09 marzo 2010

Saida Al-Horra, la gaditana que reinó en Marruecos

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER



Este día tan señalado para nosotras las mujeres, mientras que lo se sigamos celebrando, todavía no hay igualdad alguna, mientras rindamos homenaje es esta mujer:



SAIDA AL-HORRA entre LAS DOS ORILLAS



Por Habiba Seidel



Saida Al-Horra, es la primera y única mujer en la historia de Marruecos, que llegó a reinar (1537-1542) buena parte del Norte del país, teniendo su residencia en la ciudad de Tetuán. Es “La noble dama” o Citalforra como la llaman los historiadores españoles. (Nacida en Chefchauen, 900/1495- fallecida en Alcazarquibir en1562) De madre española oriunda de Vejer de la Frontera (entre Tarifa y Cádiz), quien se convirtió al Islam haciéndose llamar Lelazara o Lala Zahra. El padre de Saida Al-Horra es el Caid de Chefchauen, el Chérif Ali Ben Rachid perteneciente al grupo de los chorfa Idrisiyen del Yebel Alam.

Saida Al-Horra, tenía tres hermanos: el mayor era Mulay Ibrahim, (nacido en 1490) que sucedió a su padre como gobernar de Chefchauen, Mulay Mohammed y Omar Salema.

Su tío era el Caid de Forrobo (Yebel el-Hbib), hermano de su madre, también renegado, convertido al Islam y bautizado con el nombre de Ali Fernando.

Mujer letrada, conocida por su elegancia y por su refinamiento en todos sus gestos, en la pura tradición andalusí. Su toque personal en la vestimenta y atavíos, se transmitía a las mujeres del norte: Tetuán, Tánger, Chauen y Fez, que la tenían como modelo a la hora de elegir su atuendo, todavía hoy en día, a estas mujeres, se las conoce por las más elegantes mediniyat.

Hablaba a la perfección tanto el castellano como el árabe. Desde muy joven, ya tenia unos conocimientos sobre la psicología europea, particularmente la de los españoles y la de los portugueses, con un talento excepcional en el arte de la politica y en el conocimiento de las sociedades que habitaban las dos orillas del Mediterráneo: Al-Andalus y el Magreb, una civilización en la que se producía, aportes de ambos lados.

Fue la esposa del nieto del Granadino Sidi Al-Mandri, el reformador de la ciudad de Tetuán, (siglo XV). Saida Al-Horra, combatió a los españoles y declaró la guerra abierta a los portugueses, que los tenía en consideración en tanto se quedaban tranquilos, pero empezaron atacando a los indígenas por estas regiones del norte.

A la muerte de su esposo Sidi Al-Mandri, se casó en segunda nupcias (un jueves 5 Rabii I de 948/30 de junio de 1541) con el sultán de Fez, Mulay Ahmed El Wattassi. Al celebrarse la boda, Saidi Al-Horra, pidió que fuera el propio soberano, quien viniera a Tetuán, contrariamente a la tradición o al protocolo que es siempre la novia quien tiene que trasladarse a la casa del novio. El monarca Ahmed El Wattassi, necesitaba del apoyo de esta gran Dama Saida Al-Horra para contrariar la influencia de los Saadies que habían ocupado Marrakech y de manera a consolidar su trono.

Saida Al-Horra, disponía de una flotilla de barcos armados destinados a la carrera corsaria por unos buenos marineros y combatientes del jihad. Esta misma flotilla es quien llego a capturar trayendo a la ciudad de Martil, al famoso almirante pirata portugués el llamado Portironto en 1520.

A pesar de estar unida a tan importante personaje, el sultan de Fez Mulay Ahmed El-Wattasi, la Señora Saida Al-Horra seguia ocupándose, dirigiendo desde la ciudad de Tetuán, a su famosa flotilla de barcos, que sin descanso cuidaban de las costas marroquíes, como ocurrió el 6 de agosto de 1541, los barcos tetuaníes capturaron a un barco portugués y se hicieron con 16 cautivos. Con ello Saida al-Horra habia propuesto negociar la compra de los cautivos a su peor enemigo Alfonso De Noroña, gobernador entonces de la ciudad de Sebta.

El recuerdo de esta maravillosa dama es respectada y venerada en todo el país, particularmente en su ciudad natal Chefchauen, donde una calle lleva su nombre y donde, se encuentra su tumba en una zawiya, no lejos de Alcazarquibir, aunque según otras fuentes, Saida Al-Horra, se halla enterrada en el cementerio de los muyahidin de Tetuán, donde está el mausoleo de Sidi Al-Mandri y toda su familia. El hijo que tuvo de su segundo marido fue Caid de esta misma ciudad. Saida Al-Horra fue quien fundó la zawiya Raisoniya de Tetuán.

2 comentarios:

Stultifer dijo...

muy interesante historia. Saludos

Anónimo dijo...

Gracias por este trozo de historia que desconocia