo espiritual de lo mundanal aunque, en el sufismo, se hacen referencias de lo pecaminoso en lo religioso. Algo así como estar en el cielo sin despegarse del suelo. Dejar vagar el alma y el espíritu en las beldades de la creación para descubrir la esencia de la religión.

Hemos heredado los cantos y encantos de la tierra original y sus quejidos posteriores, llantos llenos de dolor por la pérdida, nunca justificada, de los bienes mundanos y de la tierra andalusí, renuncia impuesta al vergel terrenal donde emanaban todas las tendencias de la civilización que forjaba una sola cultura, la andalusí.
Pero nos queda la luna al reflejar las plateadas tierras de nuestros ancestros cada noche en su faz hasta que la despierta la alborada. Y, al igual que contemplamos la mar, nos adormecemos dialogando con la llenura de la luna teniendo, incluso, la certeza de que nuestra melancolía vaga por el espacio hasta aterrizar sobre las benditas laderas del Ándalus soñado.
Somos descendientes de la gallardía, ejercemos la convivencia más que la coexistencia, somos tolerantes con los demás, respetuosos hacia todos los credos y, aún valoramos la dignidad humana por encima de todos los intereses creados. De nuestros antepasados nos viene la lección. Fuimos santiguados por las sierras y llanuras del Ándalus, por la magia que la Divinidad dispersó y desparramó sobre esta tierra bendita.
Hay un cancionero secular que se ha ido trasladando y transmitiendo de padres a hijos, lleno de sensibilidades y de resúmenes de historias particulares de esos desahuciados de sus tierras para establecerse en Marruecos. Son canciones que cantamos, muchas veces, sin saber ni el porqué ni el origen de sus letras aún encerrando vivencias crudas o recreos en experiencias y vivencias del pasado en el vergel terrenal de los moriscos. Puede decirse que son llantos fundidos en cantos, exaltación del quejido y del dolor a través de alegrías pasajeras que nada tienen que ver con la profundidad de las letras.
Y, como el morisco, en contra de lo que se quiere dar a entender por la voz popular, no es solamente el refugiado musulmán, sino también el cristiano y el judío (no hay que olvidar que el Ándalus suponía una mezcolanza sin par en la historia de la humanidad en lo que concierne la convivencia entre personas de múltiples arraigos), en Marruecos aún se conservan descendientes con nombres de diferentes civilizaciones pero que convergen todos en una sola civilización. Los moriscos no creemos en eso que se denomina “tres culturas”. Somos una sola y única cultura…la andulsí, la indisoluble. Creemos que por intereses macroeconómicos nos pretenden dividir en tres cultural, separarnos y fraccionar nuestra identidad creando nuevas fronteras mentales y morales para dispersar esa gran procedencia y su linaje. Mantenemos indisoluble el espíritu andalusí irradiando los valores heredados de nuestra unidad perenne, y no somos reivindicativos en ese aspecto. Somos un fuego en un pajar, arde para sí, pero no daña los contornos. No renegamos de la tierra que nos acogió, ni pretendemos obtener favores o aguinaldos de interés material de la otra orilla, de esta orilla bendita. Nuestro sentido de la pertenencia es nuestra compensación más confortable; nos basta ser quienes somos y proceder de tan noble tierra para ir por la vida sin exigirle nada al destino…y eso es como lo bailado, nadie nos lo puede quitar… somos de donde venimos y de donde estamos.

En Marruecos se conservan todos los ritos sociales de antaño, usos y costumbres que en el Ándalus imperaban en la vida social. Con algunas variantes o retoques de modernidad pero, se mantienen casi intactos. Antropológicamente, los cambios son muy sensibles y que se notan más en la forma de ejecución que en el global o verdadero sentido humano de esos usos y de esas costumbres.
La artesanía también pervive casi intacta pese a la introducción de materiales sintéticos modernos y de algunos medios tecnológicos impuestos por el tiempo.
Hay que tener presente que la presencia morisca en el norte de Marruecos ha supuesto un florecimiento de las ciencias, de las artes, de la artesanía y de todas las manifestaciones de civilización de las que se privó Al Ándalus en beneficio de las zonas desfavorecidas de la época. Todo ello pervive, de forma u otra, en la sociedad del norte de Marruecos palpablemente. La Constitución marroquí acaba de reconocer oficialmente la Identidad Andalusí dentro del país por primera vez en su historia.
Los nombres y apellidos de los moriscos, de sus descendientes, siguen llevándose con un orgullo inusual, un distintivo que supone un motivo de orgullo más. Si un español dice llamarse en España, por ejemplo, Antonio Bermejo, no es lo mismo que un marroquí diga en Marruecos que se llama Mohamed Bermejo. Es más, lo dice casi deletreando su apellido, de tanto orgullo que le brota por naturalidad heredada.
Las calles y las edificaciones son sinónimo de “herencia secular”. Los arcos, los azulejos, la cal y demás ornamentos de la arquitectura andalusí siguen adaptándose como modelos o patrones normalizados, incluso en las construcciones modernas. El retoque andalucista da un valor añadido a cualquier construcción… incluso para los que no saben de la procedencia de esos ornamentos.
Y no pueden faltar los adornos con macetas y flores ningún hogar andalusí. Es un rito necesario de observar. Un distintivo que delata al ciudadano morisco con raíces.
Al Ándalus mantiene viva, en el norte de Marruecos, su esencia más lúcida. Hemos heredado de esa civilización destellos de grandeza que están dispersos por las urbes así como en las afueras, hemos heredado el dolor y el quejido, no solamente en la Música andalusí, sino, también, en el modo de ser y de hacer las cosas. Y, como dije antes, no somos reivindicativos. No pretendemos ni beneficios ni favores de terceros en recompensa de las penalidades de nuestros antepasados pese a que, en los últimos años, empezaron a aparecer grupos y asociaciones reivindicativas exigiendo la nacionalidad española, unos, las disculpas del Estado de España a los moriscos por los ultrajes, otros, … y cosas por el estilo. Personalmente, como descendiente de moriscos, solo me interesa el abrazo fraternal de gentes y etnias de las dos riberas del Estrecho de Gibraltar; fundirnos, todos, en un solo y único abrazo encaminados hacia el futuro común en busca del resplandecimiento de una cultura de convivencia, respeto y tolerancia de todos hacia todos. Solo eso puede resumir mi filosofía del Ándalus para homenajear las almas de esos altivos andalusíes que nos han legado un orgullo de agradecer.
Hace algunos años leí en el cementerio de Tetuán un epitafio encabezando una tumba y en el cual había escrita una frase que me marcó desde entonces: Huna yarkudo jusmano andalusiyen. “Aquí yace un andalusí”. Nada tan expresivo.

19 julio 2011

San Roque en actividades.


Hoy ha tenido lugar la segunda jornada del Curso: LA HUELLA MORISCA EN LA COMARCA en el marco de la XXXI EDICIÓN DE LOS CURSOS DE VERANO DE LA UNIVERSIDAD DE CADIZ EN SAN ROQUE. En la misma han intervenido Nuria Ruiz quien ha tratado el tema del "Desencuentro y encuentro entre los zéjeles españoles y marroquíes". Estando la segunda de las ponenecias a cargo de Ahmed Mohamed Mgara quien ha hablado de "Los moriscos del Norte de Marruecos" en un disertación que ha estado acompañada por 170 fotografías de lugares de Tetuán que reflejan perfectamente la huella morisca.
El curso finalizará mañana con las intervenciones de Antonio Manuel Rodríguez que hablará sobre la huella morisca , para finalizar con la presentación de la novela morisca "Farah" de Patricio González.

01 julio 2011

Moriscos


El conocimiento de la influencia de los moriscos en nuestra propia vida: la huella
morisca.

PROGRAMA:


Coordinador
Patricio González García
Ex alcalde de algeciras durante 12 años, ex director de relaciones con Marruecos hasta su jubilación por enfermedad. Ingeniero técnico naval, escritor, conferenciante

Lugar de Celebración
Palacio de los Gobernadores, San Roque

Fechas
18, 19 y 20 de julio


Programa (provisional, sujeto a cambios)

Día 18 de julio
09:00h-10:00h. Presentación introductoria a cargo de la coordinador
10:00h-12:00h. Conferencia Los moriscos
Ponente: Patricio González García
Currículum ya referido
12:00h-14:00h. Conferencia Los moriscos y los zéjeles
Ponente: Juan Emilio Ríos Vera
Filólogo, escritor, poeta. Presidente del ateneo de algeciras
14:00h-15:00h Sesión de conclusiones

Día 19 de julio
09:00h-10:00h. Sesión bibliográfica a cargo del coordinador
10:00h-12:00h. Conferencia Encuentro y desencuentro entre el zéjel marroquí y el español
Ponente: Nuria Ruiz Fernandez
Filóloga, escritora y poeta
12:00h-14:00h. Conferencia Los moriscos en el norte de Marruecos
Ponente: Ahmed Mohamed Mgara
Graduado social, periodista, escritor y poeta tetuaní
14:00h-15:00h Sesión de Conclusiones

Día 20 de julio
09:00h-11:00h Conferencia Gibraltar morisca
Ponente: Francisco Oda Angel
Sociólogo, director del Instituto Cervantes de Gibraltar
11:00h-12:30h Conferencia La huella morisca: reconocimiento simbólico y jurídico

Ponente: Antonio Manuel Rodríguez
Profesor de universidad, escritor.
12:30h-14:00h Conferencia Presentación de la novela morisca “Farah” de Patricio González García
14:00h-15:00h Prueba objetiva para los créditos de libre configuración

11 junio 2011

Ferias del libro... en el mundo



Muchas ciudades de muchos países del mundo celebran la Feria, día o Semana del Libro. Expresión muy sana e intelectual que llena de civilización a los diferentes pueblos.
Pero, esas manifestaciones, macroeconómicas las más de las veces, deben constitur unos fines primordiales que redunden en el bién del libro.
Denben ser motivo para promocionar el libro en general, sin importar el idioma, el escritos o el contenido del mismo. Siempre habrá interesados e investigadores de diferentes temas.
Deben promocionar la lectura como hábito de los ciudadanos de todas las edades, visitando colegios, universidades, empresas comerciales e industriales..., y todos los sitios donde puedan promocionar la lñectura. Ya se encargará cada interesado en buscar los libros que le puedan interesar.
Promocionar a los escritores nacionales, y más a los locales. Ellos también tienen derecho a existir y a llevar la producción literaria de la tierra a sus convecinos.
Apoyar las editoras e incitar a que se diten más libros en la zona.
Homenajear a los editores, libreros y escritores que hayan hecho algo muy mencionable por la costumbre de leer.
Tetuán, junio de 2011, por Ahmed Mgara, escritor de Tetuán... para el mundo.

04 mayo 2011

Tetuán, 1965, la adolescencia.

Siendo estudiante conocí a compañeros de aula que eran emprendedores y creativos. Tenían lo básico para embarcar en los asuntos cruciales de la vida; ellos no conocían barreras ante sus deseos de alzar los vuelos por muy altos que fueran los retos. De muchos de ellos aprendí lo que el tiempo me dictaba como algo útil y de provecho. La juventud, para mis amigos, no era simples travesuras, bromas, juegos y desmanes naturales de la edad para la mayoría, sino un sinfín de ilusiones que hicieron de ellos personas de provecho y de presencia en la sociedad…pasados los años. La juventud es un don natural que hay que tener en llama viva, vivirla intensamente y dar de sí los tesoros que se llevan en el silencio oscuro de cada cual.
Con esa euforia volví intentando impulsarla en cuantos jóvenes hallé en mi caminar. La vida es joven y hay que vivirla lo más intensamente posible. Crear e inventar siempre y constantemente debe ser lo más interesante que puede hacer la juventud embarcando en proyectos culturales.
Recuerdo que Tetuán era un hervidero intelectual para gente de poca edad inclusive. El Instituto Kadi Ayyad era un mar de intelectuales no solo entre profesores - muchos de ellos venidos de países lejanos de Oriente Medio - sino entre los estudiantes que luchaban contra las adversidades e intemperie del destino para sobrevivir y existir aún sabiendo que se estaba en la nada y que se iba sin rumbo sabido.
Yo era un crío cuando llegué en aquel recordado primer curso de “Observación” como lo llamaban y no tardé en empezar a conocer a mitos de la poesía, del teatro, del deporte y de la vida en el mismo Salón de actos(que se convirtió en un práctico palomar tras haber sido Salón de La Cultura durante décadas). Los artífices de aquel Kadi Ayyad eran personas gratas e inquietas. Llevaban en las entrañas eclosiones bien nutridas y cargas de vida suprema. No les bastaban las notas de aprobado para sentirse realizados. Tenían un mar de alma que soñaban que fuera luna eterna aún sin saber, ellos, que iban a ser personajes relevantes en la vida social e intelectual a nivel nacional - y prefiero no citar nombres por el respeto que siempre les tuve y el miedo que pasé por sus ilusiones en muchos casos.
Muchos eran estudiantes de pocos recursos, hijos de personas trasladadas a la “ciudad prometida” en busca del oro que alumbraba el Dersa y el Gorguez al alba y al atardecer; otros éramos de familias más moderadas y de las que llegaban a fin de mes con pocas quejas económicas…pero todos compartían solidaria y gallardamente sus instantes y sus ilusiones sin importarles el sino que tenían impuesto. Eran una familia con el más sincero de los sentidos. Formaban un elenco de valores humanos que se perdió en gran parte tras el paso de los años.
Muchos descubrimos allí que la vida era algo muy diferente a respirar y caminar como creíamos entonces con elevados síntomas de error, claro que en ello influyó el hecho de haber recibido los últimos signos de una infancia cordial y llena de experiencias que pasaron a mejor vida con el trotar injusto de los tiempos. Los matinales de cine en que teníamos citas dominicales con Cantinflas, Marisol, Joselito y, porqué no, con Antonio Molina en sus películas cruciales. Las sólidas con el tío Sellam a dar paseos por los jardines - que entonces sí los tenía Tetuán y bien cuidados -. Él nos cuidaba y nos daba de merendar con el “duro” que le daban nuestros padres para deshacerse de nuestras travesuras.
Aquella pubertad que empezamos en el Kadi Ayyad, precedida de la infancia aludida, fue elegante también gracias a los Beatles y a sus álbumes de perennes éxitos; a los cines de verano Terraza, Bahía y Marhaba que sobrevivieron a la cremá durante muy pocos años; a la gente respetable que veíamos pasar con reverencia y respeto totales…eran otros tiempos aquellos años sesenta que iban a plantarnos el dolor en la piel aún sin saber las causas de ello. Fue entonces cuando se nos inyectó una frustración pésima pese a las perspectivas de futuro que poseíamos.
A diario paso junto al muro del Kadi Ayyad camino de mi trabajo y, cada vez que lo miro, siento reflejadas mi niñez y mi edad más temprana; veo a esos profesores que tenían sus manos siempre tendidas para amasarnos en una gran generación futura - lo que consiguieron en parte -; siento lejana aquellas esperanzas aturdidas, ya, con vistas al futuro…y abdico recordando los tiempos desvividos en el Kadi Ayyad que era una extensión romántica de mi llorado Feddán.

03 abril 2011

¿Y porque “Adiós al hispanismo”?

Por H.Hantout Seidel

Yo aconsejaría a todos los HISPANISTAS marroquíes, o a los escritores en lengua castellana, o a los escritores marroquíes en español, ¡qué más da como sea dicha esta frase!, ¡lo somos y ya está! ¡Lo quieran “ellos” o no! Lo principal queridos escritores marroquíes, es que seamos unos buenos intelectuales capaces de valernos por nosotros mismos en cualquier idioma que sea, es esto lo que más importa y es esto lo que más molesta por el “otro lado”.

Yo hace tiempo que me aprendí esta “lección española”.
Desde muy joven trabajé en medio de un espacio intelectual español, en la misma capital del que fuera el Protectorado Español y donde más se notaba este fenómeno de españoles privilegiados, de que el marroquí nunca tiene que pretender ser un HISPANISTA, aunque hemos sido colonizados por “ellos”, no nos quieren ni siquiera como “al producto español que somos” y si algunos de nosotros lo llegamos a ser y lo seguimos siendo hoy, es porque nos escurrimos de sus manos, lo que no pudieron evitar.
Gran parte de mi vida la he vivido en este mismo espacio y nunca disimularon lo molestos que se sienten cuando un intelectual tetuaní hispanista, se atrevía a estar presente en esos “sus espacios reservados - prohibido el paso”. En estos mismos periodos la ciudad de Tetuán disponía de varias buenas casas editoras para la publicación de libros en español y si repasamos los catálogos de entonces nos daríamos cuenta que en ellas no figuran más que autores españoles que escriben temas sobre Marruecos cuyos gastos estaban cubiertos por los prosupuestos reservados a los diferentes Centros de Estudios Marroquíes y bajo la Alta Comisaría Española en Tetuán.

Aquí tengo que recordar nuevamente, que el interés colonial español siempre ha sido y será que los marroquíes siguiéramos en nuestros espacios determinados, en nuestro idioma el árabe y nada mas, entonces de verdad que nos respetaban porque de este modo no molestábamos en sus trabajos intelectuales, ellos sí que tenían y siguen teniendo ese derecho a tocar temas nuestros marroquíes, ser arabistas, traductores, lo que atrajo mucho durante el franquismo y por eso encontraron muchas facilidades por parte del mismo régimen y aunque el pasado es el pasado la “cosa” sigue con la nueva generación de españoles que siguen viniendo y siguen escribiendo sobre nosotros, de nuestras costumbres de nuestro modo de vida de nuestra arquitectura, de los andalusíes y de sus relaciones anteriores con la otra orilla.
Aquí quisiera dejar bien claro, que en ningún momento, en absoluto me desagrada que los extranjeros vengan a Marruecos y escriban sobre nuestra sociedad, sobre nuestra historia o sobre cualquier tema que les atraiga, a mi también me hubiera gustado estar con vosotros y cambiar impresiones de los que habéis escrito que muy a menudo ciertas notas son equivocadas por falta de buenas fuentes que están allí muy cerquita con la presencia de cualquier marroquí hispanista o no, ustedes siempre serán los bien venidos a nuestro País, del mismo modo que hago el reproche lamentablemente a los españoles que no nos aprecian cuando nos expresamos o escribimos en el idioma de Cervantes, también reprocho que sigan negándose, hacen todo por borrar, por no recordar o por no informar a los jóvenes españoles de hoy en día, es necesario que conozcan esa época vivida por sus propios antepasados en la famosa “Acción de España en Marruecos”, la prueba lo encontramos en esas series televisivas (TVE en la 1 y en la int.) muy de modo, bien hechas, con una gran audiencia española que desconocen por completo la verdadera Historia del Colonialismo Español en Marruecos al televisar: “Amar en tiempos revueltos”, en los primeros capítulos de “Cuéntame como pasó” y últimamente en la serie: “El 14 de Abril :La Republica”, todas ellas se desarrollan en el mismo periodo en que España tiene mucho que ver con Marruecos: “La guerra del Rif “ “El desastre de Annual”,, “el lanzamiento de gases tóxicos sobre el Rif”. Algunos de los militares políticos mencionados en esta ultima serie, son los mismos que ocuparon altos cargos coloniales durante el protectorado, igualmente esta frase histórica muy española que significa mucho entre nuestras relaciones la de Francisco Franco cuando aún era nada mas que Jefe de la Legión a Miguel Primo de Rivera y Orbaneja quien quiso optar por iniciar el abandono del Protectorado en Marruecos, entonces Franco le hace cambiar de opinión con estas palabras…
“…este suelo que pisamos, Señor Presidente, es terreno de España, porque ha sido adquirido por el mas alto precio y pagado con la mas cara moneda: la sangre española derramada. Cuando nosotros pedimos seguir adelante no es por nuestra comodidad y conveniencia, pues bien sabemos que, al cumplir la orden de avance, la vanguardia nos corresponde a nosotros y el camino de la conquista va regado por nuestra sangre y escoltado por los muertos que dejamos en la marcha. Rechazamos la idea de retroceder, pues estamos persuadidos de que España se halla en condiciones de dominar la zona que le corresponde y de imponer su autoridad en Marruecos…”
La historia de España del siglo XX, escrita o llevada a la pantalla, no se puede hacer sin la Historia de Marruecos. ¡Hagamos memoria por favor!
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Yo también soy una de las marroquíes hispanistas, que ha sido manipulada, primero por un conocido escritor español que vive en Marruecos del norte, en un estupendo cuadro intelectual permitiéndose llevar a cabo su proyecto. Nos conocimos y una vez hechas las presentaciones cambiamos impresiones como escritores que somos y se interesó por uno de mis trabajos cuyo argumento es una “novela apasionante vivida” - memorias durantes los tres distintos protectorados habidos en Marruecos. Y empieza la promesa como español que es, ofreciéndome su ayuda incondicional, para la publicación de este libro sin yo habérselo pedido en ningún momento. Se llevó el manuscrito ya bien preparado y después ni visto ni conocido…a pesar de los varios correos electrónicos que le enviaba, donde le pedía a este señor, nada mas que me devolviera mi manuscrito y que no pasaba nada si no se puede o no se ha publicado el libro por no gustar o por no interesar o por cualquier motivo que sea. Nunca me contestó hasta hoy en día con lo fácil que resulta hacerlo por Internet y, claro, tampoco recuperé mi manuscrito y de esto hace más de cuatro largos años, de todos modos lleva inscrita y registrada la fecha de los derechos de autor en Marruecos.
Por todos es sabido que las mejores obras son las que se publican por una buena editorial y es precisamente una de estas editoras la que me ha hecho la otra “faena” y ocurrió durante una de esas “Jornadas Hispánicas en Marruecos”, que tiene lugar siempre en una ciudad adecuada y bien escogida del Norte de Marruecos con eso de la lengua española, con el fin de reunir a Hispanistas o a escritores marroquíes en la lengua de Cervantes, en un cuadro de amistad y cordialidad con eso de las buenas relaciones “hispano-marroquíes” donde se organizan cenas, comidas y charlas; pero que al final, son ellos siempre los que hablan durante “esas jornadas”, de lo que hacen y de lo que van a hacer ellos de sus “trabajos” y no de “nuestros trabajos” y de lo que nosotros podamos proponer.
Terminadas “estas jornadas”, se van convencidos de que nos sentimos halagados con sus presencias entre nosotros que les esperábamos confiados y aquí se acaba todo el “teatro” hasta las próximas jornadas en que nuevamente se levantará el mismo telón y asistiremos a una ¿nueva o misma obra? Pero yo hace tiempo que he dejado de asistir a ese teatro…
Y es aquí, en este mismo ambiente de estas famosas jornadas que me ví nuevamente y estúpidamente involucrada con otros dos importantes manuscritos (trabajo de investigación-temas sobre mi País), pero esta vez he sido engañada nada menos que por alguien bien introducido y con un cargo bien determinado: relaciones universitarias entre España-Marruecos del Norte. Este señor, da la casualidad de que es al mismo tiempo responsable y representante de una famosa casa editorial en la “otra orilla”, en una ciudad andaluza cerquita a “nuestra orilla”, especializada nada menos que en temas del mundo árabe en general, es obvio que en ningún momento pensé “mal”, sobre todo que la propuesta venia de este “señor de categoría” como diríamos nosotros por aquí y para hacer las cosas correctas le entregué el manuscrito en presencia de otro conocido escritor hispanista marroquí.
Aquí tampoco faltó al principio, la correspondencia electrónica de rigor entre las dos partes para dicha publicación, sobre todo para determinar las condiciones y el modelo de contrato y llegar a uno acuerdo legal por las dos partes. Poco a poco esta correspondencia se iba perdiendo… Los días, los meses, los años iban pasando, ya no había contestación alguna a mi correo y nunca mas supe hasta que fui de esta orilla a la otra, personalmente a recuperar mi manuscrito. Pero no me fui hasta terminar de ojear los libros publicados por esta misma casa editora expuesta en bonitos escaparates visibles en una bonita calle que no podían pasar desapercibidos para nadie, que daban envidia, todos escritos por autores españoles.
Pero yo nunca diré “que me han tomado el pelo”, yo sigo escribiendo a pesar de todo, porque me gusta, siento esa maravillosa necesidad de hacerlo, sobre todo que soy de la tercera edad y con ello no me da tiempo aburrirme hay que saber ocupar el tiempo que es oro. Son ellos los que pierden al engañar a los intelectuales hispanistas marroquíes, porque se engañan a si mismos y poco a poco, con eso de que las noticias por “Internet” corren mas de prisa que un relámpago, van adquiriendo esa mala fama en los medios intelectuales entre los otros países, sobre todo europeos, incluso los que también nos colonizaron, pero que nos acogen mucho mejor cuando coincidimos en sus idiomas y nos lo merecemos hasta con premios literarios porque “nuestra literatura” resulta atractiva e interesante, y añado que algunos de ellos ocupan en la actualidad, no solamente puestos de altos cargos como emigrantes intelectuales, sino responsabilidades como ser ministra o diputado entre los europeos; lo que no pasa en España con tanta emigración que ha habido
Hasta ahora, España, cuando se refiere a los marroquíes, generalmente dan como referencia a los españoles la imagen de los que atraviesan las dos orillas en pateras. Menos mal que nuevos tiempos están llegando y el mundo va a dar otra vuelta completamente desconocida, es hora de que todos nos pongamos a trabajar sin contar con la ayuda de nadie y no despreciemos ser HISPANISTA marroquíes que después de todo es un Más valioso que tenemos y podemos hasta presumir de ella, es por lo menos lo que a mi me pasa, me siento orgullosa con mi “HISPANISMO a la marroquí.”

Me parece estupendo que vuelvas a tu “publicación del periódico bilingüe”, hay que animarse y no perder ni la esperanza, ni la intelectualidad cuando la tenemos, no hay que despreciarla, sino mimarla y extenderla como se merece. Estoy segura que encontraras colaboradores deseosos de compartir contigo el mismo proyecto !Adelante!
Y no digas que ya no formas parte del HISPANISMO MARROQUI, eso no se puede borrar porque hemos vivido con él muchísimo tiempo, querámoslo o no, yo mejor diría que no queremos ser HISPANISTAS ESPANOLES y con ello no quiero ofender a nadie, que no es lo nuestro, es otro cosa muy distinta y añadiría incluso que también fuimos “colonizados” por buenos “colonizadores” humanistas en la discreción, aunque suena un algo raro estas ultimas palabras, que todo esto forma parte de nuestra historia vivida con España, con Francia con Internacionales tangerinos, veamos en estas tres colonizaciones la parte positiva y atraparla con las dos manos, dentro de lo que cabe, lo mejor que en ella encontremos, o lo mejor que hemos sabido escoger, hasta podemos considerarnos mas valiosos que otros…, después de todo, somos un país multicultural con mucha riqueza de por medio que muchos ignoran de nosotros ¡Aprovechémosla y seamos positivos con nuestros propios valores!
Gracias a ti, autor de este articulo “Adiós al hispanismo”, con él me has dado la oportunidad de escribir y de expresarme como hispanista marroquí que soy que guste o no guste, porque a mi me gusta y seguiré haciéndolo hasta cuando Dios quiera…

01 abril 2011

Adios al hispanismo

En no pocas veces me paré a meditar lo que es realmente el HISPANISMO marroquí y, sobre todo, procurar alcanzar la realidad de esa tendencia prefabricada por muchos y en la que hemos caído algunos para despojarnos de cierta identidad y perdernos en la inopia de "no ser nada".

Personalmente, empecé a publicar en prensa en septiembre de 1968 casi con casualidad, pero en el idioma árabe. Fue en 1975, estando en Málaga como estudiante, cuando conocí al "Cura Comunista”, como le llamaban por sus progresistas ideas... y empecé a escribir en español en prensa, catálogos de artistas y panfletos de parroquias. Treinta y seis años después, me toca hacer un balance de una etapa brillosa y muy difícil y que data entre 1981 y 2011. Desde que se empezó a fraguar la idea de un suplemento en español en L!Opinion por parte de Mohamed Larbi Messari y Rodolfo Gil Grimau hasta ahora, momento de declive del hispanismo marroquí y de quienes creíamos estar ejercitando un ideal intelectual. Treinta años de lucha y de sacrificio, de constancia y perseverancia para mantener a flote el castellano como medio de comunicación y foro de entendimiento entre pueblos de diferentes orillas mediterráneas y oceánicas. Treinta años de sufrimientos, decepciones, desengaños y, a ráfagas, de buenos recuerdos.
No se puede negar que los pocos que navegábamos en esa barca lo hacíamos sin solidaridad ni colaboración de mención por parte de Instituciones Españolas afincadas en Marruecos. Artículos de prensa, creación de suplementos en español, organización de coloquios, montaje de conferencias, presentaciones de publicaciones, bibliografía en español... y toda una labor que está allí, en los anales del recuerdo y en las mugrientas páginas de la literatura marroquí escrita en español, o literatucha española garabateada por marroquíes. Muchos años que perdimos, algunos ilusos, creyendo que el hecho de escribir en español iba a beneficiar el bien común y a nuestros dos pueblos.
Desgraciadamente, muchos marroquíes fuimos manipulados por editoriales, Universidades, Asociaciones Institucionales y por almas de honestidad limitada. Nos han plagiado, han editado producciones nuestras sin respetar los derechos de autor, nos han dejado de pagar compensaciones acordadas por trabajos concretos, a algunos les dieron premios ficticios.... Nos tomaron el pelo, peninsularmente, a muchos, aunque de diferentes maneras. Lógicamente, hubo también gente buena y seria, honrada y con firmes compromisos intelectuales.

Lo que me mueve ahora es la cantidad de estocadas innecesarias que, desde la querida y amada Andalucía, la bien querida Andalucía, se nos han ido dando y brindando a muchos de los marroquíes que osaos a escribir en español, con más o menor clase o calidad, pero que teníamos- tenemos- el atrevimiento de expresarnos en un idioma que no es el nuestro (somos extranjeros en España pese a que algunos tengamos orígenes del Andalus). Me mueven recuerdos pésimos de décadas anteriores y de días pasados... un abanico de sinsabores y de ingratitudes, de errores pretendidos e intereses creados que son tan xenófobos como la más aberrante muestra de odio hacia el moro, pero con finura y logística administrativa como tapadera.

Todo esto digo pese a estar ultimando detalles legales y administrativos para volver a publicar un periódico bilingüe. Claro que las decepciones y los simbólicos cortes de manga que he ido recibiendo- de vez en cuando- limitarán las columnas de la publicación y tendrán en cuenta esos agravios, siempre bien justificados, de algunos de nuestros matemáticos amigos andaluces. Y, para que se sepa, al menos para mi humilde persona, ya no formo parte del hispanismo marroquí. Soy un escritor marroquí en español... y santas pascuas. El idioma español es patrimonio de la humanidad, y la pertenencia a ese bloque llamado hispanismo ya no me llena, no me convence, Está podrida en muchos de sus sectores, la han ultrajado y ensuciado varios intelectuales que, en nombre de la honradez, han empañado la imagen de lo que, para mí, fue "el hispanismo marroquí"
Mientras tanto, visionaré de mejor manera el poco futuro que me queda por compartir con “la buena hente” que quiera compartir conmigo el proyecto “abrazos fraternos… a través de la escritura” pero como escritor en español. NUNCA como hispanista.
No puedo dejar de renovar mi reconocimiento y agradecimiento a cuantos españoles tendieron sus manos para ayudarme en mi trayectoria literaria, lo que se les agradece profundamente
Ahmed Mohamed Mgara

15 marzo 2011


La Fundación Dos Orillas concede el premio Bertuchi a la asociación marroquí AREJ por su trabajo social en el barrio de Birchifa

La Fundación Dos Orillas de la Diputación ha concedido el premio Bertuchi a la asociación AREJ por su constante trabajo para dar oportunidades a los habitantes del barrio de Birchifa, de la ciudad marroquí de Tánger, a través del arte y la educación no formal. Estos programas están dirigidos especialmente a jóvenes y mujeres.
El premio se entregará el próximo jueves 24 de marzo.
La Institución Provincial concede este premio en reconocimiento a la persona, institución, organización no gubernamental o colectivo que se haya caracterizado por su labor solidaria o social entre las dos orillas del Estrecho de Gibraltar. La vicepresidenta de la Fundación Dos Orillas, Paola Moreno Pérez, ha destacado el eficaz trabajo de los voluntarios de AREJ en pro de una educación social, así como la transervalidad de sus programas, en los que se inciden en numerosos aspectos.
“El trabajo de AREJ merece el reconocimiento de la Fundación Dos Orillas, por tratarse a nuestro entender de una organización que tiene su acción en los ciudadanos que más lo necesitan”, ha manifestado Paola Moreno Pérez.
AREJ tiene un amplio abanico de actividades que van desde apoyo escolar, equipo de psicomotricidad, guardería, programas de alfabetización de jóvenes y mujeres, talleres de teatro pintura y expresión corporal, competiciones deportivas, entre otras muchas.
AREJ es una asociación marroquí sin ánimo de lucro surgida en 2007. Tiene como antecedente la inquietud de un grupo de jóvenes marroquíes que de manera altruista deciden atender a los menores que se encontraban en el puerto de Tánger a la espera de poder subirse a un camión y tomar un barco hacia España. Ese trabajo comienza en 2006 y los voluntarios detectaron que la mayoría de esos niños pertenecía al barrio de Birchifa, por lo que decidieron trasladarse al origen y trabajar sobre las causas que llevaban a esos niños a abandonar sus hogares e intentar inmigrar.
Las actividades empezaron por las calles del barrio, sensibilizando y conociendo el entorno, aunque pronto se detectó la necesidad de realizar un trabajo más profundo con los niños y niñas, para lo que resultaba necesario contar con un local a donde pudieran acudir, con el que ya cuentan en la actualidad.
Comenzaron realizando un intercambio juvenil con una asociación de Barcelona RAI, Recursos de Animación Intercultural, dando a conocer la realidad del barrio, trabajando conjuntamente en un campo de trabajo durante el verano de 2007. Tras este encuentro, el grupo de jóvenes, decidió conseguir fondos para sufragar los gastos del alquiler. Hablaron con familiares, amigos y diferentes colectivos y a través de una cuota voluntaria, consiguieron dinero para poder financiar el local durante dos años. Al mismo tiempo, consiguieron recolectar y hacer llegar a la asociación diverso material para el trabajo con los niños. Por otro lado, con los contactos que los jóvenes marroquíes tenían en la ciudad de Tánger, se consiguió equipar el local, y contar con un gran apoyo para la realización de las actividades.
Este premio se incluye en el Proyecto SAWA, que se enmarca en el Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Fronteras Exteriores, al tratarse de una actuación de sensibilización, difusión y promoción de las actividades educativas y culturales. Esta financiado en un 75 por ciento por los fondos europeos FEDER.


Fundación Dos Orillas
Diputación Provincial de Cádiz
Edf. Kursaal, Avda. Villanueva 2
11207 Algeciras
Tlf: 856106371 Fax: 956651152

PLAZA ALTA CON MEMORIA

Las plazas de las ciudades y pueblos son las páginas de su propia Historia. La Plaza de Tahrir de El Cairo forma parte ya de esos sitios históricos en los que se ha abierto un tremendo hueco para que cambiase la Historia. Pero también existen otros escenarios donde la sangre y también los milagros han sido fundamentales y es el caso de la Plaza de Mayo de Buenos Aires en la que todavía se reflejan esas tragedias de esas madres y abuelas que siguen insistiendo en su lucha por sus hijos y nietos desaparecidos. La Plaza de Tiananmenn llena de muertos, ó la de Praga, tragedia en aquella primavera.

La Plaza de Tahrir o Plaza de La Liberación sirve también para multiplicar ó hacer de espejo en el tiempo de lo que también ocurrió en la Plaza Tltelolco mejicana ó la Plaza Roja de Moscú, llena de nieve y de desfiles de auténtico terror.

En las plazas de la Historia también hay recuerdos de muertos y de pistolas, de silencios y de guillotinas. Y memoria. Sobre todo memoria. Memoria de manifestaciones, de calor de las masas, de pancartas y de banderas al viento. Y todo eso forma parte de nuestras propias vidas.

¿Dónde habrán quedado esas plazas de nuestra memoria? En nuestro caso, en nuestra Plaza Alta, nos hemos manifestado más de 60.000 personas por el Tireless. También para denunciar los asesinatos. Hemos estado cien semanas seguidas concentrándonos por ellos (una baldosa así lo refleja). Nos seguimos concentrando por la violencia de género y es el sitio donde termina cualquier reivindicación laboral, social ó estudiantil.
Pero sobre todo hemos levantado auténticos bosques de manos blancas por los asesinatos.

Hoy aparecen en los medios las fotos de los que dicen ahora que quieren luchar por la democracia. Una izquierda abertzale que nos quiere borrar a todos esas plazas de la memoria. Los mismos que herían nuestras almas con balas de hielo. Ahora sonríen en fotos oficiales. Pronto lo harán en la campaña electoral.

No hace mucho tiempo sus fotos aparecían en las comisarías con sus caras de asesinos. Daban auténtico terror verlos detrás de las mamparas en los juicios por asesinato, sonriendo con desprecio, sin la más mínima lástima por sus víctimas.

Ahora quieren pasar al otro lado del espejo transformando al lobo en la oveja de los cuentos. No deberíamos olvidarnos de ese cuento. ¿Dónde están las plazas de la memoria? La nuestra, por favor, nuestra Plaza Alta, que no sean capaces de quitárnosla de nuestra propia memoria.

Patricio González

11 marzo 2011

Bioblioteca General de Tetuán

AL OTRO LADO DE LA MEMORIA
LA BIBLIOTECA GENERAL Y ARCHIVOS DE TETUAN
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Por H.HANTOUT SEIDEL
La “Biblioteca General y Archivos de Tetuán”, reconversión de la antigua “Biblioteca General del Protectorado Español en Marruecos”, creada en 1926, dependiendo después, de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas, inaugurada en 1943 y un año después en 1944, se creo el “Reglamento e Instrucciones para la Organización y Régimen de los Archivos y Bibliotecas del Protectorado”.
Esta biblioteca publica del Protectorado Español, se la ha clasificado, ya en aquel entonces, entre la más importante de las habidas en el Norte de Marruecos, con sus dos grandes secciones: la árabe y la española, rica en manuscritos de grandes autores marroquíes y obras españolas importantes y cuyos fondos se elevaban a mas de 35.000 volúmenes, dirigida y organizada por la diligente labor de técnicos, investigadores y traductores como lo fueron: El escritor e historiador Guillermo Guastavino Gallent, director de la misma, un hombre justo a quien se estimaba y se quería, tanto por los españoles como por los marroquíes; El escritor y traductor libanés Alfredo Bustani; El arabista e investigador Mariano Arribas Palau; El arqueólogo y escritor Ahmed Meknasi, responsable de la sección árabe durante el protectorado (con la independencia de Marruecos, fue nombrado director de esta Biblioteca y Conservador del Museo Arqueológico de Tetuán); La bibliotecaria y escritora Dora Bacaicoa Arnaiz, (que ingresó en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos de Madrid, hasta 1958); El poeta y escritor Mohamed Sebbag (en la actualidad es Director de la División del libro y de las bibliotecas en el Ministerio de Asuntos Culturales) y justo con la independencia se integro al eminente escritor y profesor Mohamed Larbi Jattabi (un intelectual que fue mas tarde, Ministro del Trabajo y de Asuntos Sociales y después Conservador de la Biblioteca Hassaniyya - Palacio Real de Rabat-), Ahmed Benhsain, Mustafa el Kuch, Chahcho, Mohamed Moga, Abdenbi y la escritora Habiba Hantout Seidel (mas tarde documentalista e investigadora en la B.G.A.de Rabat), todos ellos fueron en 1957, los primeros marroquíes con diplomas: Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos de la Biblioteca Nacional de Madrid, quienes trabajaron junto a los mencionados funcionarios españoles codo con codo, tanto en la organización, en la catalogación y en la bibliografía marroquí, algunos eran estupendos investigadores, escritores, periodistas, autores que nos dejaron interesantes trabajos y obras escritas, tanto en árabe como en castellano…

La biblioteca se componía de seis importantes secciones:
-La Sección de Manuscritos árabes de incalculable valor documental y con la diligente labor de investigadores tetuaníes entre los cuales figuraba: Mohamed Dawd, Mohamed Ben Tawit, Abdellah Guennun, Abdellatif Al-Jatib, Mohamed Aziman… Aquí, en esta sección se deploran la desaparición de numerosos manuscritos árabes pertenecientes a escritores Tetuaníes, debido al parecer y según los mismos españoles, durante el asentamiento por los españoles en 1860 (Guerra de Tetuán) y mas tarde durante la ocupación oficial del Protectorado Español en 1912. Según fuentes españolas, las bibliotecas españolas tienen en sus secciones árabes un gran número de estos manuscritos tetuaníes, entre los cuales se reconocen por la excepcional caligrafía cúfica marroquí.
-Sección del Archivo General del Protectorado en Tetuán que recogía las 5.000 carpetas con sus expedientes antiguos de todas las secciones de la Administración. La encargada de esta sección (1949 -1955) fue la escritora y Joaquina Albarracín. Estos documentos contienen mapas variados que han constituido un instrumento importante de control y en algunos casos, un útil de propaganda al servicio de la acción colonial española. Estas cartografías fueron realizadas por los interventores que son los controladores del Protectorado Español en Marruecos que ha consistido cuidar la acción de las autoridades tribales marroquíes para asentar mejor la presencia colonial.
-El Archivo Histórico, cuyos documentos de un alto valor para la historia de Marruecos. .(Una parte importante de sus depósitos archivísticos fueron remitidos al AGA en 1956).
-La Hemeroteca, inaugurada en el año 1939, que guarda las colecciones de todos los periódicos y revistas publicados en la Zona Jalifiana y fuera de ella, entre los cuales se encuentra “El Eco de Tetuán”, desde la aparición de su primero y único número del mes de marzo de 1860, publicada en Tetuán con motivo de la incompresible y desquiciada “Guerra de África” (1859-1860) la que había contado con el entusiasmo de los españoles pero que fue enfriándose por los pocos resultados de la intervención, entonces se expreso el desengaño con esta frase :”una guerra grande y una paz chica”. “El Eco de Tetuán” no fue mas que una publicación intencionada, su objetivo era ante todo, marcar el evento del asentamiento español en el Norte de Marruecos.
El fundador de este primer periódico colonial es el escritor Pedro Antonio de Alarcón que él mismo, formaba parte de las tropas con la toma de Tetuán por el general español Leopoldo O’Donnell quien dirigió el ejercito español (no olvidemos que este General había prometido que “traería en el mes de agosto de 1859, la guerra a Marruecos”, un plan político exterior de España que ya se tenían concretizado cuando perdieron las colonias españolas en América, que le valió la Victoria en Tetuán y en recompensa hasta le fue concedida el ridículo titulo nobiliario de Duque de Tetuán. “El Eco de Tetuán” poco después, seria reemplazo por el “Noticiario de Tetuán” (1860-febrero 1861) cuyo interés principal, no era mas que los intereses de la colonial española local al mismo tiempo que propagaban la política y las costumbres sagradas de los españoles, En esta hemeroteca figuran además, las primeras revistas y publicaciones de las tropas coloniales como: África, Mauritania, Marruecos grafico, Marruecos turístico con reproducciones en sus portadas, carteles llenos de motivos típicos de la zona: callejuelas, medinas, etc. Al igual que se conservan la totalidad de la colección del “Boletín Oficial del Protectorado Español” (redactada en español y en árabe), y el no menos histórico: “Bulletin Officiel de la Zone de Tánger Internacional” –Editions Française – es el mas importante de entre los boletines oficiales editados en todo Marruecos, porque en ellas se muestra y se descubre de manera oficial, las injusticias y las barbaridades cometidas por los responsables de la administración internacional de entonces hacia los mismos ciudadanos tangerinos.
También forma parte de esta sección el extraordinario trabajo de los recortes de revistas y de periódicos, todo un abanico de informaciones sobresaliendo siempre la propaganda de la ocupación española en Marruecos, los artículos escritos sobre las relaciones hispano-marroquíes y particularmente la llamada “Acción de España en Marruecos” sobre todo con el periodo del colonialismo franquista, todos bien encuadernados, clasificados cronológicamente, dispuestos en las estanterías para el acceso fácil a su consulta y para una mejor búsqueda, se disponía paralelamente, de un fichero-autor y de un fichero-materias a la disposición de los habituales lectores. La directora de esta Hemeroteca fue Dora Bacaicoa Arnaiz, una de las primeras funcionarias (como mujer) del estado español en el Protectorado, por todos es sabido que en aquellos periodos, pocas eran las mujeres españolas diplomadas para ocupar dichos cargos. Con la independencia fue nombrado director de la misma, el escritor y poeta Mohamed Sebbag, uno de los primeros marroquíes en redactar y hacer que los catálogos bibliográficos de esta biblioteca fueran escritos y presentados en lengua árabe, además de su extraordinario trabajo el “Inventario de la Hemeroteca del Protectorado” (Sección Árabe en 1953) enriqueciendo aun mas, a esta biblioteca publica. Mohamed Sebbag, igualmente, se ocupaba de la “Bibliografía marroquí en árabe” publicada a su vez en “Tamuda” (la revista de investigaciones marroquíes), que hasta entonces, solamente aparecía en español.
-El Archivo Fotográfico y cartográfico, documentos gráficos de suma importancia, una era donde aparece el periodo, que yo llamo el “Africanismo fotográfico” o el “Marrocanismo fotográfico”, contemporáneo de la expansión colonialista, recordemos los dibujos y las pinturas africanistas o marrocanistas muy de moda en aquel entonces, como las conocidas pinturas del famoso Mohamed Ali R’Bati, los oleos de Mariano Fortuny, los oleos de Tapiro, o los del maestro pintor oficial del régimen franquista, Mariano Bertuchi, considerado el que mejor supo reflejar aquel Protectorado Español del siglo XX.
El fenómeno marroquí se hizo muy popular con la llegada de Franco quien acostumbraba vestirse personalmente, de la chilaba y del albornoz prendas típicas marroquíes, puestos por encima de su impecable uniforme militar, dándole esa figura elegante del dictador empedernido que todos hemos conocido y visto junto a su famosa y fantástica “guardia mora” una fantasía que no dejaba a nadie indiferente y que fueron tomadas por grandes profesionales de la fotografía y por los mejores maestros pintores.
La medina de Tetuán, tras la ocupación española también ofreció un atractivo a los fotógrafos que inundan las paginas de las revistas y la de los periódicos ganando cada vez mas a los lectores.
Más de 35.000, entre fotografías, postales, además de Grabados y Reproducciones de Dibujos y Estampas, conceptuados como extraordinarios. Esta sección, inaugurada en el año 1949, ha podido desarrollarse gracias a la valiosa donación de una importante colección privada de Tomas García Figueras, entonces del cuerpo de Interventores Militares, teórico de la administración colonial y un ferviente amante a la fotografía politica y africanista. En todas sus obras escritas, constatamos que no faltan estas magnificas imágenes, fue quien mejor supo hacer resaltar “La Acción de España en Marruecos” junto a las frecuentes alabanzas bien subrayadas por él hacia los notables marroquíes, hacia los altos militares y los altos funcionarios, queriendo con ello asegurar o certificar a la opinión publica de las buenas relaciones habidas entre los dos países y que tanto le apasionó escribir sobre ella, cuando en la realidad la parte mas importante de la populación Tetuaní y también una buena parte de la populación española sufría cotidianamente de una atroz miseria, viviendo mas debajo del umbral de la pobreza de aquel entonces, uno de los testimonio flagrantes lo teníamos en aquellos españoles pobres vestidos todos de negro o de gris calzando alpargatas, cuya mujeres casi todas con los delantales puestos cubriéndose la cabeza con pañuelos también negros, que vivían en la medina ocupando todo lo largo de la calle Slukia de Sidi Saida compartiendo el mismo espacio de los corales insalubres, donde tenían y criaban a sus propias cabras que les daba la leche necesaria permitiéndoles vivir de ellas. Si me conozco tan bien todos estos detalles es porque para ir al colegio con mis hermanos, era nuestro itinerario cotidiano. Estos españoles fueron ignorados por todos esos “señores” mimados por Franco, abandonados durante largo tiempo... La Biblioteca Nacional de Madrid posee un importante “Fondo Tomas García Figueras”.
Es evidente que la dictadura del Generalísimo Francisco Franco Bahamonde, doto de medios necesarios a sus instituciones en el Protectorado para que estos editasen material gráfico, lo cual animó bastante a la formación de colecciones interesantes.
Las casas fotográficas mas conocidas en Tetuán y quienes llenaron este extraordinario archivo fotográfico fueron:”Casa Ros”, “Estudio Alcaraz”, “Martínez y Gonzáles”, “Casa Catalayud”,“Foto Alberto” y “García Cortés”, algunos de ellos siguieron ejerciendo muchísimo tiempo después del protectorado, además de un negocio fructuoso ganaron fama y son reconocidos como los fotógrafos históricos del protectorado para la memoria grafica.
Desgraciadamente la mayoría de estas fotografías junto a otros fondos en gran bloque, no se conservan en la biblioteca de Tetuán, sino que fueron depositados en la Biblioteca Nacional de Madrid, ¿ilegalmente? ¿Injustamente? ¿Intencionadamente?, de cualquier modo que sea, personalmente y como investigadora que soy, lo deploro profundamente. Los documentos fotográficos son piezas claves y sagradas de la Historia, que no hay que descuidarlas. Hubiéramos podido hacer mutuamente y con buena voluntad, unas copias de todas ellas, (se llevaron hasta los clichés) antes de que fueran trasladadas a España. Nos privaran de una parte importante de nuestra historia marroquí durante la ocupación por “ellos”, ese momento nos perteneció a los “dos” y no a “ellos solos”, una biblioteca se respeta, esta precisamente a la disposición de cualquier escritor, investigador o simplemente la de un curioso, o la de un amante de la fotografía porque resulta ser también un Arte.
El Arte de la fotografía es para todos un testimonio que nos trae muchas informaciones y es a través de estos documentos tan valiosos, que podemos conocer y describir una Historia mas completa, en este caso la de ambos, es un bien común, es la herencia que dejamos mutuamente, ustedes y nosotros en una biblioteca publica para nuestros hijos y los vuestros que tanto ignaran de la verdadera historia de ambos, durante esos periodos…
Generalmente casi todas estas colecciones fotográficas son sobre Tetuán y sus monumentos, escenas de los eventos oficiales durante el protectorado, teniendo en cuenta principalmente las imágenes políticas, todos ellos encierran datos inéditos y de gran valía. El periodo más relevante en este caso, cubre los periodos de entre 1940 hasta 1956 con la dictadura de Franco, datos fundamentales que recogen actos oficiales únicos, protagonizados por los Altos Comisarios de la Zona Jalifiana: Orgaz Yoldi, cuyo periodo fue de máxima tensión para el Protectorado; Ascencio Cabanillas, uno de los mas fieles generales de Franco durante toda su vida; Beigbeder Atienza, militar africanista y los dos últimos que hemos conocido y vivido muy de cerca: El Monárquico-Carlista José Enrique Varela Iglesias, con su fallecimiento en Tetuán, en 1951, su funeral lo hemos vivido asistiendo a ella, se le despidió como a un jefe de estado y Rafael García Valiño y Marcen, quien formulo protestas por la independencia de Marruecos y quiso ofrecer provisionalmente el trono de “Marruecos entero” al Jalifa Mulay Hassan Ben el Mehdi; la famosa entrada de los españoles de Franco cuando estos ocuparon la ciudad de Tánger en 1940, violando su Estatuto Internacional; la entrada triunfal del Jalifa Mulay el Hassan Ben El Mehdi, en Tánger en 1941, la celebración de sus bodas reales con la princesa Lalla Fatima Zohra (hija del sultán Mulay Abdellaziz) por todo lo alto en Tetuan, igualmente lo hemos vivido como un cuento de hadas ya que éramos entonces unas jovencitas llenas de sueños e ilusiones… Imágenes como estas y por ser excepcionales, se han elegido y están ordenadas y recogidas, en varios álbumes especiales que hoy en día, tanto la biblioteca como los lectores, en particular los tetuaníes, pueden sentirse orgullosos de que sigan existiendo y estén a la disposición de cualquier interesado, sobre todo para el que quiera escribir sobre ese periodo tan particular de nuestra historia.
Para el orden y el método de clasificación, se tenia en cuenta: la fecha, el lugar, los personajes, el titulo del evento, y hasta la casa fotográfica si estaba estampada en el dorso de la misma, un trabajo que resultaba de lo mas apasionante entre lo que se hacia en la biblioteca, por lo menos es lo que yo personalmente sentía, cada vez que tenia en mis manos, frente a mi vista, una de esas imágenes graficas que transmitía su personal lenguaje fotográfico, facilitándome agradablemente su catalogación y la mejor recompensa recibida del trabajo efectuado, es cuando el lector, el escritor o simplemente el curioso encontraba lo que vino a buscar.
Aquí, estimados lectores, quisiera aprovechar el espacio de algunas líneas para rendir un rendido y bien merecido homenaje a un marroquí Tetuaní que todos tenemos que estar agradecidos a Sidi Mohamed Mgara (1913-1990), descansa en paz, quien nos ha dejado un valioso e importantísimo Archivo grafico inédito, digno de un “Museo fotográfico de la ciudad de Tetuán y de su gente”, no cometamos el error de descuidar este patrimonio que ya existe y que esta nada mas que en espera de ser valorado por la propia ciudad de Tetuán dándole un espacio merecido, es un artístico y necesario testimonio para todos aquellos escritores o amantes de bellos libros, que quieran completar la historia de épocas pasadas…, sobre todo es una herencia que se deja a nuestros jóvenes…
-Oficina de distribución e intercambios de publicaciones, otro de los importantes servicios disponibles que consistía en intercambiar con las otras bibliotecas, entidades, centros culturales o con las misma universidades, dentro y fuera del País, nuestras propias publicaciones editadas en Tetuán en árabe y en español a cambio de las publicadas en los otros países, de modo que este intercambio, nos permitía enriquecer mejor nuestra biblioteca con libros y revistas a veces difíciles de procurarlos, sobre todo cuando el prosupuesto no lo permitía.
Nuestra primera y moderna biblioteca pública en Marruecos fue la de Rabat, una idea del coronel Henry De Castries en 1912, consejero histórico del Gobierno Cherifiano quien había propuesto al sultán Mulay Hafid (1875-1937) concentrar toda la documentación bibliografiíta en un solo establecimiento publico. En 1919 es el general Lyautey, Residente General Francés, quien personalmente vela por la construcción de su edificio nombrando al escritor. Pierre De Cénival en 1920, como director de la “Bibliothèque Générale et les Archives du Protectorat” (Direction Générale de l’Instruction Publique des Beaux Arts”), fue quien lanzo la publicación de la histórica “Bibliografía Nacional Marroquí” agrupando monografías y artículos de periodicos y revistas, asimismo creo “El Deposito Legal” Los primeros lectores invitados a la ceremonia inaugural de esta primera Biblioteca moderna de Rabat, fueron los mismos amigos del general Lyautey: La Reina Amelia de Portugal, la Duquesa de Guisa, André Gide y el poeta Hugo Von Hiffmannstahl.
Siente años después, conoceremos a nuestra segunda y moderna “Biblioteca General de Tetuán”, creada el 22 de julio de 1926 quedando desconocida al publico hasta los años 50 por el Protectorado Español, siendo el Alto Comisario en Tetuán, el Africanista José Sanjurjo Sacanell que se distinguió odiosamente como el “pacificador” al final de la revuelta de Abdelkrim Jattabi, y fue nombrado además Marques del Rif., por el propio Rey Alfonso XIII.
A partir de 1939, esta biblioteca, toma un interés bien particular, sobre todo tiene una finalidad bien precisa, reunir a los investigadores, a los profesores y a los escritores españoles que venían de una España destrozada por la guerra civil, con momentos difíciles de miseria moral, intelectual y falta de material para sus investigadores y quienes dispusieron aquí en Tetuán de un espacio extenso y de un material ideal para sus labores culturales y científicas en el campo de los estudios árabes. Y como ya se ha dicho anteriormente, después de la guerra civil, el régimen franquista observo su versión africanista en el Protectorado marroquí.
Todos, sin excepción escribieron y publicaron excelentes trabajos haciéndose conocer tanto en Marruecos como fuera de ella, siendo unos excelentes africanistas españoles en el Protectorado marroquí, traductores de árabe que hoy “Internet” sigue difundiendo sus obras que están al alcance de cualquier interesado que lo desee, nos ponen al tanto de todo lo que se ha escrito e investigado en un periodo en el que estos mismos españoles creyeron, o ignoraron que habían marroquíes investigadores a la altura, capaces de lo mismo y mas. En realidad los marroquíes, los verdaderos “dueños” fueron puestos adrede de lado sin contemplación alguna, en vez de invitarlos a colaborar, de manera que “ellos” pudieran trabajar libremente y a sus anchas sin ser molestados por ningún marroquí, el merito lo querían para ellos solos y lo consiguieron. El Protectorado español acaparó muchos de estos excelentes trabajos haciéndolos “solos suyos”, a tal punto que los españoles siempre creyeron y siguen creyéndolo, particularmente los mas jóvenes y mas hoy en día, que sin “ellos”, estos trabajos, nunca se hubieran llevado a efecto por los marroquíes, cuando en realidad es gracias a este asentamiento colonial que los españoles, pudieron y tuvieron la oportunidad de desarrollar sobre el terreno mismo, trabajos importantes de investigación, igualmente ocurrió con otros trabajos simples y corrientes, al menos es lo que hemos sentido algunos de los marroquíes cultos e instruidos ansiosos de ser de la partida, que después de todo hemos compartido con ellos el mismo espacio y el mismo interés intelectual sin que nunca fuéramos tenidos en cuenta.
Por este motivo, queridos lectores, permitidme recordar que mucho antes de la colonización española, Marruecos disponía de sus propios letrados, de sus hombres científicos y de sus propios investigadores de renombre. Los primeros libros recogidos y reunidos en bibliotecas marroquíes datan del siglo VIII. (quizás no tan modernas como las que hoy conocemos) en lugares como las mezquitas y las zawiat, donde las clases y los cursos estaban abiertos a todo el mundo, siendo un bien común a todos, incluso para los que no eran marroquíes se les acogía con la idea de intercambiar conocimientos los unos de los otros. La primera biblioteca que se conoció fue la de Fez por el año 902 creada por el sultán Idrisita Yahya IV, que adquirieron gran auge en los siglos X y XI.
Los responsables, directamente o indirectamente de esta “Biblioteca General del Protectorado Español en Marruecos” un bien tan valioso desde el momento de su creación, una biblioteca pública y no privada tengámonoslos en cuenta, por lo tanto no tenían derecho de acapararla nada mas que para “ellos solos” olvidando a la juventud de Tetuán y no solamente a los marroquíes sino también a los propios españoles que necesitaban instruirse para un mejor progreso y comprensión, como en todos los países del mundo.
Desgraciadamente, y lo hablo por mi misma que lo he vivido, la mayoría de los que vivíamos en Tetuán, al principio ignorábamos totalmente de la existencia de esta “biblioteca pública” por la gravísima falta de difusión que se sufría, por un total desinterés de las autoridades protectoras y el descuido de los nuestros propios que también los culpo por esta falta tan grave de negligencia.
Mi familia, yo misma, mis compañeras, incluso el mismo colegio y el profesorado donde yo estudie, no lo supimos hasta bien después de los años 50. Los colegios en Tetuán ninguno de ellos disponían de una biblioteca como lo han pretendido algunos escritores funcionarios españoles y sobre todo, en tiempos del franquismo que es lo que más hemos sufrido. Perdimos años de buena lectura, perdimos el derecho a acceder a una biblioteca que estaba “allí cerquita”, donde podíamos leer y conocer, por los menos, la historia y la geografía de Marruecos que la desconocíamos por completo por no figurar en ningun programa escolar, la que había se limitaba a un mapa del protectorado español subrayando las soberanías para que nadie se equivoque, sin ninguna otra historia por conocer y contar, cuando es tan rica y tan extensa. El mismo problema que enfrentado son con las obras literarias de renombre, novelas clásicas que tanta falta nos hacia a todos los jóvenes y todo por culpa del colonialismo que nos tocó vivir.
Comprar libros, en aquel entonces, no estaba al alcance de todos, costaban caros y tampoco habían tantos, los españoles de pocos recursos o sin cultura alguna (que los habían muchos) los que vivían en Tetuán, no leían ni libros ni periódicos y muy pocos se preocupaban, sobre todo las mujeres, en realidad y todos los sabíamos, los españoles pobres y los marroquíes pobres del Norte de Marruecos, bajo el Protectorado Español, la mayoría eran analfabetos, muy pocos frecuentaron las escuelas.
Para la juventud que quería o le gustaba leer, me acuerdo de cuando, tanto mis hermanos, nuestras amigas y compañeras del colegio, nos acercábamos a la Calle de La Luneta, justo a la entrada, teníamos a nuestro simpático Antonio, que tampoco él si sabia leer pero era el dueño de un reducidísimo espacio “estanco-quiosco” en la que apenas si cabíamos dos jovencitas para elegir e intercambiar lo único que tenia, la llamada “literatura barata” que para nosotros era la “literatura querida”: novelas del oeste siendo las preferidas por mis hermanos las del autor Marcel Lafuente Estefanía y las novelas rosas mas leída fueron las de Corrin Tellado, los TBO, las hazañas bélicas, cuentos de hadas, a menudo en un estado deplorable, sucios y muy gastados, algunos con las hojas ya despegadas de tanto manoseos. ¿Pero que importaba si podíamos leer? Por cada cambio de estos cuadernillos, se pagaba entre una gorda y una peseta, algunas veces el buenazo de Antonio hasta nos “fiaba” cuando notaba nuestro apuro para pagar, eran tiempos en que muchas de las tiendas en el Norte de Marruecos, hacían lo mismo si querían vender, no siempre se disponía del dinero necesario, una gorda o una peseta entonces y por los tiempos que corrían, era “dinero”, por lo tanto, la otra opción era intercambiar entre nosotros mismos los jóvenes. ¡Y menos mal! ¡Que felices nos sentíamos poder leer ese día esa “literatura barata y querida”! porque a pesar de todo, aprendimos, por lo menos la gramática y el vocabulario castellano que hoy conocemos y podemos presumir de ella.
Y lo mismo pasaba, con los pocos que teníamos en nuestras casas, ese fantástico aparato llamado radio, la gran novedad de la época, que no todos podian permitirse el lujo de comprarlo, entonces eran los amigos o los vecinos, quienes invitaban a los que no los tenían esa radio, para que pudieran disfrutar de aquellas famosas y apasionadas series radiofónicas o novelas lecturas, declamadas en un castellano perfecto por las voces de Pedro Pablo Ayuso y de Matilde Conesa, que son los que mas destacaban, difundidas todas las tardes a la misma hora, menos los sábados, los domingo y los días festivos, por la cadena SER, a través de estos personajes de novelas lecturas, aprendimos la buena pronunciación del buen castellano. A la hora de estas difusiones radiofónicas, el ensanche y las calles de los barios donde vivían los españoles, a esas horas de la tarde, se encentraban completamente desiertas.
Es de lamentar que así fueran las “cosas culturales” durante este periodo del Protectorado en Tetuán, fuimos privados de algo esencial: la lectura para la Educación, la Ciencia y la Cultura, leer y aprender, que nadie debía quedarse atrás, para un mejor progreso que de eso fuimos privados muchos de los jóvenes de mi época colonial en Tetuán, es lo que la mayoría de los españoles de hoy en día no saben ni se imaginan como se vivió y como se nos trato. Muchas veces me dejo llevar por la rabia que siento hacia aquellos que tuvieron y tienen aun hoy en día, la osadía de escribir queriendo convencer que todo iba sobre ruedas y que mucho se hizo por estas tierras nuestras.
Cuando empecé a frecuentar esta “Biblioteca General del Protectorado” pública, no lo olvidemos, tenia yo entonces mas o menos mis 17 años de edad, mi primera revista fue la de “Blanco y Negro”, mi primera novela “Los que vivimos” de Ayn Rand, y las obras literarias clásicas, creedme, me empape felizmente de ellas, desde el momento que supe que tenia libre acceso a ellas, aprendí enormemente y lo mas extraordinario y curioso, es que con el tiempo, pude estudiar esta carrera de Archivos y Bibliotecas en Madrid, ironía del destino, terminé trabajando en esta misma biblioteca donde fui muy feliz, en ella recogí unos conocimientos extraordinarios… y no los debo a nadie, sino a mi misma y a mi propia familia que tanto velo por que así sea.
Cuando la Biblioteca fue traspasada en 1959 al Gobierno Marroquí, según un convenio Cultural Hispano-Marroquí (7 de julio de 1957), los expertos en construcciones descubrieron que el edificio que ocupaba esta biblioteca del Protectorado, estaba en peligro de derrumbe. Efectivamente, el personal de la misma, ya había en su día, advertido a los responsables de la Alta Comisaría Española, que los suelos se hundían, que las paredes presentaban importantes grietas, que el muro va cediendo cada vez mas, que algunos libros empezaban a ser tocados por la humedad y que todos los empleados estaban trabajando bajo peligro.
En 1959, la biblioteca es empaquetada y arrumbada por todo el personal de la misma, en dos lugares distintos en espera de un espacio adecuado: Uno de estos lugares era un almacén de la planta baja de un inmueble al final de la calle Allal Ben Abdellah pegada a la escuela “La Milagrosa de Tetuán”, en el se continuaba catalogando y clasificando con los nuevos métodos: la Clasificación Decimal Universal, los nuevos libros que llegaban y que se guardaban a su vez en unos cajones de cartón, este trabajo de catalogación, lo ejecutaban dos bibliotecarias: Dora Bacaicoa y H.Hantout Seidel. El segundo local estaba en otra planta de otro inmueble “Casa de la Prensa” por Las Palmeras, donde el propio director de la biblioteca Ahmed Meknasi, tenía su propio despacho, un espacio compartido entre el resto del personal y donde se procedía a la catalogación de los libros en árabe por Mohamed Sebbag, el bibliotecario Abdeslam Haddad y el periodista Hassan Mesmudi…en espera de la “nueva biblioteca”
En 1960 por fin, la “Biblioteca General y Archivos de Tetuán”, que sigue constituyendo una inagotable fuente de documentación e información, es trasladada a un elegante edificio de seis plantas además de la planta sótano, que da por la parte de la Avenida Mohamed V. La parte del edificio que corresponde a la biblioteca forma la continuación de un conjunto de edificios juntados”, alineados de forma cóncava que se conoce con el nombre de “Correos y Telégrafos”, fue realizada por el arquitecto español Juan Arrate, construida entre 1947 y 1949, todo el edificio presenta un bello estilo con elementos barrocos y con elegantes soportales, que nos recuerda a la bella arquitectura madrileña del siglo XVII.

Una lectura que se ama te llena el alma…(H.H.S)

28 febrero 2011


De Europasur:


'Acercando orillas', de Fernández Gomá, bajo la mirada crítica de 18 escritores
Presentan la obra 'Paloma Fernández Gomá o la contemplación del agua' en el Kursaal · El libro realizado por José Sarria realiza un viaje inspirador sobre el poemario que minimiza y eleva los dos lados del Estrecho


El libro Paloma Fernández Gomá o la contemplación del agua, elaborado por José Sarria Cuevas, fue presentado ayer en el edificio Kursaal de la Fundación Dos Orillas por la propia poetisa Paloma Fernández Gomá, de cuya obra Acercando orillas se inspira el libro; así como por el director de Relaciones con el Norte de Marruecos, Patricio González; y el presidente del Ateneo José Román, Juan Emilio Ríos Vera. La presentación estuvo cargada de pinceladas sobre Acercando orillas, entre la lectura de algunas de las 18 críticas literarias que la componen y el recital de varios de sus poemas. "Tendamos la palabra / para estrechar horizontes / hasta hacer brotar el manantial de la razón, / que las manos trencen la red del verso / donde habite una luminaria de paz, / un Estrecho de esperanza / donde haya de germinar la vida", éste es uno de los fragmentos de Tendamos la palabra, dentro de su obra.El escritor, que tuvo que ausentarse, es malagueño, y ha querido aglutinar en Paloma Fernández Gomá o la contemplación del agua una selección crítica del reflejo vertido en otros grandes escritores, como el sabor dulce o amargo que reside tras un suculento festín. Sarria desvela que, en la poesía de Gomá, "se vislumbra una mirada abierta a lo invisible", así subraya la importancia de conocer "la intensa labor" llevada a cabo, desde el año 2000, por la escritora "con el fin de propiciar el acercamiento geográfico".Rosa Díaz esboza que Gomá es una mujer con una vocación fronteriza de trabajar para y por la cultura. "Es un libro contemplativo e intimista, donde la autora deja correr su imaginación, desbordándose toda ella en un ejercicio de lenguaje que conecta a veces con el automatismo". Por su parte, Ahmed Mohamed diserta en su crítica que "se acercan más las orillas, las distancias carecen de sentido perdiendo su norte, se extienden más manos y se ensanchan los brazos entre hermanos".Durante la presentación, la escritora de Acercando orillas destacó la ocurrencia de Sarria de acercar esta selección de críticas del libro. "Mi conciencia me invita a seguir trabajando en el tema", reseñó en clave a la importancia de la conexión de las dos orillas del Estrecho. "Me veo como portadora de unos valores que, en mi humilde persona, nunca fue mi intención", aseveró Gomá.González, en su intervención, puso en valor el trabajo que realiza la escritora, natural de Madrid pero residente en Algeciras desde 1969 y que dirige la revista de ámbito internacional Tres Orillas, además de contar con un gran número de obras y premios. "El libro me ha dado muchos puñetazos en el alma", describió González, que a su vez ofrece una reseña de presentación en el libro de Sarria.Por su parte, Ríos Vera detalló que si tuviera que describir la obra de Gomá con adjetivos pronunciaría aquellos como "cristalina y fresca", si fueran sustantivos sería "agua". Afirmó que "el elemento del agua es uno de los más importantes de Paloma, hace que los sentidos estén llenos de sugerencias". Asimismo, explicó que pocos libros han tenido una vida tan fértil, siendo usado para música y ahora objeto de una crítica.

25 febrero 2011

Entre dos aguas

Al alma de Enrique Morente
Por:: Ahmed Mgara

Acordaos, aguas de mis arrayanes, de vuestra eterna juventud adornando al Darro, y decidles a mis huérfanas estrofas quién embrujó sus alas con luces y argentas chispas lunares.

Acordaos de los llantos derramados entre vuestras entrañas por la espuma helada de la Sierra y contadles de vuestras aventuras en las alboradas de mi disperso Dersa antes de cada amanecer.adulterado.

Herís mi lacrimal cuando recuerdo vuestros aljibes sobrevolando los aires de mi Andalus para reposar sobre el musgo del Jardín de Cagigas; amasais mis amores en vuestro mojado mirar hiriendo, sin piedad, mi otro lacrimal.

Secas, agua de la Alhambra, mi sed al regar los cuerpos de los mirtos y las mortajas de mis ancestros.

Riegas en mis venas la ausencia del Andalus soñado con el verdor del romero y el clavel rojizo que se viste con sangre del mejor hermano.

Agua andalusí que embebiste mi prosa de profanas beldades y que le diste al almuecín la cuerda del campanario, diles a las cenizas de mis antepasados que añoro la brisa granadina; que sueño con la nieve serrana y que, mi alma, enterrada está entre las sedientas palmas de una gitana

Sacra y bendita agua legendaria que fundes en un solo abrazo los corazones de orillas lejanas, recuérdale a tu Granada que, en Tetuán, la espera su hermana más amada.



El Dersa es el monte que alberga la Medina Andalusí de Tetuán