28 octubre 2016

Cante Jondo en el Feddan, desde Tetuán.

De "Cante Jondo en El Feddán", editado por la Fundación Teatro Literario, de Tetuán. Libro presentado en el Teatro Español con motivo de la actuación de la Compañía Expresati de Baile Flamenco, de San Roque.



















26 octubre 2016

De mi libro "Cante Jondo en El Feddán", editado por la Fundación Teatro Literario, de Tetuán. Libro presentado el 01 de actubre 2016










en el Teatro Español con motivo de la actuación de la Compañía Expresati de Baile Flamenco, de San Roque.

16 octubre 2016

CICOP y RMM se entrevistan en Tetuán.

CICOP y RMM, llegan a cuerdos de cooperación.



Los días 10, 11 y 12 de octubre 2016 se celebró en Tetuán el XIII Congreso Internacional de Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico y edificado, con el Patrocinio de sus majestades los Reyes de España y de Marruecos y, enmarcadas en sus actividades, tuvo lugar el martes 11 en la sede del Instituto Cervantes una reunión entre la Red de Centros Históricos de Canarias y la Red Mediterránea de las Medinas, con representación del Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Lanzarote, Red de Centros Históricos de Canarias y la Fundación CICOP (Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio, mientras que por parte marroquí estuvieron los señores Abdeslam Damoun, Secretario General de la Red Mediterránea de las Medinas, Hamid Aboulas, Vicepresidente de la Alcaldía, y el Dr Mehdi Zouak, Director del Instituto Nacional de Bellas Artes de Tetuán.

Durante la reunión se intercambiaron propuestas de colaboración entre las dos partes, tetuaní y canaria, con perspectivas hacia un futuro capaz de devolverles a las dos seculares zonas su brillo patrimonial, insistiendo en que el desarrollo de los cascos urbanos antiguos requiere, forzosamente, la atención y el interés de todas las partes concernientes por suponer un foco cultural e histórico con incidencias en la economía y en la generación de trabajo constante por los requerimientos que el desarrollo implica.
Se insistió en que todas las rehabilitaciones que se puedan efectuar en los cascos urbanos antiguos deben hacerse con el beneplácito de los Servicios o Concejalías de Urbanismo, Saneamiento, empresas que aprovisionan con red eléctrica y red de agua potable, iluminación… con el fin de que las obras se efectúen de manera que no alteren la estética de las edificaciones.

Entre los acuerdos previos entre las partes presentes se propuso la idea de intercambio de ideas y de proyectos por parte de los concernientes antes de llevarlos a aplicación, por el hecho de aprovechar las experiencias de la otra parte o complementar y mejor futuras obras con posibles propuestas que tendrían mejor rendimiento en vista del resultado final de esas obras por desarrollar.
Se hizo énfasis en la necesidad de incorporar los cascos urbanos a los requisitos de la economía actual, ordenando lo ya existente y creando nuevas fuentes de trabajo y alicientes para el turismo, tanto local como el venido de otros países, para acercarse al conocimiento de la historia de la ciudad a través de paseos recreativos que ofrezcan alicientes y alternativas de lo que se encuentra fácilmente en las ciudades modernas.

 Ello requeriría, lógicamente, un cuidado constante y el control de todos los posibles cambios en esas zonas para vigilar que todas las iniciativas económicas que puedan surgir no supongan un deterioro en el patrimonio de la ciudad.
También se acordó un intercambio de visitas entre las partes para intercambiar experiencias y proyectos, al mismo tiempo que se acordó celebrar en fecha por concretar, “El Día de Canarias en Tetuán” en el que acudiría una representación de la Islas con sus usos y costumbres, tradición culinaria, música y otras artes, para darse a conocer mejor en ésta zona.


                                                  Ahmed Mgara.

03 octubre 2016

Cante Jondo en el Feddán.

Ediciones:
                       "Cante Jondo en el Feddán", de Ahmed Mgara.



Recientemente, en el marco de las actividades programadas para el XI Espacio Mediterráneo de Teatro Multidimensional que organiza la Asociación Fundación Teatro Literario de Tetuán, se presento la nueva obra de Ahmed Mohamed Mgara "Cante Jondo en el Feddán", editada por la asociación antes mencionada.El libro se presentó con motivo de loa actuación de la Compañía de Baile Flamenco Expresati, de San Roque y del homenaje a su directora, doña Rosario Expresati Pecino.Más de 400 personas pudieron seguir las lecturas del autor de parte de las poesía que componen el  libro con un ejemplar entre sus manos.Al acto asistieron el Alcalde de San Roque, don JuanCarlos Ruíz Boix, don Miguel Vega, en representación del Alcalde de Algeciras don José Ignacio Landaluce Calleja, así como el señor Abdeslam Damoun, en representación de la Fundación Mediterránea de Cooperación y Desarrollo. 

06 septiembre 2016


جمعية مؤسسة المسرح الٱدبي بتطوان

تنظم

الدورة الحادية عشر لفضاء تطاون المتوسطي للمسرح المتعدد

 تحت شعار " المسرح والتنمية"

.بمشاركة فرق من المغرب و الأردن و مصر و ءاسبانيا

من 27 شتنبر إلى 2 ٱكتوبر

 مسرح اسبانيول بتطوان

.الدعوات تطلب من مقر المؤسسة بعد 15 من الشهر

Con motivo del homenaje en Tetuán de la Directora de la Compañía de Baile Flamenco Expresati, de San Roque, la artista Chari Expresari Pecino, por la Fundación Teatro Literario, se acaba de editar por dicha Asociación, un cuaderno de poesía y prosa firmado por Ahmed Mgara y que representa preludios para la obra “Cante Jondo en el Feddan” que se presentará en el Teatro Español en la ciudad del Dersa el día 1 de octubre  2016.
Los poemas de esta obra teatral y musical fueron ideados e inspirados en varios músicos y cantaores flamencos, a los cuales se dedicaron esos poemas, y son:
Camarón, Chano Lobato, Chari Expresati, Diego El Cigala, Enrique Morente, Estrella Morente, José Mercé, Lole Montoya, Manolo Caracol, Miguel Poveda, Naranjito de Triana, Niña Pastori, Paco Cepero, Paco de Lucía, Pepe Marchena, Rocío Márquez, Vicente Amigo,
La obra consta, también, de un ensayo dedicado al escritor andaluz José Sarria Cuevas, en reconocimiento a sus múltiples creaciones literarias en pro del acercamiento de todos los pueblos y de la renovación de su hermandad humanista.

El libro se presentará el día 1 de octubre en el Teatro Español de Tetuán con motivo de la presentación de la obra

03 septiembre 2016

MEKKI MOURCIA, resonancia de un olvido.

MEKKI MOURCIA, resonancia de un olvido.

 Estimada amiga Arabia,

 llevo un par de semanas pensando en  terminar los compromisos culturales y asociativos que tengo contraídos y "jubilarme de la cultura y del hipócrita mundo de la intelectualidad", pero, al ver algunos comentarios sobre la obra y la persona de tu padre que en Paz descanse, al recordar  lo que dicen o no dicen algunos, me di cuenta de que te tengo que sugerir la idea de un libro conmemorativo para febrero 2017, para el aniversario del fallecimiento de tan ilustre pintor.
No para festejar el aniversario, sino para despertar conciencias.
No es suficiente bendecir el alma de un ser al que se quiere o que haya hecho algún trabajo digno, hay que perpetuar su obra antes de que pase al olvido, antes de que pasemos, nosotros también, a mejor vida.
Hay que pensar en un libro bibliográfico en el que puedan participar quienes lo deseen y tengan algo que aportar sobre la vida y obra del insigne pintor.
Se puede hacer de muchas maneras, pero lo que no hay que hacer nunca, es ser permisivos con el olvido y con la injusticia.
Mekki Mourcia se merece una obra bibliográfica. Quienes no llegaron a conocerle como persona o no llegaron a conocer su obra, tienen derecho a ese honor.
Postergaré mi "jubilación" o retirada hasta ver ese libro editado.

                                                                                     Ahmed Mgara.

26 agosto 2016

EL TEATRO, DESDE TETUAN, SE PROYECTA EN EL MEDITERRANEO.
Homenaje a Chari Expresati.
Edición del libro: "Cante Jondo, desde el Feddán"

Con motivo del Espacio Mediterráneo De Teatro Multidimensioanl de Tetuán que organiza anualmente la Fundación de Teatro Literario de Tetuán, en su duodécima edición, entre el 27 de septiembre y el 2 de de octubre 2016, se procederá al homenaje magno de la Directora de la Compañía de Baile Flamenco Expresati, doña Rosario Chari Expresati en el incomparable marco del Teatro Español de la ciudad de Tetuán, en reconocimiento a su larga y dilatada labor, de más de treinta años de enseñanza del baile en la bella localidad de San Roque, así como por las actuaciones en festivales anteriores organizador por la Fundación tetuaní en 2014 y 2015.
El homenaje será antes de la actuación de la Compañía la noche del sábado, día1 de octubre y, con tal motivo, se presentará un libro, en prosa y en poesía, que se ha escrito especialmente para servir de punto de inspiración y de acompañamiento a la representación de la Compañía de Baila Flamenco Expresati que tan magníficamente dirige  nuestra amiga Chari Expresati Pecino desde la bella localidad de San Roque.

La finalidad es aflorar el flamenco en ésta su segunda tierra, en Tetuán, dentro del nostálgico marco de la Plaza del Feddán, desaparecida desde hace tres décadas, basándose, Ahmed Mgara, el autor, en una interpretación afectiva del flamenco desde su perspectiva de hispanista que vive con total afecto todo lo hispano que se puede fundir en los usos y costumbres artísticas de su tierra natal.
Chari y Mgara, cada uno desde su afinidad expresiva, pretenden dar un tono de fraternidad en esta mezcla de poesía, música y baile gracias a la magistral interpretación de “Las Niñas” de Chari.

Los escenarios a los que arribe la Compañía sanroqueña llevarán, a través de esta obra, un poco más de ese “abrazo secular” entre Tetuán y su norte, que es Andalucía.

31 julio 2016

Mohamed Sibari... en el recuerdo.

VOLVER AL PARAISO…
Homenaje a Mohamed Sibari.
Por: Ahmed Mgara, del libro “Sibari y Nosotros


Los avatares de la vida nos suelen aportar vivencias y experiencias muy dispares. Gratas, algunas, pero ingratas, las otras. También nos ponen, como rigor dictado por el destino, que nos encontremos con gentes de grandes valores y que nos marquen para el resto de nuestras vidas, nos llenan de sus experiencias aportándonos la riqueza de su vivencia, la humildad de su caminar por la vida, los aprendizajes adquiridos durante su larga trayectoria por las sendas de la sociedad y del conocimiento…
Para mí, conocer a Mohamed Sibari, la persona y el escritor, fue uno de mis grandes aciertos en mi humilde caminar como escritor. No solamente por haber conocido a un creador de calidad vertical y de producción, siempre sublime y en alza, sino, también, por haber hallado en él un ser humano con una personalidad férrea, de sanas convicciones irreversibles; una persona íntegra que llamaba a cada cosa por su nombre, sin dar vueltas, sin buscar tapujos… todo ello con una grácil y desenfrenada alegría, sonriendo con señoriales sentimientos incluso en los momentos bajos, cuando recibía algún golpe bajo y que, a su bondad, le costaba encajarlo sin tristeza y sin dolor.
Recapacitando someramente, puedo decir que mis recuerdos compartidos con Sibari fueron muchos, llenos de anécdotas, de respeto compartido, de afecto y amistad. Pero no puedo evitar gritar a los cuatro vientos que hubiera dado lo que fuera para compartir con él más experiencias… y estar a su lado en más ocasiones, hablar, discutir y, en definitiva, vivir con él un poco más el verdadero sentido de la vida.
Sibari, pese a haber nacido en Alcazarkebir, vivía con alma oceánica como buen larachense que fue. Poseía la vocación de la inmensidad en su alma y en su generosidad con quienes acudían a él en busca de ayuda, consejo o una simple palabra de amistad porque, Sibari era un buen amigo de sus amigos; puedo decir que él valoraba su amistad con sus amigos con más importancia y valoración que sus propios amigos por impregnarla – a esa amistad- con altas dosis de fidelidad y de nobleza. Y es que Mohamed Sibari no podía ser diferente en sus comportamientos a lo que su alma le dictaba como hombre de altos principios. Era un hombre muy sensible, demasiado sensible para una persona que parecía- desde fuera- ser un ser duro.
Sibari sentía mucho orgullo por tener a muchos de sus detractores enfrentados a sus logros y de cuantos criticaban su labor dentro de la literatura marroquí en español. Una vez, hablando del tema en el Kursaal de Algeciras en octubre de 2008 al coincidir en un coloquio en el que tuve el honor de participar con “El Maestro” me comentó riéndose que le criticaban lo que hacía los que no lo pueden hacer pese a que, a esos mismos, les gustaría poderlo hacer. Críticas destructivas de moralidades negativas que nunca consiguen llegar a ninguna meta. Esas críticas nocivas, para Sibari, eran razones de más para seguir en la brecha y dentro de la línea que él mismo había elegido por convicción propia y teniendo en cuenta el medio y las circunstancias en las que se movía.
A los detractores, Sibari publicaba siempre otro libro para darles de qué hablar… le divertían las falsas críticas.
A Sibari le criticaban el hecho de escribir, editar y distribuir sus libros él mismo… cuando eso es lo que hacemos todos los escritores marroquíes en español, queramos reconocerlo, admitirlo y destacarlo o no, salvo muy raras excepciones y que son cuando se nos publica por una editorial o institución española.
 Esa labor era envidiable porque a Sibari le costaba publicar sus libros un dineral que era suyo y que casi nunca recuperaba del todo pese a que sus libros eran apreciados y muy bien valorados tanto es España como en Marruecos. Claro que publicar un libro en español en Marruecos siempre ha supuesto un desafío por no haber ni editoriales que podían embarcar en esas odiseas difusas, ni distribuidoras cualificadas para llevar esos libros a donde se puedan vender, ni haber librerías especializadas que podían comercializar la creatividad del escritor marroquí en español. Y, si a todo ello le añadimos el pasotismo y el desinterés de las Instituciones culturales españolas en Marruecos hacia todo lo que es producción literaria marroquí en español, tendremos como resultado un panorama poco adecuado para ser festejado. Y Sibari también vivió esas experiencias con sus desenlaces poco agradables. Pero soñaba con el reconocimiento hacia toda la producción literaria marroquí en español, no solamente la suya, sino la de todos sus compañeros ya que, el escribir en Marruecos en español después de la independencia ha sido considerado siempre como tirarse al vacío… hasta que el difunto Mohamed Sibari tuvo la “osadía” de publicar El caballo, en 1993 y Regulares de Larache en 1994. Dos obras desafiantes a la situación cultural imperante en esa época y que entrarían a la historia de la literatura marroquí expresada en español por “la puerta grande”.
Sibari llevó durante toda su vida la labor de difundir Larache por donde iba. Amaba su tierra con la mejor de las locuras.


 De Larache amaba hasta las neblinas, de las que me habló en Tánger en un Encuentro de hispanistas que organizó la A.E.M.L.E. con gran colaboración del entonces Cónsul General de España en Tánger, señor Remacha. Sibari me describía romántica y animadamente las neblinas tal y como las sentía y veía él y, cuando terminó su descripción quise bromear con él y le dije que por las neblinas se le llama a Larache “hija de Londres”. Sibari se me queda mirando y me dice: “De eso nada, majo, Londres es la hija de Larache”… y echamos a reír los dos. He de mencionar que yo había anunciado mi ausencia de ese Encuentro por estar mi mujer en un estado crítico de salud por lo que no podía estar tres días en Tánger o lejos de casa. Sibari me llamó diciéndome que la A.E.M.L.E. nos había reservado, a mi mujer y a mí, la mejor sweet del hotel y que quería conocer personalmente a la afortunada que compartía conmigo la alegría de cuidar a Kais, nuestro hijo, que tenía pocos meses en aquel entonces. Claro que cuando la conoció a ella me llamó muy serio y a solas y me dijo: “Jay Ahmed, somos amigos, pero, si no me cuidas bien a tu mujer, te enterraré entre las páginas de mis libros” y me abrazó de manera tan afectiva que entendí el mensaje, entre líneas. Un hombre sincero de ese calibre tan sólo podía merecer mi afecto, respeto y consideración.
En otro contexto, debo mencionar que la literatura marroquí de expresión hispana, entiéndase hispanismo marroquí, perdió los últimos años a varios de sus representantes más representativos, cada uno dentro de su especialidad. Entre ellos puedo sitar a los difuntos MOMATA (Mohamed Mamoun Taha), Abdellah Djbilou, Mohamed Khallaf y a ellos se suma Mohamed Sibari. Todos se nos fueron sin previo aviso, aunque la muerte no suele avisar, y todos quedaron en el olvido tras días de protagonismos ajenos y de improvisados proyectos que quedaron a medio camino, si es que alguna vez se concretizaron como proyectos. Pienso que va siendo tiempo de que tomemos conciencia, por encima de ideas y convicciones particulares, de que tenemos la sublime misión de honrar la memoria de esos gladiadores del hispanismo que lo dieron todo por enaltecer el peso de la literatura y de la cultura de España en Marruecos. Hay que perpetuar su memoria.
A nivel de prensa, Sibari comenzó su larga  singladura de producción literaria a nivel nacional a través del suplemento en español del periódico francófono de Rabat L Opinión, al igual que la mayoría de los hispanistas marroquíes que vivieron esa época, luego, tras la desaparición del mencionado suplemento, empezó a publicar en casablanqués La Mañana del Sáhara que, en sus inicios, era dominical para pasar a publicarse seis veces a la semana. Los dos medios aparecieron por motivos políticos concretos, por lo que el tema literario era secundario y aditivo para los interesados. Recuerdo cómo se celebró en La Mañana la aparición de El Caballo en 1993. Todo un evento que aún recuerdo.
Ello daría lugar a pensar en una asociación que agrupase a los escritores marroquíes en español con la idea de promocionar la publicación en el idioma castellano e impulsar su presencia en los foros académicos. En septiembre de 1997, el escritor hispanomarroquí Mohamed Bouiessef Rekab es elegido en asamblea general constitutiva de la Asociación de Escritores Marroquíes en Lengua Española cuya sede era la ciudad de Larache. Nació como proyecto entre varios amigos que se afanaron en crearle, cuidarla y mantenerla. Por ella pasarían personajes del hispanismo marroquí hasta que quedó sepultada por varios de sus propios fundadores. Sibari fue uno de los miembros con más presencia y que, pese a su estado de salud, intentaba darle un resurgir que nunca pudo reavivar.
Reconozco que Sibari era mi ídolo, que me encantaba leer lo que nos escribía, por ello defendía su obra incluso sin haberla leído aún, en muchos foros y eso no era por el afecto que me tenía, sino por la valía y la calidad de su obra, poco igualable en esas épocas en las que no teníamos casi nada.
Sibari era un ejemplo a seguir. Un valeroso caballero con aptitudes natas en un luchador de y por la vida, siempre desde el pedestal de su gracia, hallándole un perfecto sentido sarcástico y humorista a cualquier circunstancia.

Cierta noche, en la bella ciudad de Algeciras mientras caminábamos hacia el restaurante del hotel para cenar, dejó de avanzar sus muletas y se paró muy seriamente. Me miró y me dijo: “Si Ahmed, te voy a confesar una convicción a la que llegué como conclusión cuando venía en el Ferry en el Estrecho. He descubierto que nunca volveré a jugar un partido de fútbol”… y se echó a reír mientras preparaba sus muletas para seguir hacia el restaurante. Admirable voluntad.
Escribiendo, el difunto Mohamed Sibari era imparable, siempre se hacía inspirar por las cosas bellas que tuvo o tiene su Larache. Traducía y tergiversaba el blanco de su ciudad convirtiéndolo en misterioso suspiro que lo mismo podía estar impregnado de sufismo que de profanas intenciones. No me refiero solamente a la brisa oceánica que cubre la ciudad de melancólica paz, ni a la gaviotas cuyo vuelo contemplaba desde su balcón, ni al rugir de las olas que pretendían salir de su enclave para abrazar al gran Sibari de Larache con un fraterno y efusivo abrazo; tampoco me refiero a la gente humilde que lo idolatraba, ni a los personajes peculiares que suele tener cualquier ciudad, sino, a la inmensidad del cielo que se va alejando desde el oceánico balcón- mirador para dejarse caer en el horizonte, allá en alta mar. El cielo de Larache era y es tan inmenso como el alma de nuestro amigo.
Sibari le daba a todo un sentido melancólico y alegra, a la vez, romántico, mítico y místico sin salirse de una sola expresión. Sibari depositaba en sus escritos todo el volcán emocional que tan solo los grandes escritores pueden llevar en el alma.
Y Larache se verá amputada en su estatus como ciudad tras dejar escapar de entre su fragancia el alma de nuestro llorado Mohamed Sibari. Larache no será la misma ciudad sin su Sibari. Claro que esto lo sentiremos mucho más cuando arribemos a la ciudad de la paz… y nos demos cuenta que uno de los hijos más lúcidos que tuvo Larache en las últimas décadas ha grabado en la memoria de la ciudad toda una leyenda que ondea entre la claridad del cielo y la grisácea mirada del océano, una historia de amor llena de misticismo y con cargas emocionales que superan lo mítico. Sibari, sin darse cuenta, se fue haciendo grande e inmenso en la ciudad del silencio y de la contemplación gracias a las alusiones que de la misma dibujaba en la virginidad de las hojas de sus libros. Lo hacía de manera tan simple y singular que resultaba imposible una imitación de su gran obra.
Sibari ha sabido plasmar en las burbujas furiosas de las olas la quietud y la paz gracias a su grácil y generosa pluma, gracias a su desenfrenada entrega a su Larache del alma. Una leyenda que el vivía y disfrutaba a cada instante. Sibari, andando por su Larache, se sentía como parte integrante de civilizaciones milenarias que siglos atrás atravesaron las mismas sendas y miraban la intensidad de lo que llamaban “Mar de las oscuridades” al comparar el océano con el Mare Nostrum. Un intelectual que vertía en su ciudad lo que poseía e incluso lo que no tenía como si de un idilio unilateral se trataba. No pedía nada a cambio de su generosidad caballeresca, no buscaba contrapartidas a sus sentimientos. Su nobleza superaba las bajezas mundanas de algunos intelectuales con marchamo de simios.
Mohamed Sibari fue y es el escritor marroquí en lengua española que más libros ha editado. De ello nos ha dado nuestro amigo Patricio González un buen muestrario con un listado detallado. Algunas de sus obras fueron traducidas a otros idiomas… y esas cosas no siempre gustan a todos. Surgieron detractores y criticones sin fundamentos intentando demoler la gran obra siberiana, pero Sibari se crecía ante esas adversidades y se afanaba para seguir en la brecha haciendo caso omiso de esas malsanas visiones hacia su obra.
  Algún día se hablará de Sibari por la inmensa mayoría de los estudiosos y entendidos como un escritor polivalente en las acepciones de sus concepciones, de la mescolanza de léxicos populares en sus escritos y de la renovación en la expresión por dar lugar a un amalgama de palabras que van desde el clasicismo hasta algunas jergas contemporáneas que se emplean en diferentes puntos geográficos peninsulares e incluso en Suramérica, entiéndase como aforismos. Se hablará de nuestro personaje con más intensidad por las cargas emocionales que pueda recibir el lector al hallarse entre líneas que avivan las ascuas del recuerdo y de la nostalgia y por devolvernos a esos tiempos vividos intensamente en nuestra niñez y juventud dentro de unas sociedades con similitudes muy parecidas a nivel de costumbrismo literario y respecto a la coexistencia y convivencia entre todos. Daría igual, da igual, que el texto se refiera a Larache en concreto en la dúctil obra de Sibari… vivencias muy similares tuvieron lugar en zonas algo lejanas en la geografía pero muy cercanas en el alma por llevar, todas, dosis exageradas de tanto amor. Me refiero al Rincón del Mediq, a Río Martín, a Tetuán y a otros puntos de encuentro de diferentes gentes de dispares procedencias, con un extenso abanico de creencias y de etnias muy loables, pero llenos- esos enclaves- de amistades, buenas vecindades, respetos entre todos y con una filosofía humana muy simple y difícil a la vez. Aceptar la multiculturalidad para generar una cultura propia del lugar en cuestión. Toda una riqueza que engendró una especie humana difícil de encontrar en otros sitios que no fueran los mencionados… y es de allí de donde procede lo perenne en nuestros recuerdos, en quienes fueron nuestros convecinos en esas zonas aún después de décadas desde que inmigraron a su patria original por causas o motivos que nunca fueron entendidos y, menos aún, justificados.
Gran tristeza me embargaba mientras discutíamos los pormenores que le teníamos que dar a éste trabajo en el algecireño Café Coruña, que es donde los miembros del grupo Estrechando solemos decidir nuestros proyectos con perspectivas de enlazar puentes entre las dos riberas del Estrecho y entre sus pueblos. Mi amigo José María Cardoso se puso a leernos pasajes de lo que iba a configurar su aportación; y mi amigo Patricio González nos habló de la línea que iba a seguir en su escrito para el libro y, los dos, me propusieron escribir una sinopsis de mi amistad con Mohamed Sibari y una elegía.
Y optamos, definitivamente, por “Sibari y nosotros” como título de una demostración de afecto y reconocimiento puesto que la palabra “homenaje” nos resultó, a todos, un poco repelente por haber perdido el sentido que poseía antaño. Tener a Sibari como amigo es todo un orgullo personal para nosotros. Con éste humilde libro pretendemos renovar el abrazo afectivo y sincero con Sibari, el amigo, y dejar bien plasmados nuestro pesar y nuestro recuerdo a la nobleza de hombre muy peculiar que nos deleitó con su amistad desde años atrás.
Pero, ya en el Ferry y de regreso a mi enviudada ciudad, descubrí en mi interior un impedimento moral que no me permitiría ni escribir en el epitafio de Sibari ni dedicarle una elegía pese al fatal desenlace… y recordé un refrán nipón que dice que “quien escribió en su vida un libro, nunca muere”.
Y pensé ¿Qué pensaría Sibari de mi humilde persona si le dedico una elegía y si la llega a leer en la inmensidad de la última morada? Sibari nos ha dejado físicamente, pero arraiga en nuestro interior, y, como intelectual, creo que el gran Mohamed Sibari está por venir. Los estudiosos e investigadores de la literatura marroquí en español están obligados a indagar en la obra sibariana por suponer un bagaje intelectual y sociocultural de todos los quilates posibles.
Huérfana se queda Larache de su ilustre hijo, protector y defensor como gladiador armado con la palabra y el verso.
Huérfana se queda la grisácea amargura oceánica que no tendrá ya, con quién compartir su ira de cada ocaso, al anunciar el hundimiento del sol en su dorado horizonte.
Huérfana se queda la neblina larachense del Lukus, que ya no hallará en quién dejar reposar el rocío de sus lacrimales. Sentirá tristeza y amargura mientras recorra, aturdida, la seria mirada de Sibari, para acariciarla.
Huerfanas se quedan las olas coléricas del océano que no volverán a ver a su amado asomado desde su balcón para verlas arribar a las rocas y arenas de la áurica costa de su Larache del alma. Tristes y solas se sentirán esas olas… por no hallan ante ellas al hijo predilecto de su tierra y de su mar.
Huérfanas se quedan las gaviotas que se cansarán de dar vueltas y más vuelos al lugar donde Sibari les guiñaba un ojo cada día para animarlas a seguir embelleciendo el cielo de Larache y su claridad con sus acompasados vuelos y romántico cantar.
Mohamed Sibari se nos fue. No solamente a sus familiares, amigos y allegados, sino, también a quienes nunca llegaron a conocerlo en persona aunque- a través de sus libros- llegaron a descubrir su gran dimensión humana y los valores que llevaba en su interior.
Descanse en Paz el alma del amigo, del ídolo literario de los hispanistas marroquíes.
Para paliar la pena de la distancia, nos queda la esperanza del reencuentro.


29 julio 2016

Chari Expresati será homenajeada en Tetuán.

Chari Expresati será homenajeada en Tetuán.


La sanroqueña Chari Expresati, Directora de la Compañía de Baile Flamenco Expresati de la bella localidad de San Roque- Algeciras- será merecidamente homenajeada en la ciudad de Tetuán por la Fundación Teatro Literario en el marco del festival internacional de teatro que anualmente organiza la Fundación mencionada bajo el título de “Espacio Mediterráneo para el Teatro Multidimensional” que este año se celebrará la última semana de septiembre, siendo el sábado 1 de octubre el día del homenaje a la gran artista sanroqueña.

El acto tendrá lugar en el incomparable marco del Teatro Español y en el cual ya actuó la simpática expedición sanroqueña en los festivales de 2014 y 2015 cosechando las mejores ovaciones y la gran valoración de los más de 1100 espectadores que alberga el teatro.

Un justo reconocimiento a una dilatada trayectoria que, desde Tetuán, también se valora.

                                         Ahmed Mgara.


26 julio 2016

El Libro de las aguas" de José Sarria.




El Libro de las aguas" de José Sarria.

Se quiso despertar el agua de su letargo de cada anochecer, se encontró con una mansa capa de agua, salpicada de estrofas sublimes y de rimas  en consonancia.
Quisieron, las agua, escaparse de su libro y dejarse verter sobre la poesía de su amanecer. Subieron, esas aguas, sobre las grupas de la poesía dejando que los estribos los llevara el poeta José Sarria.
Las aguas, transformadas y revestidas de poesía, quisieron dejar sus moradas andalusíes, tanto en el norte como en el sur, y reencontrarse en el paraninfo del abrazo, en la patria común de la palabra:
Siempre atesoré la certeza / de que al final nos quedaría / el murmullo del agua en las acequias…
Porque el agua crece y da que pensar e imaginar: Es el agua, que como levadura / erige sus montañas de palabras
Es, el agua, el comienzo y el fin de todo proyecto y de todo sueño. Es la vivacidad de la vida misma y de todos los contornos de la existencia, es el sacro revestimiento de los recuerdos de la infancia, de la casa blanca donde creció el verso y su poeta.
Sarria nos traslada a su infancia y a todas las lejanas vivencias envolviendo sus recuerdos con aguas mágicas y milagrosas que le dieron a su vida luz y color. El agua,  siempre artífice y heroína de sus recuerdos, empapa de poesía las olas del tiempo que le dieron su intensidad. Aguas que perdían sus iras al postrarse ante la majestuosidad de esos rincones andaluces que le vieron crecer:´
La memoria es carne viva, / propiedad de la ceniza, / al rescatar del olvido / de aquellos oscuros reinos, / el cáliz de tu fragancia: / la pasión que edificaba / en tu piel mi paraíso.
El libro de las aguas” es, en definitiva, un derroche de poesía y de prosa nacidas en un alma andaluz que no renuncia a recordar el esplendor de los versos andalusíes en los siglos del surgimiento de la civilización que alumbraría el mundo conocido en esa época, teniendo presentes las voces de poetas lejanos en décadas pero siempre vivos con sus versos de quejidos y de amor. Sarria nos recuerda, hace presentes, a Eugenio de Andrade, Adonis, León Felipe, Juan Rejano, Jorge de Arco, Manuel Gahete, Liman Boicha, José Gaitán, Yalal Ad Din Arrumi, Boabdil, Ibn Zaydun, José Angel Valente, Wallada…Nos los ofrece con citas o parrafeando sus doctas sapiencias. Unos están en las distancias de los siglos, y otros que nos siguen deleitando a orillas de ese Mediterráneo que nos empapa las pupilas de fraternales abrazos que surten y emanan desde las dos orillas.
Un gran poemario de uno de los poetas más lúcidos de la nueva poesía andaluza.
                                                                                                                          Ahmed Mgara.




20 junio 2016

"Réquiem en Tetuán", de Ahmed Mgara

Más allá del edén.
Del libro "Réquiem en Tetuán", de Ahmed Mgara

Allí estaba el Gorgues, implacable con su vestimenta grisácea, desafiando las nubes atravesándolas con su hiriente cima que abrazaba al sol con los destellos de su corona milenaria. Estaba solo, más allá de las rejas que el Dersa dibuja en una serpentina línea de barro y de llanto. Me dio la impresión que, al menos aquella vez, mi Gorgues no necesitaba subir a sus borrascosas cumbres para sentirse plagado de ausencias y de hiriente soledad.

La tristeza de su túnica lo tenía sumiso en su lúgubre silencio que tan solo emanaba los susurros del viento cuando los repelía enviándolos hacia los pinos del Dersa.
Estaba alterado en sus vuelos inmensos mientras la irradiación del sol le daba la impresión de ficticios movimientos carentes de veracidad. El Gorgues, encaramado en el cielo, unía el horizonte con la tierra tetuaní que se dejaba rociar por las aguas del Mhannesh.
Desde la cornisa yo seguía mirando y admirando la majestuosidad de la Divina Creación que el Omnipotente dejó grabada en el pétreo Gorgues quién, pese a su timidez, siempre fue un grito en las ausencias, desde Busemlal hasta Buzaitún…una eclosión de negativas y negaciones a las imposiciones de las crueldades del destino en él anidadas.
El Gorgues tenía el alma llena de pétreas melodías vivas, estaba lleno de poesía inmortal e inspiraba respeto y admiración.
 Sobre su cabecera llevaba su elegancia y sobre su pecho el ajuar que les quería enviar a las Alpujarras. La cruel inclemencia de las oscuras olas lo alejó de sus hermanas de las otras sierras… y él esperaba, asomando por encima de las algodonosas nubes mediterráneas, por si podía romper el maleficio de los genios y pudiera, por fin, ver a su Granada fatal.
Montaña de esmero y de espera, de virginidades rotas por el abismo de los tiempos de iras y de rabias manifiestas, montaña de dolor y de sufrires de siglos y de tiempos por nadie sabidos, roca rota por dentro en miles de entrañas hechiceras; nido de amores y de resacas llenas de pecados y de cicatrices nunca curadas, montaña agobiada por la tristeza que la edad le dio por decreto natural.
Alguna vez dejaré mi lacrimal ofrecerte una entraña más para que las aguas, que al Mhannesh tú das, la lleven a la orilla de la mar para dejarlas perderse con las otras entrañas que allí tengo depositadas y enviarlas, alguna alborada fugaz, a quienes las pudieran necesitar desde Tetuán…con amor.