14 octubre 2008

Algeciras... Dos Orillas


Primer Encuentro Literario Hispanomarroquí.
“Fundación Dos Orillas” Algeciras.
EL HISPANISMO MARROQUI….HACIA DONDE?
Por: Ahmed Mgara.

Decíamos ayer… dijo Fray Luís de León en una frase que se hizo mítica y siempre en vigor.
Primeramente, quisiera dar las gracias a cuantos hicieron posible este encuentro, de vital importancia para el fortalecimiento de nuestros nexos de unión social y cultural a ambas riberas del Estrecho. La cultura, la literatura y el español se expandieron estos tres días para irradiar de esperanza nuestro entendimiento intelectual. Gracias por el titánico esfuerzo y por la dedicación a la organización de tan importante evento.
Por ese despliegue organizativo he confeccionado una serie de ideas con la intención de que lleven mensajes muy concretos a los interesados. No pretendo divagar leyendo estas hojas si no es para que trasciendan en unos y en otros. Por ello, he procurado mi decaído estado anímico y de salud, para condensar las dispersas ideas que me atosigan y persiguen constantemente.
Tampoco puedo entrar de lleno en el tema sin rendir un sencillo, pero gran homenaje, a uno de los pilares del hispanismo marroquí y del arabismo español que se nos fue sin decirnos adiós. Rodolfo Gil Grimau, hombre al que tanto debemos y que, particularmente, quiero volver a reconocer y recalcar con los ruegos al Omnipotente por su alma. Descansa en Paz, Rodolfo.
Muchas veces hablar del hispanismo marroquí es sinónimo de ser repetitivo por razones, ya causas, muy claras y bien vistas. Casi no había novedad y los hispanistas éramos siempre los mismos. Publicábamos en periódicos y editábamos libros, creamos piñas que se fueron descomponiendo con el tiempo, asociaciones de posibles altos vuelos y destrozadas por sus propios creadores. Incluso los medios de difusión estaban acaparados por los eternos y pocos mosqueteros de nuestra literatura, que nunca fueron los representativos.
Cuando analizábamos el momento del neo hispanismo marroquí desde la década de los años 80 lo veníamos haciendo con cierta clemencia y piedad desmesurada a la vista de lo novedosa que era esa “nueva ola” expresiva en la literatura marroquí, desmembrada por el afrancesamiento de muchos de sus escritores y por la falta de lectura por parte del lector marroquí que sigue prefiriendo lo clásico de los escritores consagrados a los gazpachos intestinales de gran parte de los escritores que, más que creación, lo que escribían era pequeñeces carentes de posibilidades de supervivencia. Hay que recordar en ese sentido que hace unos años el Premio Nacional de Literatura se le dio a un honesto escritor por determinadas consideraciones, pero el escritor , señor Bouzfour, se negó a aceptar el premio por un libro que había publicado dos años antes con una tirada de 500 ejemplares y de la que no había vendido ni 200. Una obra y un escritor de ese “humilde calibre” no podía ser acreedor de tal distinción según su consideración, pese a ser un gran u profundo escritor.
Entre toda esa borrasca de pérdida de identidad de nuestra literatura surgió ese recién nacido vestido de un manto llamado hispanismo. Novedad, nostalgia, riqueza de expresión, búsqueda de raíces difuminadas… eran parte de lo que nos impulsaba a escribir en español, si bien, que todo hay que decirlo, hubo dos acontecimientos claves:
1 – La aparición de” Marruecos” en 1975, semanal dirigido por Mohamed Chakor, padre espiritual del neo hispanismo marroquí. Aunque no duró mucho tiempo la experiencia pero…dio que pensar.
2 -La aparición posterior en 1981de un suplemento semanal del periódico órgano de un partido político con sede en Rabat, L’Opinion, creado por dos colosos y artífices de nuestra tendencia literaria. Mohamed Larbi Messari y RodolfoGil Grimau.
Los que ya escribíamos en español fuera de Maruecos teníamos una nueva opción y, sin darnos cuenta, empezaron a resurgir antiguos escritores y veteranos periodistas, traductores de décadas atrás, diplomáticos, estudiantes de departamentos de hispánicas. Nuevos valores en definitiva que, entre todos, buscábamos la novedad de un posible acercamiento entre nuestros dos pueblos y entre nuestros intelectuales en ambas orillas. Así nacía lo que se denomino “neo hispanismo marroquí” y que por novedoso y por su calidad fue superando la producción anterior a la independencia de nuestro país.
Luego fueron surgiendo suplementos en español en casi la totalidad de los periódicos regionales gracias a la prestabilidad de sus dueños y directores que aceptaban mis propuestas de esos suplementos puesto que me ofrecía a trabajarlos desinteresadamente y con una profesionalidad avalada por las décadas que llevaba de experiencia en la prensa, desde 1968.
Mohamed Sibari, Ahmed Daoudi, Mohamed Bouiessef y servidor no tardamos en esparcir en los kioscos nuestras primeras obras. La bibliografía nacional tenía que cambiar los arcaicos cuadros de sus estadísticas.
Pero, hay que hacer un alto en el camino. Todo eso es historia. Un prolegómeno necesario pese a repetirse mucho en cualquier foro.
Hay que hablar, ya, del hispanismo marroquí lejos del sentido histórico y enmarcarlo en el momento geográfico. Hacerse preguntas y crear interrogantes. Ser crítico con el contexto general, no sentir ni piedad ni reparo a la hora de calificar la mediocridad como tal.
Hace algunas semanas me preguntaba un personaje de la vida diplomática española que si conocía a cierto escritor marroquí en español que le había regalado una obra suya. Sí, es amigo mío de la infancia, le contesté. Ese señor me volvió a hacer otra pregunta: ¿y puede escribir en francés o en árabe? Sí, volví a contestar. A lo que el diplomático replicó: “Pues, haz el favor de decirle que escriba en francés o en árabe porque escribiendo en español lo maltrata y destroza”.
Analizar las antologías que trataron la literatura marroquí en español… e indagar sobre muchas preguntas más que nos podrían inducir a un acercamiento “geográfico” del momento actual del hispanismo, pero siempre con una crítica objetiva y digna. Puedo mencionar las antologías recopiladas por Mohamed Chakor, Mohamed Bouiessef, Cristian Ricci, Carmelo Pérez entre otras, que han resaltado parte del patrimonio literario marroquí en español aunque en diferentes temáticas y tendencias. Si bien, no hay que olvidar que la antología que saldrá de la imprenta en Madrid el próximo lunes, llamada “Calle del Agua”, confeccionada por nuestros amigos José Sarria, Aziz Tazi, Manuel Gahete, Abdelatif Limami en colaboración con otros escritores y prologada por el difunto Rodolfo Gil Grimau, puede considerarse como un gran punto de partida para un exhaustivo y académico estudio analítico y crítico de esta tendencia. Seguro que dará que hablar por su calidad contrastada durante muchos meses de trabajo y de “momentos difíciles”.
Actualmente, no hay en Marruecos ni un solo periódico en español, ni un suplemento fijo en alguna edición, o lo que es lo mismo: se puede decir que nadie se preocupa por la cultura hispana en Marruecos, pero eso no sería cierto. Hay gente que se preocupa y que puede hacer mucho por nuestro neo hispanismo, tanta como gente que no se preocupa debiendo hacerlo, que todo hay que decirlo. Lo que sucede es que los hispanistas estamos dispersos por intereses particulares y sentimientos de superioridad unos respecto a otros. No tenemos en la actualidad líderes que pudieran arrastrar las masas para exteriorizar su potencial en español. Pero todo es factible si nos ponemos a mover entre muchas almas caritativas. Créanme, señores, no concibo que para publicar en español, viviendo en Marruecos, tengo que dirigirme a España y que no se me lea en Marruecos. Me da pena… y no hay quien me la quite te encima.
No hay editoriales que editen a escritores marroquíes en español.
Exceptuando algunos Departamentos de Hispánicas de algunas Facultades de Letras que publican a algunos de sus profesores, los demás escritores nos costeamos nuestros libros con el riesgo eminente de no recuperar lo invertido por tener que distribuir nuestras obras personalmente para evitar la que sería inadecuada distribución de las compañías de reparto porque el libro en español requiere ir a sitios concretos que en el marketing marroquí no está estudiado todavía.
Algunos, como medio de abaratar el coste final del libro, acabamos incluyendo anuncios publicitarios en nuestros libros. Poco agradable y nada estético pero no es pecaminoso y ha ayudado a la publicación, al menos en mi caso, de tres libros.
Es de reconocer que gracias a gente voluntariosa se ha conseguido que algunos de los escritores marroquíes en español pudiéramos tener acceso a presentar nuestras obras en la Península, a conferenciar en salones de Instituciones, Asociaciones, Fundaciones y Universidades. Así como la participación en coloquios hispanomarroquíes o incluso internacionales con participaciones de muchos países de diferentes continentes. Lógicamente, quienes tenemos el honor de ser invitados a esos encuentros, jornadas y actividades causamos un poco de extrañeza por parte de los insatisfechos de siempre que, ni hacen ni quieren dejar que los demás trabajen con honestidad. Según a donde vayamos, nos tachan de nazis, de fascistas, de sionistas… y, curiosamente, gran parte de ello en el portal “Marruecos Digital” que patrocina el Ministerio de Cultura desde Madrid.
Un dato que recibimos últimamente es el de las subvenciones del Ministerio de Cultura Español a algunas editoriales para subvencionar traducciones pudiendo citar, por ejemplo:
-Benito Pérez Galdós, Aita Tettauen,
-Benito Pérez Galdós, Marianela,
-Ángel Ganivet, Idearium español y el porvenir de España,
-Federico García Lorca, Mariana Pineda,
-Pedro A. De Alarcón, Diario de un testigo de la Guerra de África,
-Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas y declaraciones poéticas,
-Miguel De Cervantes, Novelas ejemplares. Vol I y Vol II,
-Clara Janés, Obras escogidas: Paralajes. El libro de los pájaros.La indetenible quietud,
Subtotal adjudicado: 42.900,00

Todo ello muy saludable para la difusión de algunas obras, algunas más interesantes que otras, pero resulta siempre interesante trasladar ese bagaje intelectual de diferentes épocas de esplendor literario español, si es que esas traducciones llevan el sentido original de los autores de los originales. Recuerdo, de paso y como anécdota, lo que comentó nuestro amigo Juan José Téllez cierta vez en el Ateneo de Málaga en un coloquio en que compartimos mesa:
“Quién puede ser el guapo que podría traducir “Verde que te quiero verde…”
Lo que no puedo entender es el porqué no se financia la edición de publicaciones marroquíes en español, al menos ahora que empieza a esclarecer el panorama productivo a nivel creación.
El neo hispanismo marroquí ya no es una novedad surgida de la bruma, ya no somos los ingenuos de los inicios ni los que nos colgábamos en el trasero del tren en busca de poder publicar en algún periódico o revista.
Actualmente, estimados señores, hay calidad surgida de la cantidad de escritores y de sus tentativas. Hay escritores a nivel de poesía, relato, ensayo… con mucha dignidad y gran peso específico. España no debe olvidar a esos soldados que son valladares de lo hispano y de lo español en Marruecos… sin pedir ni exigir nada, sin esperar ni una palmadita en el hombro.
Frases estereotipadas como “Qué nos va a decir un moro en español que no sepamos nosotros” han caído en desuso. Hay marroquíes que dan conferencias en diferentes regiones españolas, en Instituciones y Universidades, que tienen sus obras publicadas y editadas en España y premios ganados entre escritores españoles y de Hispanoamérica. No pido para ellos ninguna reverencia, pero su trayectoria se merece un alto el camino, no como reivindicación, sino como reconocimiento de unos valores que enaltecen el gran hispanismo con que soñamos todos… y con estar, nosotros también, dentro del cascarón con nuestra mediocridad y con las calidades de los que sobresalen.
Lógicamente, no puedo mencionar, avergonzado, que los hispanistas marroquíes no hemos podido mantener la viveza de la AEMLE y que fue a derroteros poco deseables por sus propios fundadores; la desaparición de la Asociación de Periodistas Marroquíes de Expresión española; me avergüenzo al decir que no hemos podido mantener esos periódicos o suplementos en que se hablaba español o andaluz con plumas de nuestros amigos peninsulares fundidas con las firmas de los escritores marroquíes, sin más ánimo que estrechar lazos de unión y enlazar sentimientos comunes, ensanchar espacios donde poder soltarle la rienda al alma… y fundirnos en un abrazo con el mejor amigo, con el mejor hermano, con el caballero andaluz.
Vengo diciendo los últimos años que Algeciras que conocía, pobre de mí, al venir de África camino de otros lugares y hacia ciudades lejanas o cercanas, pero siempre de paso y sin preocuparme de conocer su espíritu y su generosidad, su fraternidad con el ser marroquí. Vengo diciendo, estimados señores, que surgió para el Hispanismo marroquí Paloma Fernández Gomá con “Arribar a la Bahía” ese encuentro de poetas en el 2000 que nos enlazó a los transfronterizos y que nos apiñó en un gazpacho intelectual que nos benefició a todos los que desde Gibraltar, Algeciras, Marruecos, Andalucía en definitiva, vertimos un poco de nuestra sapiencia en ensalzar la grandeza grisácea del Estrecho de Gibraltar, de esta cuna de una civilización única que se llama Andalucía.
Los marroquíes estamos llamados, y puede entenderse este manso grito como un ferviente llamamiento a todos los que puedan hacer algo, a crear una publicación en español en la que podamos reivindicar nuestro derechos sentimentales e intelectuales, a ambos lados del Estrecho, derechos a una comunicación verbal y entrelíneas para mantener viva esa llamarada llamada “Al Andalus”, Andalucía de la tolerancia y de la comprensión. Tierra de nuestros orígenes y de nuestros antepasados. Tengamos en cuenta que las cenizas de nuestras generaciones pasadas aún están sobrevolando, siglos después, los aires de Andalucía; que hay sangre derramada de nuestros mejores hermanos en las veredas andaluzas y bajo los mirtos y los arrayanes de diferentes épocas.
Quiero dejar bien claro que no me refiero a lo que mi humildad en la creación literaria en español haya podido o puede aportar al contexto general, sino a la aportación de muchos doctos, desconocidos como hace una década lo fuimos nosotros en esta tierra vuestra que ustedes hacen también nuestra.
Y la publicación de la revista “Tres Orillas” una obra poco común llevada por mi amiga Paloma en una exaltación y entrega dignas de ser reconocidas a altas escalas. Paloma Fernández Gomá, por su constancia y su labor para la difusión del hispanismo marroquí es un símbolo con pedestal propio, y así hay que reconocérselo. Le debemos mucho a nuestra “amazona” aunque sé que para ella pueden resultar hirientes éstas breves verdades.
“Tres Orillas” abrió al escritor marroquí en español una vía muy importante y de grandes alcances. En tres orillas se dieron a conocer en muchos ambientes muchos de los escritores marroquíes que poseen en algunos espacios culturales cierta relevancia, son nombres conocidos y participan en encuentros de diversas dimensiones representando nuestra “movida” con dignidad y decoro.
No puedo olvidarme de la joven Fundación “Dos Orillas”, símbolo del espíritu del Estrecho y de la tolerancia de Algeciras y de toda esta franja que embellece la provincia gaditana. En ésta Fundación se confió en la aportación cultural de nuestra Tetuán y, aquí y allá, nos encontramos en diversas actividades llenas de comprensión y de fusión sin condición previa. Somos lo que somos y, al menos en ésta calle de agua, que es el Estrecho, somos colores de una misma bandera, tallo de la misma flor y burbujas de olas que hacen crecer nuestra comprensión.
Que la “Fundación Dos Orillas” siga apadrinando estas iniciativas para ensanchar más aún nuestras perspectivas de futuro y ofrecernos a los marroquíes la oportunidad de ser solidarios con el intelecto y cultura de Andalucía.
Muchas gracias.

2 comentarios:

Algeciras al minuto dijo...

Es bueno tener la información gracias por publicarla.

AHMED MGARA dijo...

Gracias.
Cordiales saludos.
ahmed Mgara