26 julio 2016

El Libro de las aguas" de José Sarria.




El Libro de las aguas" de José Sarria.

Se quiso despertar el agua de su letargo de cada anochecer, se encontró con una mansa capa de agua, salpicada de estrofas sublimes y de rimas  en consonancia.
Quisieron, las agua, escaparse de su libro y dejarse verter sobre la poesía de su amanecer. Subieron, esas aguas, sobre las grupas de la poesía dejando que los estribos los llevara el poeta José Sarria.
Las aguas, transformadas y revestidas de poesía, quisieron dejar sus moradas andalusíes, tanto en el norte como en el sur, y reencontrarse en el paraninfo del abrazo, en la patria común de la palabra:
Siempre atesoré la certeza / de que al final nos quedaría / el murmullo del agua en las acequias…
Porque el agua crece y da que pensar e imaginar: Es el agua, que como levadura / erige sus montañas de palabras
Es, el agua, el comienzo y el fin de todo proyecto y de todo sueño. Es la vivacidad de la vida misma y de todos los contornos de la existencia, es el sacro revestimiento de los recuerdos de la infancia, de la casa blanca donde creció el verso y su poeta.
Sarria nos traslada a su infancia y a todas las lejanas vivencias envolviendo sus recuerdos con aguas mágicas y milagrosas que le dieron a su vida luz y color. El agua,  siempre artífice y heroína de sus recuerdos, empapa de poesía las olas del tiempo que le dieron su intensidad. Aguas que perdían sus iras al postrarse ante la majestuosidad de esos rincones andaluces que le vieron crecer:´
La memoria es carne viva, / propiedad de la ceniza, / al rescatar del olvido / de aquellos oscuros reinos, / el cáliz de tu fragancia: / la pasión que edificaba / en tu piel mi paraíso.
El libro de las aguas” es, en definitiva, un derroche de poesía y de prosa nacidas en un alma andaluz que no renuncia a recordar el esplendor de los versos andalusíes en los siglos del surgimiento de la civilización que alumbraría el mundo conocido en esa época, teniendo presentes las voces de poetas lejanos en décadas pero siempre vivos con sus versos de quejidos y de amor. Sarria nos recuerda, hace presentes, a Eugenio de Andrade, Adonis, León Felipe, Juan Rejano, Jorge de Arco, Manuel Gahete, Liman Boicha, José Gaitán, Yalal Ad Din Arrumi, Boabdil, Ibn Zaydun, José Angel Valente, Wallada…Nos los ofrece con citas o parrafeando sus doctas sapiencias. Unos están en las distancias de los siglos, y otros que nos siguen deleitando a orillas de ese Mediterráneo que nos empapa las pupilas de fraternales abrazos que surten y emanan desde las dos orillas.
Un gran poemario de uno de los poetas más lúcidos de la nueva poesía andaluza.
                                                                                                                          Ahmed Mgara.