01 abril 2011

Adios al hispanismo

En no pocas veces me paré a meditar lo que es realmente el HISPANISMO marroquí y, sobre todo, procurar alcanzar la realidad de esa tendencia prefabricada por muchos y en la que hemos caído algunos para despojarnos de cierta identidad y perdernos en la inopia de "no ser nada".

Personalmente, empecé a publicar en prensa en septiembre de 1968 casi con casualidad, pero en el idioma árabe. Fue en 1975, estando en Málaga como estudiante, cuando conocí al "Cura Comunista”, como le llamaban por sus progresistas ideas... y empecé a escribir en español en prensa, catálogos de artistas y panfletos de parroquias. Treinta y seis años después, me toca hacer un balance de una etapa brillosa y muy difícil y que data entre 1981 y 2011. Desde que se empezó a fraguar la idea de un suplemento en español en L!Opinion por parte de Mohamed Larbi Messari y Rodolfo Gil Grimau hasta ahora, momento de declive del hispanismo marroquí y de quienes creíamos estar ejercitando un ideal intelectual. Treinta años de lucha y de sacrificio, de constancia y perseverancia para mantener a flote el castellano como medio de comunicación y foro de entendimiento entre pueblos de diferentes orillas mediterráneas y oceánicas. Treinta años de sufrimientos, decepciones, desengaños y, a ráfagas, de buenos recuerdos.
No se puede negar que los pocos que navegábamos en esa barca lo hacíamos sin solidaridad ni colaboración de mención por parte de Instituciones Españolas afincadas en Marruecos. Artículos de prensa, creación de suplementos en español, organización de coloquios, montaje de conferencias, presentaciones de publicaciones, bibliografía en español... y toda una labor que está allí, en los anales del recuerdo y en las mugrientas páginas de la literatura marroquí escrita en español, o literatucha española garabateada por marroquíes. Muchos años que perdimos, algunos ilusos, creyendo que el hecho de escribir en español iba a beneficiar el bien común y a nuestros dos pueblos.
Desgraciadamente, muchos marroquíes fuimos manipulados por editoriales, Universidades, Asociaciones Institucionales y por almas de honestidad limitada. Nos han plagiado, han editado producciones nuestras sin respetar los derechos de autor, nos han dejado de pagar compensaciones acordadas por trabajos concretos, a algunos les dieron premios ficticios.... Nos tomaron el pelo, peninsularmente, a muchos, aunque de diferentes maneras. Lógicamente, hubo también gente buena y seria, honrada y con firmes compromisos intelectuales.

Lo que me mueve ahora es la cantidad de estocadas innecesarias que, desde la querida y amada Andalucía, la bien querida Andalucía, se nos han ido dando y brindando a muchos de los marroquíes que osaos a escribir en español, con más o menor clase o calidad, pero que teníamos- tenemos- el atrevimiento de expresarnos en un idioma que no es el nuestro (somos extranjeros en España pese a que algunos tengamos orígenes del Andalus). Me mueven recuerdos pésimos de décadas anteriores y de días pasados... un abanico de sinsabores y de ingratitudes, de errores pretendidos e intereses creados que son tan xenófobos como la más aberrante muestra de odio hacia el moro, pero con finura y logística administrativa como tapadera.

Todo esto digo pese a estar ultimando detalles legales y administrativos para volver a publicar un periódico bilingüe. Claro que las decepciones y los simbólicos cortes de manga que he ido recibiendo- de vez en cuando- limitarán las columnas de la publicación y tendrán en cuenta esos agravios, siempre bien justificados, de algunos de nuestros matemáticos amigos andaluces. Y, para que se sepa, al menos para mi humilde persona, ya no formo parte del hispanismo marroquí. Soy un escritor marroquí en español... y santas pascuas. El idioma español es patrimonio de la humanidad, y la pertenencia a ese bloque llamado hispanismo ya no me llena, no me convence, Está podrida en muchos de sus sectores, la han ultrajado y ensuciado varios intelectuales que, en nombre de la honradez, han empañado la imagen de lo que, para mí, fue "el hispanismo marroquí"
Mientras tanto, visionaré de mejor manera el poco futuro que me queda por compartir con “la buena hente” que quiera compartir conmigo el proyecto “abrazos fraternos… a través de la escritura” pero como escritor en español. NUNCA como hispanista.
No puedo dejar de renovar mi reconocimiento y agradecimiento a cuantos españoles tendieron sus manos para ayudarme en mi trayectoria literaria, lo que se les agradece profundamente
Ahmed Mohamed Mgara