Hala Madrid

El próximo viernes se organizará un interesante coloquio sobre el "Fútbol y la sociedad" y tendrá lugar en la Iglesia de Río Martín a partir de las 18h.
Participarán en el mismo representantes de las peñas de Tetuán, la madridista REMATE, la del Barça y la del Atlético, además de representantes del Mogreb Atlético de Tetuán y del Futbol Club de Tetuán.
Una participación estelar, la del diplomático Inocencio Arias, más madridista que Chicote, y el señor Cónsul General de España en Tetuán, don Javier Jiménez Ugarte, quién moderará el coloquio.
Un interesante acto a no perderse.


Mgara, un madridista, con Santos Campana, entonces Presidente del Atlético de Madrid.




Hace unas semanas los responsables de la Peña REMATE recurrieron a mi humilde persona para aportar algunos datos sobre los orígenes del forofismo o hinchada hacia los equipos españoles de fútbol en ésta región de Marruecos, en Tetuán, básicamente.
El tema es sugerente e interesante por suponer un revulsivo sociológico dentro de una sociedad desmembrada en el parecer de la baja clase media que rellena su tiempo libre con el “futbolismo sano de la Península”. Un aliciente sustitutivo del pobre espectáculo que da nuestro fútbol nacional y ofrecen los limitados, por sus desaciertos, directivos de nuestra federación desde hace ya décadas de inocuos resultados.
Obviamente, hay que decir que, de momento, no existen referencias bibliográficas sobre el tema pese a que se ha escrito mucho sobre el fenómeno en prensa, resaltando siempre, el gran interés por el fútbol español y en especial, hacia el Real Madrid y el F.C. Barcelona, como máximos exponentes si bien, con ello se deja de lado otro hecho histórico que es la hinchada de otros equipos como el Atlético de Madrid, el Athletic de Bilbao, el Sevilla y otros, aunque en grados menores. Los grandes del fútbol español poseen sus seguidores en Tetuán, al igual que los grandes de la historia de fútbol en España tienen sus seguidores como Zamora, Escartín, Di Stéfano, Viberti, Suker, Campanal, Zarra…
Considerando que un partido de fútbol no es más que una especie de caza del contrincante y aprovechamiento de sus errores, nuestro deporte rey adquirió valores con sentidos sociológicos enmarcado, siempre, como una lucha social entre los favoritos y los menos dotados u oprimidos. Un negocio que no deja de ser una droga social, algo en qué ocupar a los aficionados para que no se ocupen de los verdaderos problemas de la sociedad. Eso mismo se aprovechó en muchos países para desviar la atención de los ciudadanos de los verdaderos problemas de los pueblos. Hablar toda la semana del equipo propio y del contrincante es mejor que hablar de los problemas de los que padecen los sumisos y los desfavorecidos.
Al respecto, puede verse en las retransmisiones de nuestra televisión cómo se ondean banderas nacionales de países lejanos como Colombia, Brasil, Cuba…o efigies de Mao, de Ché Guevara, la bandera nazi, o la calavera de los corsarios o piratas. Todas ella sin siquiera saber, quienes las ondean, el significado de las mismas o el alcance que puedan tener. Así protestan porque saben que no gusta a las Autoridades… eso les basta.
Si vas a ver un partido entre equipos de Tetuán y Casablanca, por ejemplo, ¿Qué pintan allí las banderas portuguesa, palestina, o de otro país?
Nuestros hinchas, desde la distancia, se apoderan de la imagen de los clubes favoritos y de sus jugadores, para ellos, para nosotros, la imagen del Real Madrid- al menos en mi caso- representa un revulsivo y un referente. Sin Chamartín y sin Don Santiago Bernabéu, el fútbol español no sería lo que es.
El Madrid es el equipo de don Santiago Bernabéu y de Miguel Muñoz, Presidente y Entrenador con muchos records en la historia del fútbol mundial.
El Madrid es el equipo de las grandes glorias galácticas.
Y es, en síntesis, un equipo caballero en el universo del deporte. Glorioso hasta perdiendo.
Lo que no me resulta muy claro del interés del público tetuaní por los equipos españoles es el índice de disturbios que tienen lugar después de cada partido trascendental entre los equipos de la cumbre. Los locales públicos no salen bien amparados.
Intentando buscar en los orígenes, causas y razones, puedo ofrecer algunos datos que creo tienen parte de culpa de ese desmesurado, ya arraigado, interés por los clubes de fútbol del país hermano.
Todo empezó en Tetuán en los años 20 del siglo pasado cuando en 1927 el Real Madrid y el Atlético de Madrid disputaron en el viejo campo de la Hípica- actualmente Sania Ramel, el Primer Trofeo del Jalifa Muley el Hassan Ben El Mehdi a tres partidos. Cada equipo ganó un partido y empataron la final, por lo que el trofeo se quedó en Tetuán. El Real Madrid con Santiago Bernabéu de jugador dejaría buena impresión en Tetuán, al igual que el Atlético. Este equipo jugaría contra el Mogreb Atlético de Tetuán un amistoso en 1931. Puede decirse, que entonces empezó el interés por los equipos españoles de la época y por el estilo de juego español por parte de los equipos tetuaníes.
Los Presidentes del Real Madrid, Mendoza y Florentino y Cerezo, del Atlético de Madrid, fueron recibidos en sus visitas a Tetuán con honores de auténticos jefes de estado de una manera espontánea e improvisada., Recuerdo que dije al Presidente del Atlético mientras paseábamos por la medina que mi padre era forofo del Atlético de Madrid, que yo era del Real Madrid y que mi hijo es del Barcelona… y que lo mismo que yo disfrutaba viendo ganar a los de Chamartín en el antiguo campo Vicente Calderón a orillas del Manzanares, ahora, mi hijo disfruta fastidiándome cuando Mi Real Madrid pierde con el Barcelona.
Volviendo a la historia: No cabe duda de que la competencia y rivalidad entre equipos españoles, básicamente de militares que hacían su servicio militar en los cuarteles de Tetuán ayudó al auge del fenómeno de pertenecer a los equipos grandes de esas temporadas. En esos cuarteles se jugaban partidos entre reclutas de diferentes ciudades españolas representando a sus equipos estrellas y destacados: Racing, Sporting, Recreativo, Deportivo…
No hay que olvidar que la prensa deportiva que existía en Tetuán, procedente de la Península, colaboró de manera decisiva en el desarrollo del fenómeno. En los años 40 Marca y As (en su primera época que antecedía la de los años 60), dieron un destino definitivo para que los aficionados se quedaran con un equipo preferido. Todo ello en ausencia de una prensa marroquí acorde con las aspiraciones de los tetuaníes.

Y, si tenemos en cuenta que los grandes del fútbol español como, Di Stéfano, Pachin, Ramallets, Santiago Bernabéu, Puskas, Del Sol, Santamaría, Campanal, Molowny, Sabino Barinaga, Eizaguirre, Reina, Kubala, Ben Barek, Chicha, Matitos, Reina, Iriondo y otros han pasado por Tetuán en diferentes épocas para jugar ante el Athletic de Tetuán , cuya fundación por el señor Blanco fue inspirada en el esquema del club Athletic de Bilbao, o con el Mogreb, después de la independencia, podremos adivinar el porqué de tanto interés ya que se vio en nuestra ciudad a muchos de los mejores futbolistas de la historia del fútbol mundial gracias al fútbol español sus aguinaldos y dádivas deportivas hacia esta zona que se identifica plenamente con el fútbol español.
En los años 60 aparecieron los cromos de los jugadores de los diferentes equipos de primera división española. Aún conservamos gran parte de ese patrimonio que la desaparecida Librería Escolar nos vendía puntualmente junto con otros cromos de diferentes índoles. Ello ayudó a que mi generación llegara a conocer a todos los jugadores de elite del fútbol español. Aún hoy, los niños de Tetuán se compran los cromos de la Liga española y se saben de memoria los nombres de todos los equipos y de todos los jugadores. Mi hijo, con seis años se conoce de memoria a todos los jugadores de todas las plantillas de la Liga española y no conoce ni a un internacional local, increíble pero cierto.
También en los años 60 empezó a verse en Río Martín en un inicio, la primera cadena de televisión española con la retransmisión de un partido que se anticipaba a los sábados a las 19h. Tetuán se quedaba vacía y los cafetines de Río Martín se llenaban del todo.
Un acuerdo de cooperación entre TVE y la RTM consistía, ya en los 70, en permitir la retransmisión del partido de fútbol en Marruecos, primero en español y después en árabe con la aportación del locutor Mohamed Bouanani que sustituía la voz del gran Matías Prats quién, habiendo anunciado los célebres goles de Zarra, por radio, y Marcelino, por la tele,(además de las retransmisiones taurinas y sus comentarios en el NODO) nos dio en Tetuán una nueva dimensión de la expresión oral en los medios de comunicación como la radio y la televisión.
Y no hay que recordar que los partidos del año eran los que unían al Madrid con el Barcelona y al Madrid con el Atlético.
Este fenómeno dio lugar a unos seguimientos a muchos niveles como el de la prensa, a nivel de directivos que emulaban a los directivos del fútbol español en sus gestiones, y a nivel de arbitrajes, ya que los árbitros del norte de Marruecos querían tener la fama mundial de Pedro Escartin y de otros como Ortiz de Mendíbil o Guruceta.
También los periodistas del norte tuvieron en la prensa deportiva española una buena escuela, hay que recordar periodistas de diferentes épocas como Miguel Ors, Matías Prats, de la Morena, Tomás Roncero, José María García… Todo ello, en ausencia de un fútbol nacional capaz de levantar a un aficionado de su asiento y de una calidad periodística falta de formación adecuada y de conocimientos sobre el terreno que se pisa.
Es de observar que muchas veces, los derbys acaban en los estadios de fútbol con toda deportividad o con incidencias menores y con los componentes felicitándose. Aquí, en muchos cafés donde se concentran seguidores de los equipos, se acaba con peleas y roturas de cristales….No hay que olvidar que cuando gana uno de los equipos de mayor cantidad de seguidores, las plazas principales de nuestras ciudades se convierten en “La Cibeles” Manifestaciones que, en su profundidad, dejan bien claro el vacío que se vive desde el deporte nacional.
Curiosamente, recuerdo que el primer artículo de prensa que publiqué fue la primera semana de septiembre de 1968 y trataba de la derrota del Real Madrid con el Barcelona en la final del Trofeo Carranza de Cádiz, por un gol de cabeza de Zunzuneguí en propia meta. Fue en el periódico Al Alam. Recuerdo que el encargado de la página deportiva en aquel entonces, Abdellah Ouazzani, escribió junto a mi artículo unas reseñas en las que afirmaba que “la locura de los marroquíes por el fútbol extranjero no se limitaba al norte de Marruecos sino que llegaba también al sur, puesto que en Salé, se había creado el año anterior una Asociación de hinchas del Inter de Milano.
Resta por decir que las peñas de clubes españoles en Tetuán poseen un simbolismo muy curioso por ser los miembros marroquíes y no españoles, lo que se contradice con las peñas del resto del mundo puesto que son españoles nostálgicos.
Quisiera aprovechar ésta ocasión para hacer un llamamiento a quienes puedan para interesarse por hacer estudios monográficos sobre eso de hacerse socio espiritual y moral de los clubes españoles con lo positivo y negativo que pueda conllevar. Personalmente, pienso que es positivo puesto que ayuda a enlazar puentes, lo que he procurado hacer con mis entrevistas a personajes del Real Madrid y otros equipos españoles como Wayne Brabender, Florentino Pérez, José Luis Peinado, Sabino Barinaga, Cerezo, Benítez, Patricio Yañez, Esnaola, Rincón, Collar, Santos Campano, Kubala y otros.
Ahmed Mgara

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