17 marzo 2009

Calle del Agua ...antología




Hablar de nuestra antología es decir llanamente que es el mejor trabajo recapitulativo y analítico del hispanismo marroquí que se ha publicado hasta ahora, sin olvidar las antologías realizadas por Mohamed Chakor y Sergio Macías, Carmelo Pérez Beltrán, Cristian Ricci o Bouiessef Rekab, que recogieron parte de lo publicado por los autores, ni a otras antologías que recogieron trabajos dispersos de autores marroquíes en monografías con mezcolanza con escritores de otras nacionalidades
No se ha recopilado la producción literaria de los escritores solamente, sino que se ha procedido a un individual estudio analítico algo profundo e interesante, lo que supone una novedad que beneficiará, indudablemente, a los estudiosos y facilitará el logro de cualquier monografía sobre el tema. Una obra muy incisiva y trascendental para el futuro.
Pero, lo cierto es que en esto del neohispanismo marroquí nunca podremos ser justos en nuestros análisis y catalogaciones puesto que aún no poseemos un mapa del camino, bien trazado, por cada uno de nosotros. No tenemos tendencias definidas y, menos aún, concretas inclinaciones hacia un género u otro. Tampoco están al alcance de todos los interesados todas las publicaciones; ni siquiera son conocidos los escritores lejos de su enclave geográfico. Añadiría la ausencia de una publicación en Marruecos que se pueda interesar por las publicaciones de marroquíes en español como factor clave para la total desinformación sobre el género. La no distribución de las obras a nivel nacional influye en esos desconocimientos mutuos entre escritores de una zona y otra.
Por todo ello, hemos de recordar que hay una literatura marroquí muy interesante en el sur del país y a la cual no tenemos acceso en el norte, por lo que no podemos transmitir sus noticias a la Península para que se tenga en cuenta.
Se puede hablar de libros y publicaciones que, siendo de interés, son para nosotros, simples fantasmas que no tenemos la suerte de ver y leer por esa falta de difusión y distribución.
Pero, se está haciendo un camino interesante dentro del contexto general de la literatura marroquí en general pese a que nuestra literatura expresada en español, se siga considerando como la hija ilegítima de nuestra creación y que, si sigue manteniéndose en pié, es gracias a los esfuerzos de los escritores y a algunas iniciativas procedentes de Andalucía como las de Málaga, Cádiz y la misma Fundación Dos Orillas. Instituciones y personas que creen en nuestro mensaje y en nuestra entrega.
Hay que recordar que, salvo raras excepciones, es el escritor marroquí en español quién edita y costea sus libros. Los reparte por los quioscos y librerías. Y lo que acabo de decir no debe considerarse como reevendicativo o inculpador de alguien, sino, simplemente, como una realidad que frena el impulso productivo literario puesto que no todo escritor puede permitirse el lujo de costear y editar un libro. Al respecto, muchos amigos escritores o posibles escritores me piden buscarles editor a sus proyectos cuando yo mismo no soy capaz de encontrarlo para mis libros.
El neo hispanismo marroquí ya no es una novedad surgida de la bruma, ya no somos los ingenuos de los inicios ni los que nos colgábamos en el trasero del tren intelectual en busca de poder publicar en algún periódico o revista.
Actualmente, estimados señores, hay calidad surgida de la cantidad de escritores y de sus tentativas. Hay escritores a nivel de poesía, relato, ensayo… con mucha dignidad y gran peso específico. Nadie debe olvidar a esos francotiradores que son valladares de lo hispano y de lo español en Marruecos… sin pedir ni exigir nada a nadie, sin esperar ni una palmadita en el hombro.
Hay, ya, marroquíes que dan conferencias en diferentes regiones españolas, en Instituciones y Universidades, que tienen sus obras publicadas y editadas en España y premios ganados entre escritores españoles y de Hispanoamérica. No pido para ellos ninguna reverencia, pero su trayectoria se merece un alto el camino, no como reivindicación, sino como reconocimiento de unos valores que enaltecen el gran neohispanismo con que soñamos todos… y estar, nosotros también, dentro del cascarón con la mediocridad de unos y las calidades de los que sobresalen.
No quiero dejar de recordar que en los últimos 18 meses, el neohispanismo marroquí, y el arabismo español han perdido ilustres personas e irrecuperables “activistas” de todo lo hispanomarroquí.
Primero nos dejó Abdellah Djbilou, sin anuncio previo.
Después fue José Luis Tobalina, quién, desde la revista “Tres Orillas”, construyó sus puentes.
Jacinto López Gorgé, alicantino de nacimiento y marroquí de alma, también se nos fue.
Rodolfo Gil Grimau, inigualable enciclopedia y amigo peculiar.
Y, para cerrar el colofón de nuestras pérdidas, el profesor Mohamed Khallaf, de la Facultad de Fez y que se nos fue después de treinta años de elaborar y fabricar hispanismo en las aulas de su Facultad.
Todos ellos, difíciles de recuperar y de sustituir. Descansen en paz, todos ellos.
Confío, y van 33 años, confiando en que se llegue a considerar y valorar esa literatura marroquí en español, de la que gran parte sigue siendo incógnita para muchos.
Confío en que nuestra Universidad se de cuenta de que el hispanismo es algo más que una asignatura o rama.
Gracias a la Fundación Dos Orillas y a sus francotiradores por el apoyo que se nos concede, por los mimos que se nos demuestran en todas las ocasiones.