06 febrero 2011

Morente...en paz, por habaneras.

HABANERA IMPOSIBLE PARA MORENTE

¿Por qué mueren las personas buenas? Hay una parábola que dice que se mueren para ser testigos del juicio de las malas.
Hacía mucho tiempo que no iba a Granada, casi desde la muerte de mi amigo Carlos Cano hace ahora, en estos días, diez años (el 19 de Diciembre). Sin embargo, fui la pasada semana, casi como una premonición. Estuve en la Alhambra, paseé por la Avenida Reyes Católicos, el Albaicín, la Alcaicería, Las Angustias. Y recordé también aquella mañana del 19 de diciembre del año 2000 en la que Miguel Angel Arredonda me llamó para decirme que nuestro amigo Carlos había muerto. Me fui a Granada y estuve en su velatorio y entierro junto con Izaskun y mi amigo Pedro Delgado. Fueron días muy malos para mí. Había muerto un amigo y la persona que hizo que me intervinieran de corazón porque nuestros males habían comenzado casi al mismo tiempo (Mayo de 1995).

Yo sigo aquí. Y él se me fue. Y cuando murió se tornó en una leyenda que se ha ido agrandando día a día. Pero, a veces, la memoria histórica es bastante selectiva porque nadie se acuerda de todos los años que Carlos Cano estuvo vetado por su independencia. Cantaba aquí en Algeciras, en el teatro Florida y en pocos sitios más pero nunca tuvo la consideración que hoy, diez años después de su muerte, tiene como un auténtico mito. Pero él tenía un problema. Era independiente, indómito y su creación nunca se rindió a un esquema determinado. Nadie dice que su madre Mamá Lola tuvo que ayudarle a vivir durante muchos años porque su independencia le cerraba las puertas.

Hoy ya ha recibido todos los homenajes del mundo, pero después de muerto.

Esta noche cuando estoy escribiendo este artículo acabo de ver por televisión como Estrella Morente, la hija de Enrique, ha despedido a su padre cantándole la Habanera Imposible de Carlos Cano. Y se me ha “desgarrao” el alma escuchándola. Ha muerto otro grande, otro nazarí de verdad. Lástima que siempre hagamos las cosas cuando se mueren los grandes porque a Enrique Morente le ha pasado durante su vida algo parecido a lo que le ocurrió a Carlos ó lo que le está ocurriendo a Juan Peña “El Lebrijano”, pero en estos últimos casos ha sido a causa del Sanedrín de los que se creen que están en posesión de la verdad absoluta del flamenco.
Esta gente no le ha perdonado que hiciera esa combinación maravillosa entre Federico García Lorca, Leonard Cohen, Lagartija Nick y él mismo. Para ellos resultó casi una violencia estética. Pero el disco (Omega) fue de boca en boca y consiguió vender hasta 50.000 copias. Nadie podía imaginar que el mayor Festival de Rock independiente del sur de Europa (Benicasim), logró juntar todo esto en el año 2008. Juntó el compás con el Rock y eso es muy difícil de digerir.

El maestro Morente ha sido capaz de crear muchas variantes de estilos a partir de los cánones tradicionales. Pero ahora ha muerto y empezará el mito. Todos los que no le han perdonado su audacia, su genio y su honradez profesional como ha dicho Paco de Lucía, serán los primeros en hacerle homenajes y grabar discos a su costa.

Yo me quedo con Carlos y con Morente. Carlos te estaba esperando. Habéis coincidido hasta en las fechas de diciembre. Seréis testigos de los juicios de los malos como dice la parábola.
Y me quedo también con el estremecedor canto de tu hija con la “Habanera imposible” de Carlos Cano:
“Granada es como una rosa, más bonita que ninguna que se duerme con el sol y florece con la luna.
Enamorada del agua, flor de la brisa, que vive sola, por culpa de las espinas.
Rosa de melancolía, los ruiseñores le cantan y ella, como es flor de olvido, con el silencio les paga.
Granada vive en sí misma tan prisionera, que sólo tiene salida por las estrellas.
Ay, amor, deja el balcón abierto del corazón. Ay, amor que en la Vega te espero con una flor.
Por un suspiro la luna se lo llevó y en el destino de la sombra se quedó.
Ay, amor, amor que se fue y no vino, por el aire se perdió, como los suspiros de mi corazón.

Granada no tengas miedo de que el mundo sea tan grande, de que el mar sea tan inmenso. Tú eres la novia del aire. La de la sombra de plata, la del almendro, la que parece de nieve y por dentro es fuego.
Tú eres rosa del rocío, amor de los ruiseñores, lamento del agua oculta que canta en los surtidores.
Granada del alma mía, si tú quisieras contigo me casaría esta primavera.”

Patricio González

Nota de Ahmed Mgara:

Entiendo lo que quiere decir mi amigo Patricio, abnegado de las raíces de la cultura de su tierra. Yo tuve la suerte de entrevistar, de conocer de cerca, a muchos baluartes de la universalidad andaluza como los mencionados en éste artículo. Con los trés estuve en sus camerinos y fuera de ellos. Los trés me supusieron una luz más en el camino de la honestidad de manera crucial. Aún recuerdo los detalles de Carlos Cano cantándoles a los yunques del destino. Voz, poesía y alma invadían el silencio del alma para elevar el pedestal poco común sobre el que se dejaba posar Carlos Cano en el alma del pueblo.

Enrique Morente, que, a decir de Jopsé Heredia Maya, tras aquél estreno en el Falla de Granada, por 1982 si la memoria no me falla, "era el única que podía llevar el espíritu de "Macama jonda" al público". Morente, en ese recital, bailó sin meverse al darle al mundo una fusión poco común.

Y, cómo no?. Acaso nos podemos olvidar de Juan Peña El Lebrijano? Otro singular bastión que, desde su atalaya, brindó al mundo el mejor puente del acercamiento entre pueblos, culturas y étnias.

Para terminar, menciono una copla que escuchaba en una emisora malagueña en mis tiempos de estudiante en la capital del Guadalmedina, decía:

Hasta que el pueblo las cante

las coplas, coplas no son,

yn cuando las canta el pueblo,

ya nadie sabe el autor.

Cano y Morente seguirán en el alma y en el recuerdo, dentro y fuera del Florida, querido amigo Patricio, mientras tengan fidelidades como la tuya y admiradores como los que siguen teniendo en el mundo coivilizado.

Larga vida a todo lo andalúz!!!