05 agosto 2007

Toro de Osborne




TORITO NEGRO


Carlos BENÍTEZ VILLODRES
Málaga.


Leamos, antes de entrar en materia, las tres primeras y las tres últimas estrofas del bellísimo poema “Tus cinco toritos negros”, creado por mi muy querido y genial poeta granadino Manuel Benítez Carrasco, q.e.p.d., (Granada, 1922-Granada, 1999). “Contra mis cinco sentíos,/ tus cinco toritos negros:/ torito negro tus ojos,/ torito negro tu pelo…,/ torito negro tu boca,/ torito negro tu beso,/ y el más negro de los cinco/ tu cuerpo, torito negro.// Barreras puse a mis ojos,/ tus ojos me las rompieron./ Barreras puse a mi boca,/ tu boca las hizo leño./ Puse mi beso en barreras,/ tu beso las prendió fuego./ Barreras puse a mis manos,/ las hizo sombra tu pelo./ y puse barreras duras/ de zarzamora a mi cuerpo,/ y saltó sobre las zarzas/ el tuyo, torito negro.// ¡Deja, que no quiero verte!/ ¡Déjame, que no te quiero!// (…) ¡Te quise siempre! ¡Te quise!/ ¡Te quiero siempre! ¡Te quiero!// Aunque no puedo quererte,/ ¡te quiero!/ Aunque no debo quererte,/ ¡te quiero!/ Aunque en cunas de tu casa/ se está meciendo un almendro,/ ¡te quiero!/ Aunque yo tengo dos lirios/ que se me cuelgan del cuello,/ ¡te quiero!// y aunque ponga mis barreras/ de zarzamora y sarmiento/ para que nunca la salten/ tus cinco toritos negros:/ torito negro tus ojos,/ torito negro tu pelo,/ torito negro tu boca,/ torito negro tu beso,/ y el más negro de los cinco/ tu cuerpo, torito negro./ ¡Te quise siempre! ¡Te quise!/ ¡Te quiero siempre! ¡Te quiero!”.//
La bellísima y fecunda, enriquecedora y mágica… Cataluña fue escenario, dentro del término municipal de El Bruc (Barcelona), de un acto de barbarie por parte de un grupo fundamentalista político, que se autodenomina “La bandera negra”. Estos bárbaros no tuvieron que invadir Cataluña porque viven en esta parte de España.
La acción de estos zafios independentistas consistió en derribar la estructura del único “toro de Osborne”, conocidísimo por todos los españoles, que queda en Cataluña, ubicado en una finca privada cerca del kilómetro 576 de la A-2, dentro de la municipalidad ya citada.
El toro de Osborne derribado es uno de los 90 que hay repartidos por toda la geografía española. Dicha estructura había sido reemplazada hacía sólo una semana, puesto que no es la primera vez que los independentistas la destruyen.
Tras la salvajada, que se produjo sobre las 6 horas del pasado 3 de agosto, los barbarotes de extrema izquierda que la realizaron, enviaron un comunicado a las distintas agencias como autores materiales de tal desbarre: “El toro de Osborne (de El Bruc) ha caído y, después, ha sido pisado, ultrajado y humillado por los patriotas que lo han vencido, mientras por el horizonte salía un sol de justicia”…
Además, en dicho texto, esta plebe de intolerantes afirma que “no toleraremos que ningún símbolo español ensucie nuestra sagrada patria. A continuación, conminan a quienes son partidarios de que se vuelva a instalar la figura, diciendo que “será abatida sin contemplaciones por los patriotas catalanes”. El 1 de julio de 2003 un grupo de delincuentes la derribó por ver primera. La segunda, el 31 de diciembre del mismo año… Y cada vez que se ha colocado de nuevo…, ha sido destrozada.
La notificación difundida finaliza con estas palabras: “Hoy se ha hecho justicia y los patriotas catalanes hemos limpiado la silueta de la sagrada montaña de Montserrat de aquella inmundicia cornuda española que pretendía ensuciarla”.
Las Bodegas Osborne se fundaron a finales del S. XVIII por Thomas Osborne Mann. Osborne es una de las firmas más antiguas y con mayor proyección internacional del marco de Jerez.
Compañía española y familiar, dirigida en nuestros días por la sexta generación, recoge la tradición de dos siglos de experiencia en la elaboración de vinos y brandy.
La sede social se ubica en El Puerto de Sta. María, que junto a Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda configuran la Denominación de Origen “Jerez-Xèrés-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar”, y la Denominación específica “Brandy de Jerez”.
Osborne está formado por un importante grupo de empresas bajo el símbolo del Toro Negro, que se ha convertido en un icono universal de autenticidad, tradición y pasión.
En 1956, el consejo de administración de las Bodegas Osborne encargó a la agencia publicitaria “Azor” el diseño de un “símbolo” que representara al coñac “Veterano” -actualmente brandy-. Tras varias reuniones entre representantes de las Bodegas y de la agencia, se decide que el mismo sea un toro bravo, y encargan su autoría a Manuel Prieto, artista creativo de dicha agencia.
Las siluetas del “toro de Osborne”, que miden 14 metros de alto y pesan varias toneladas, se colocaron estratégicamente en colinas de toda España y se pueden ver con claridad desde las autovías y carreteras.
A mediados de la década de los 90 estuvo a punto desaparecer de la geografía española al ser aplicada una reciente ley que obligaba a retirar las vallas publicitarias visibles desde autopistas, autovías y carreteras nacionales.
Pero, como ya en esos años, la mayoría de la sociedad española consideraba al “toro de Osborne” un elemento estético y cultural más que como un mero signo publicitario, se unió una serie de organismos e instituciones oficiales, públicas y privadas, consiguiendo ésta una sentencia de indulto al “toro de Osborne”, pues se le adjudicó ese valor estético y cultural al que he hecho alusión. A pesar de esa sentencia favorable, hubo que eliminarle, según la misma, la inscripción “Osborne” (palabra escrita en blanco sobre el “cuerpo” del susodicho símbolo).
Aunque continúa siendo una marca comercial, no deja de ser curioso el hecho de haberse convertido, con el tiempo, el “toro de Osborne” en “patrimonio cultural y artístico de los pueblos y campos de España”, según afirma una sentencia reciente sobre la propiedad industrial del mencionado logo, ya que se ha extendido el uso de su imagen a camisetas, figuras, pegatinas, postales, banderas, etc., etc.